lunes, 9 de noviembre de 2020

" EL DRAMA " DE LOS GANADEROS


Los ganaderos de bravo se encuentran en una situación " límite " " dramática " , no lidian en plazas, no mandan toros a las calles, en la actual temporada apenas se ha lidiado el uno por ciento de las previsiones  que tenían al principio de temporada.                      
Los cinqueños en un alto porcentaje se han toreado a puerta cerrada y sacrificado después. Pero lo cierto es que se encuentran sumergidos en el mayor drama que se recuerda en muchos años. De una camada de cuatreños se estropean un 25%. De cinqueños se pelean todavía más.
Si de por sí, en circunstancias normales la ganadería de bravo no es rentable, que me dicen sin poder lidiar como ocurre en este 2020.
 Criar un toro cuesta 4500 euros y es lo que pagan cuando se lidia en el mejor de los casos. ¿ Se figuran el negocio ? Pero no todos los toros valen 4500 euros, se venden por 2500 euros y hasta por 1500 euros para la lidia
.El matadero no es el objetivo del ganadero, selecciona y se esfuerza para lidiar en las plazas y comprobar que su dedicación ha sido recompensada. En el matadero sólo encuentra el valor " económico " pero se estrella con lo esencial lo " sentimental ".
Pero cuando paga facturas, piensos, nóminas, seguros sociales, etc, etc, no le queda otro remedio que aceptar los 400 euros del matadero, que le perjudican por la pérdida que le supone, pero así, pone fin al gasto de dar de comer todos los días a ese animal. El valor del toro no es cárnico, es su bravura y al no lidiarlo supone aparte de las pérdidas económicas el no tener un termómetro actual de bravura de la ganadería.
El Covid 19 supone un " frenazo en seco " en la actividad del sector taurino en todo su conjunto, algo    "ruinoso y desolador "
A ganadero de bravo se llega por : herencia familiar o por afición.
 El ganadero, hombres y mujeres son personas de un gran conocimiento en el toro bravo, conoce a la perfección sus vivencias, su sensibilidad ; son personas que saben transmitir a los que le rodean esas enseñanzas que , muchas veces, por la simpleza con las que las relata parecen obvias, pero nada más lejos de la realidad.
 Para los ganaderos por afición tendríamos que enumerar tres requisitos previos y básicos : 
"Paciencia", en la ganadería de bravo los resultados se ven con tanta lentitud que de no tenerla, es difícil permanecer al frente de la misma varias décadas.
 "Afición ", toda la que se tenga es poca para hacer frente a las adversidades que se presentan en todo momento en la marcha de la ganadería, la afición tiene que estar por encima de todo para así remontarlo. 
"Humildad" ante los triunfos y ante los fracasos. 
El terremoto taurino desde que la burbuja inmobiliaria explotó en España, redujo a la mitad el campo laboral de los que lo componen. En vez de reestructurarse de forma colectiva, el sector taurino siguió en su inmovilismo, como si la única opción posible fuera esperar que la cosa mejorara por si sola. Últimamente el público desaparece de las plazas de toros, se cerraron plazas, desaparecieron ganaderías.
.La tauromaquia atraviesa una crisis estructural que le afecta a su economía y a su imagen a nivel mundial. Y esta crisis, prescindiendo del Covid 19, se agrava por el desencuentro con la sociedad, por el debate constante en torno a su legitimidad de la fiesta así como `por el alejamiento del público que siempre le fue fiel y que ahora se desentiende de ella.
El sector es incapaz de autorregularse, para defenderse del acoso animalista.Si no se pone en marcha una estrategia global de gran envergadura, el riesgo de prohibición política facilitado por la decadencia del sistema y si faltaba algo por el Covid 19, será real el todos los países del planeta taurino.- 
