martes, 21 de diciembre de 2010

LOS PRIMEROS MESES DE LOS BECERROS



Hoy les traigo el relato de los primeros meses de Carpintero, número 5, que nació en Enero de 1993, se herró aquel mismo año y fue tan extraordinario en la tienta de machos, que ganó el puesto de semental de la ganadería desde 1995 al 1999. Ligó fenomenal, su único defecto su encornadura tan gacha, motivo por el cual fue relevado en el momento que tuvimos otros sementales con más cara.

Conservo este relato como los que normalmente realizó en todas las camadas a los becerros, que tienen más probabilidades de estar, al menos, en la prueba de sementales. En este caso Carpintero, tenía una madre con una excepcional nota en la tienta y luego en el seguimiento que le hice, adiviné en él un posible semental, y en esta ocasión acerté.

Anoche parió Carpintera, y ella y su becerro permanecieron ocultos, la vaca estaba débil del parto y las patas del becerro no estaban todavía lo suficientemente fuertes para llevarlo muy lejos.
Era la primera hora de una fría mañana de Enero de 1993 y el viento trajo a la vaca el olor de hombre y caballo. Al tiempo que oía las pisadas del caballo, la vaca corrió a un matorral y, con la cabeza, empujó al becerro, poniéndole a cubierto. Después ella volvió a donde estaba pastando.
Pronto apareció el mayoral, vio a la vaca y dedujo que estaba parida.
La estuvo observando, esperando que cambiara la vista del caballo y le diera alguna pista del paradero del becerro. Al hacerlo la vaca, él se adelantó con el caballo hacia el matorral donde permanecía el becerro. La vaca movió las orejas. Levantó el rabo y se arrancó al caballo del mayoral, que espoleó el caballo para ganarle terreno. Después se paró y miró al matorral donde el becerro dormía el sueño calostral.
Espantó como pudo a Carpintera y crotalizó al becerro que era un macho y anotó en su libreta el correspondiente nacimiento de Carpintero.
Una vez se reunieron de nuevo el becerro y Carpintera cruzaron un arroyo seco y continuaron hasta reunirse con el resto de las vacas. El becerro estaba cansado y la vaca iba detrás, apremiándole con el hocico en los cuartos traseros. Algunas de las vacas que les vieron llegar movieron la cabeza; otras se acercaron a oler y lamer al nuevo becerro.
Durmió profundamente durante unas horas, al despertarse llenó la barriga de leche templada de su madre.
A la mañana del día siguiente, temprano, el becerro dio una paseo con su madre mientras esta pastaba. Algunos de los otros becerros le toparon; él intentó devolver la embestida. Una vez pasó demasiado cerca de un cabestro de mal talante que estaba pastando cerca de la madre y lo lanzó por el aire con los cuernos.
La madre al apercibirse lo llamó con un  " muuu " que él reconoció y levantando la cola corrió junto a su madre a refugiarse en su caliente costado. Poco después del incidente, las madres llamaron a sus becerros y comenzaron a formar grupos, evitando en lo posible al cabestro malhumorado.
Pasaron los días, semanas, meses y Carpintero aprendió acerca de él y de lo que le rodeaba. Comenzó a mordisquear la hierba. Sentía curiosidad hacia todas las cosas. Al llegar la primavera el sol se hizo más caliente, y el becerro dormía unas largas siestas hasta casi media tarde. Al despertar estiraba las patas traseras, agachaba la cabeza, arqueaba el lomo y se empinaba sobre la punta de las pezuñas para desentumecer los músculos. Después de la siesta los becerros estaban hambrientos y mamaban mientras sus madres pastaban. Luego jugando y topándose unos con otros, empujándose y peleando con los cuernecillos.
Si un becerro notaba que su reto no era aceptado, buscaba otro enemigo. Un día Carpintero quedó fijo en un matorral de alta hierba que en ese momento movía el viento. Agachó la cabeza, y quedó observando la hierba, rodeó el matorral y embistió con todo su ímpetu de un lado a otro.
Otro día Carpintero y un buen número de becerros se alejaron de sus madres y cruzaron un arroyo que estaba seco donde encontraron a un perro negro tendido en la hierba. El perro estaba tan quieto que daba la impresión que estaba más muerto que dormido. Ellos se acercaron despacio, con mucho cuidado. El perro que permanecía completamente inmóvil hasta que los becerros estuvieron oliéndolo. Fue entonces cuando el perro ladró y los becerros se dieron tal susto que salieron corriendo y saltando, el perro dejó caer la cabeza en el suelo; sabía que su curiosidad los traería de nuevo y parecía gustarle ver como saltaban en la huida.
Pero Carpintero lo pensó y más tarde volvió sólo, sin sentirse arropado por el grupo, la seguridad del perro en sí mismo, se fue por tierra. Carpintero lo encontró en el mismo sitio, lo lanzó encolerizado por los aires y después lo persiguió mientras el perro chillaba, corría y daba aullidos de miedo.
Pasó la primavera con las lluvias, las flores y la fresca hierba y llego el verano de Extremadura que hace que todo se paré a mediodía.
Carpintero intentaba dormir en las horas de calor sofocante bajo las sombras de los alcornoques pero el calor trajo las moscas, los tábanos, y aquello era insoportable.
El largo verano pasó y llegó el otoño. Carpintero una mañana de pronto empezó a oír mugir a las vacas, los gritos crecieron y con ellos vino el retumbar de los cascos de los caballos. Cada vez era más intenso y las vacas y los becerros corrían en círculos y peleándose entre sí, fueron conducidos a un pequeño cercado y todos los becerros fueron separados de sus madres, había llegado el  "DESTETE ".