En 1928, la pasión del público por el " arte del toreo " nacido durante la Edad de Oro gracias a Joselito y Belmonte, permitió la adopción del peto para acabar con la matanza de los caballos que gran parte de la sociedad rechazaba. Eje del espectáculo durante un siglo, el primer tercio pasó a un segundo plano, lo que inició su lenta decadencia hasta convertirlo en un mero trámite.La repetición de estos ciclos de un siglo de duración hace temer que una cuarta fractura estructural amenace la fiesta a corto plazo. Esta cuarta fractura podría retrasarse hasta el año 2030, siempre que el sector sea capaz de resistir el contexto político actual ; pero podría adelantarse si éste no penetra en todas las clases sociales. Fuera de las plazas se manifiestan a favor de la abolición, dentro se aplaude al picador cuando no pica, se premia a la estocada letal aunque sea un bajonazo y la " indultitis " sigue avanzando a pasos agigantados para un número creciente de toros, lo merezcan o no.
A esta situación económica desastrosa se une la quiebra ideológica del sector que no ha sido capaz, durante los muchos años de bonanza, de elaborar su propio relato fundacional, y que sigue incapaz hoy en día frente a lo que el acoso animalísta le impone.
Si no somos capaces de enseñar a las nuevas generaciones la historia y los valores de las tauromaquias universales, es imposible que los mismos vean el espectáculo como los de mi generación los vemos lo amamos y lo sentimos.
El ganadero es un ser sufridor. Sufre desde que hierra un becerro hasta que lo lidia ; sufre en su día a día cuando las cosas le salen mal ; cuando se le muere un toro días antes de su embarque , más que por su valor económico, por la ilusión que tenía puesta en su lidia. Además en la ganadería lo malo, siempre le pasa a lo de mejor nota. Sufre con las enfermedades que a veces amenazan las ganaderías, con los saneamientos que le pueden quitar la carta verde y todo ocurre sin poder evitarlo. Pero, sobre todo, el ganadero sufre cuando ve lidiar sus toros. Es muy difícil que en esos momentos tan especiales se sienta satisfecho de su lidia. Entre la hora del apartado y la del comienzo del festejo lo pasa muy mal, si llevas años al frente de la ganadería y sobre todo si tienes mucha fe en sus toros quizás se alivie algo el sufrimiento.
En la temporada 2020, los ganaderos no han podido hacer sus cábalas. Me salen tantas corridas para plazas de primera ; tantas para el resto. Las corridas deben ir parejas, igualadas en tipo y esqueleto. En sus noches frente a la chimenea piensa en que plazas pueden lidiarse y los elije con gran ilusión. Pero además debe encuadrarlos según los sementales, y repasando las fichas de las madres y los padres dará muchas vueltas hasta encajar la corrida para él perfecta. Y al calor de la chimenea pasará los mejores momentos de la temporada hasta lograr totalmente sus objetivos.
Pero este 2020 el Covid 19 a quitado tanto a los ganaderos que hasta les dejó sin poder hacer sus cábalas que es lo más apasionante.
El ganadero es el peor tratado del toreo y en este difícil momento el más perjudicado. Sin toro la fiesta desaparecerá. Tan duro pero sin toro no hay nada.
Pero el campo bravo día a día tiene que seguir su camino, herraderos, saneamientos, tentaderos, mientras tanto ¿ quien se acuerda de los ganaderos ? Si el virus se prolonga cerraran muchas ganaderías al bravo, traerán mansos a sus dehesas que al fin y al cabo son menos costosos, más rentables, pero eso sí perderán el romanticismo, por lo que han luchado tantos años por sus ganaderías.
Criar toros es afición, amor y pasión por un animal único. Y la fiesta se perderá. Entonces se valorará la figura del ganadero.
    Pero será demasiado tarde.








domingo, 20 de septiembre de 2020

SE REPITE LA HISTORIA




La pandemia de gripe, también conocida como gripe española, fue una pandemia causada por un brote del virus influenza A.

Recibió el nombre de gripe española porque la pandemia ocupó una mayor atención de la Prensa de España que en el resto de Europa, ya que España no estaba involucrada en la guerra mundial y por tanto no se censuró la información sobre la enfermedad. Aunque el origen se acepta que fue Estados Unidos     -  4 de marzo de 1918 - en uno de los campamentos militares en el transcurso de la primera guerra mundial.

Tras registrarse los primeros casos en Europa al parecer en Francia, la gripe pasó al Reino Unido, después a Italia, más adelante cruzó Alemania y por último a España, un país neutral que en la guerra no censuró la publicación de los informes.

En 1919, la enfermedad ya fue mucho menos virulenta por estar la mayoría de los organismos adaptados al virus. Finalmente en 1920 a.un se detecto un último repunte, pero no hubo más.

Varios autores mencionan entre 50 y 100 millones de victimas. Causó más muertes que la primera Guerra Mundial que estaba terminando cuando se desató la pandemia.

La medicina y la ciencia eran campos muchos más limitados para tratar la enfermedad, si la comparamos con la actualidad.

Los tratamientos también eran limitados. El primer antibiótico no fue descubierto hasta 1928, Y la primera vacuna para la gripe solo estuvo disponible en las años 40.

Pero ante todo, no había sistemas públicos de salud, incluso en los países desarrollados la salud era un lujo. La mayoría de las victimas fueron personas entre los los 20 y los 40 años y los hombres se vieron notablemente más afectados que las mujeres.

India vio fallecer a 17 millones de personas, Estados Unidos cerca de 550.000 personas. En España causó 300.000 muertos.

" En muchos países no quedaban hombres jovenes para llevar adelante el negocio familiar, dirigir las explotaciones agrícolas ".

" La falta de hombres elegibles llevó al llamado problema de las mujeres ".

La falta de trabajadores causada por la gripe y la guerra le dio a las mujeres el acceso al mercado laboral.

" Para 1920 las mujeres eran el 21% de todos los empleados.La disparidad en las estadísticas se convirtió en caso de estudio que concluyó que la distancia social era una estrategia eficaz para frenar la epidemia.

Un análisis de las intervenciones que se hicieron en varias ciudades durante 1918 mostró que aquellos municipios que habían prohibido reuniones masivas y habían cerrado teatros, escuelas e iglesias tenían menos número de muertos.

Las mascarillas eran presentes al igual que ocurre ahora.

También murieron entonces afectados por el virus muchos perros y gatos..

La temporada taurina en 1918 también fue atípica.

Se suspendieron las fiestas de fallas de Valencia y la Magdalena de Castellón, incluyendo sus respectivas fiestas taurinas. La feria de abril de Sevilla se celebró y Joselito actuó las cinco tardes de abono. Ausente Juan Belmonte que estaba en América. Su momento más cumbre lo protagonizó con un bravo toro de Concha y Sierra, lidiado el 21 de abril, Joselito a plaza llena. De ella escribió Gregorio Corrochano : " ¡ Como se agiganta la figura del torero en los medios, aislado, lejos del rumor del tendido, solos mano a mano toro y torero ! ".

Tres páginas hubo de dedicar " La Lidia " a todo lo sucedido en la Maestranza ahora hace 100 años. En aquellos cinco carteles acompañaron a Joselito, en cuatro ocasiones Gaona, en tres Camará - que pocas semanas antes se había doctorado en Madrid - y en dos Diego Masquiarán " Fortuna ". Pese a que hubo días de lluvia, la plaza se llenó. Destacó don Ventura las corridas de Concha y Sierra y del marqués de Albaserrada.

Madrid celebró su ciclo isidril y el mismo comenzó el día del patrón con toros de Benjumea alternaron Gaona, Joselito y Sánchez Mejías.

Días y semanas después de terminado San Isidro, la capital se llenó de enfermos, el director general de Sanidad relacionó directamente el estallido de la pandemia con la afluencia de personas a la capital con motivo de sus fiestas.

En Córdoba se anunciaba la feria de Nuestra Señora de la Salud, que comenzaría el 25 de mayo, con Joselito, Belmonte y Camará, al final Belmonte se casó en Lima con Julia de Cossio, y permaneció en Perú, a Joselito contratado para las tres tardes sufrió un percance el 19 de mayo en Zaragoza, por tanto no pudo torear, tuvieron que contratar a Francisco Martín Vázquez, Saleri II. La feria arrancó con mal pié y artísticamente no fue lucida.

En Pamplona durante la epidemia, se produjeron 243 muertos, Apareció un primer brote en primavera, con solo 15 fallecidos, que desapareció al llegar el verano y los Sanfermines se celebraron, aunque la enfermedad reapareció en otoño y entonces se produjo la mayor mortalidad. Hay que tener en cuenta que la duración actual de los Sanfermines, del 6 al 14 de julio, es relativamente reciente, ya que data de los años sesenta, En 1918 normalmente había sólo cuatro corridas de toros.

Bilbao celebró sus corridas, los días 18, 19, 20, 21 y 25 de agosto, con las ganaderías de Miura, Carmen de Federico, Pablo Romero, Conde de Santa Coloma y Gamero Cívico, matadores Cocherito, Joselito, Belmonte, Saleri II, " Fortuna " y Camará.