Después ya conocen la historia Carpintero, se tentó de eral y al año siguiente estuvo con las vacas y formó parte durante unos años de los sementales de la ganadería.


Les muestro el acceso directo del vídeo  "SE APROXIMA EL INVIERNO" que nos ha regalado Ricardo Lage, y que desde aquí  le agradecemos el enorme detalle.


video







7 comentarios:

  1. Bonito vídeo, y preciosas fotografías, la tercera de la madre y el becerrito es un poema que encierra toda la belleza de la crianza del campo bravo y la ingenuidad de la bravura en un lugar apacible de singular belleza natural como es la dehesa, algo que nunca debemos perder. Sinceramente debemos pelear por ello, por que sino estos magníficos animales desaparecerán.

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  2. Juan :
    Me alegro mucho del comentario que hace a favor de la dehesa. De nuevo corren los regatos, en Febrero la conocerá preciosa. Un cordial saludo.

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  3. Muchas gracias D.Mariano por todas estas maravillosas entradas con las que nos hace "viajar" y soñar.
    Particularmente me ha encantado el suceso del perro.
    Reciba un fuerte abrazo.

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  4. Txopo :
    Muchas gracias a ustedes por su gran apoyo y los excelentes comentarios que hacen al blog.
    Lo del perro fué muy gracioso, después de varios años lo recuerdo perfectamente con la decisión que fué el becerro y como lo largó de allí.
    Feliz Navidad y otro fuerte abrazo para usted.

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  5. D.Mariano me ha fascinado el relato de carpintero es que siento una envia sana poder vivir estas experiencia,las fotografias y la redaccion de la historia me invita a soñar con la felicidad que vive usted su experiencia ganadera,quiero aprovechar para desearle una feliz navidad y lo mejor para el proximo año
    Un fuerte abrazo

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  6. Jose :
    Muchas gracias por su comentario tan lleno de elogios para Carpintero. Le deseo una Feliz Navidad y lo mejor para 2011. Dentro de unos días pondré en el blog todo sobre el 1º Concurso Un abrazo.

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  7. Hola soy novillero de aqui de malaga y me parese maravilloso este encaste de coquilla por que tiene esa chispita.Tuve la ocasion de torear un novillo de este encaste que tenia la ganaderia de hnos santa cruz y salio bastante bueno.Desde entonces no he vuelto a torear otro animal de este encaste,mi enorabuena al ganadero por el gran trabajo que ha echo con esta ganaderia

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