En las Arenas de Barcelona también se dieron toros durante 2018, el 20 de junio se lidiaron 8 toros del Conde Santa Coloma, Gaona, Malla, Joselito y Saleri II.

Murcia celebró una corrida de toros el 8 de septiembre con toros de Vicente Martínez, de Colmenar Viejo, para Joselito, Saleri II y Fortuna.

Albacete en su feria de septiembre celebró tres corridas del 9 al 12, matadores Malla, Peribañez, Joselito, Saleri II, Fortuna, Camará, Varelito, Dominguín y Almanseño.

La misma decisión de suspender las corridas de Fallas de Valencia y Castellón hubo de tomarse en octubre de 1918, en Zaragoza, los contagios y las muertes aumentaban cada día. Las listas de victimas eran cada vez más largas. La vida transcurría con la población sumida en el pánico más absoluto y la lucha de las autoridades contra el enemigo de la virulencia atroz.

Cinco corridas tenía programadas Joselito y la despedida de su hermano Rafael, Belmonte en 1918 no pisó los ruedos. Al final Rafael volvió a torear en 1919, sin importarle que su madre le cortara la coleta en la plaza de Sevilla.

La Virgen del Pilar no pudo salir en procesión.

Hasta el rey Alfonso XIII se contagió.

En 1919 la enfermedad fue menos virulenta y la temporada de toros se normalizó.

Pero parece mentira que cien años después se repita la historia con tanta similitud.

Los aficionados deseamos que la pandemia se alivie en lo que queda de año y que en la temporada de 2021 podamos disfrutar nuestra incomparable Fiesta desde Las Fallas hasta El Pilar.








viernes, 15 de mayo de 2020

CIEN AÑOS DE LA TRAGEDIA DE TALAVERA




El 16 de mayo de 2020 se cumplen 100 años de la muerte de Joselito  en Talavera de la Reina.
En una corrida de toros, lo que está previsto es que un hombre, con su inteligencia, supere un peligro, el instinto de una fiera . un toro bravo que encarna la muerte.
Todos estamos condenados a la muerte, de nuestra propia muerte, con la que hemos de convivir desde que nacemos hasta el incierto y último instante de nuestra vida.
De ahí, posiblemente,  el que algunos seres humanos les guste correr riesgos voluntarios y, como se suele decir, jugarse la vida en escaramuza con la muerte, y a otros, acudir a verlo para comprobar que es posible vencerla.
A las corridas asistimos plenamente convencidos de que tendrán un final feliz, a pesar de que el duelo del hombre con la muerte sea real, y haya sido preparado para que se produzca dentro del mayor equilibrio de fuerzas.
Todos tenemos vocación de inmortales y nos emocionamos cada vez que la muerte es burlada.
Cuando un torero le pierde el respeto a un toro con poder, se enciende la chispa de la inspiración que escamotea el riesgo, y todo se convierte en emoción estética, alegría, gracia, elegancia, sabiduría,.. Arte en suma.
Así se dijo entonces que la lidia antigua se fue con Joselito y vino una nueva con Belmonte, dos épocas que se suceden, separadas por la ruptura, la revolución del trianero que dio paso al toreo estático frente al toreo dinámico,
Para comprender el esfuerzo que debió suponer el cambio para los viejos aficionados, apegados a su tradición, hay que tener en cuenta que Juan, corto en facultades físicas, tuvo como antagonista a José, un auténtico atleta,, si matizamos que su preparación en las dehesas, montando a caballo, y disfrutaban viéndole perseguir al toro hasta que conseguía dominarlo, sobre todo cuando en las plazas corría hacia atrás para ganar distancia sin perderle la cara, o verle saltar la barrera al salir de un par de banderillas.
La cogida y muerte de Joselito abren un paréntesis en la historia del toreo. Centrada la afición en la competencia entre José y Juan es lógico que se inicie un periodo de desorientación. Los aficionados vuelven la vista a los toreros que quedan, y buscan uno que sea el contrapunto de la supremacía de Belmonte.
Joselito nació en Gelves (Sevilla) el 8 de mayo de 1895.
A su muerte, acababa de cumplir veinticinco años, hacia una semana. Hijo del gran torero Fernando Gómez, y hermano de Rafael " El Gallo " - al padre también se le conocía por el mismo apodo.
La primera vez que toreó, apenas contaría cuatro años de edad. Y por cierto resultó cogido, se levantó sonriente.
A los ocho años mató el primer becerro de una manera magistral, en una fiesta taurina que se celebraba en la finca del ganadero Anastasio Martín.
Vistió por primera vez el traje de luces el 19 de abril de 1908 en la plaza de Jerez de la Frontera.
La novillada fue un exitazo y de ella, por inspiración de " Panita " se formó aquella cuadrilla Limeño - Gallito que había de recorrer en triunfo casi todas las plazas de España.
En Madrid toreó por primera vez, como novillero el 13 de junio de 1912 y alternando con Limeño.
Aquel mismo año, el 28 de septiembre, le dio la alternativa su hermano Rafael, en Sevilla, con toros de Moreno Santamaría y Antonio Pazos de testigo. El toro de la cesión se llamaba " Caballero ". Y tres días después, el primero de octubre, se la confirmó el mismo Rafael en Madrid con toros de Veragua, en cuya corrida tomó también la alternativa Vázquez II de manos de Vicente Pastor.
Joselito, torero extraordinario desde sus principios, sintió el orgullo de su profesión; rindió a tal actividad un culto inigualable; pudo con todos los toros, cualesquiera que fueran sus condiciones, e igual ejercía su dominio con los bravos y poderosos que con los cobardes, con los primeros para reducir su pujanza y con los segundos para convertir su mansedumbre en aparente bravura. Si nadie le ganó en amor propio, nadie tampoco, pudo permanecer indiferente ante las proporciones asombrosas de su personalidad artística. Por la extensión y por la hondura de su Tauromaquia el torero-tipo a los Romero, Montes o Guerrita.
La persecución a Ricardo Torres " Bombita " fue implacable.
Joselito afrontaba en 1917 su quinta temporada completa como matador de toros en plena competencia con Juan Belmonte.
¿ Que le pasaba a Joselito ? El peso organizativo del toreo gravitaba sobre sus hombros pero la enfermedad de su madre, la bailaora Gabriel Ortega, terminó de sumirle en una honda postración que se acentuó con el fallecimiento de la matriarca de los Gallos en enero de 1919. 
En abril de 1917 en los salones altos del Ayuntamiento de Sevilla se había inagurado una exposición con el título de Primaveral, reunía a las primeras firmas del momento. Lo organizaba El Ateneo por la sección de Bellas Artes. En el extenso catálogo de más de cuarenta cuadros firmados por García Ramos o los expuestos por Gonzalo Bilbao. Entre tantas obras, había una, pintada por Miguel Angel del Pino y Sardá, que retrataba a las señoritas María Hermosa, Leonor y Guadalupe Pablo Romero.
Eran las hijas de don Felipe de Pablo - Romero y Llorente heredero del primer ganadero de este apellido. Pocos sabían - o no lo decían - que en aquella sociedad de la Sevilla de comienzos del siglo XX que Guadalupe era pretendida por Joselito. Pero aquel amor, correspondido por la joven, contaba con la firme oposición de la familia, don Felipe no podía consentir que uno de los suyos llegara a emparentar con un simple matador de toros, por famoso que fuera.
José asistió a la citada exposición y se hizo sacar una fotografía junto al retrato de las tres hermanas Pablo - Romero.
Resulta paradójico, cuando menos, que con la amistad que le unía a don Felipe de Pablo - Romero con José, aquello fuera infranqueable en aquella época. Joselito lo tenía todo menos a la mujer que amaba.
Al comenzar la temporada de 1920, el sentimiento de soledad de Joselito, es cada vez más notorio. La marqueda de Valparaiso le ayuda a instalar y decorar la nueva casa de la calle Santa Ana.
El 15 de mayo de 1920, fiesta del patron de Madrid, alterna con Belmonte y Sanchez Mejias. Los seis toros de Albaserrada son sustituidos por reses de doña Carmen de Federico, pequeñas. El público está de uñas.
Antes del paseillo les increpan enseñando sus entradas. José propuso a Juan dejar de venir a la plaza de Madrid durante algún tiempo. Les decían ¿ Fuera ! ¿ Que se vayan !
En la cena en su casa, José, apenas habló; la cena se prolongó. Pero a las seis de la mañana pidió a Petra, la sirvienta, una taza de manzanilla.
José, acepto el contrato de Talavera, para congraciarse con don Gregorio Corrochano, el influyente crítico del momento. Pero el toro " Bailaor " burriciego de la Viuda de Ortega, se cruzó en su camino aquel 16 de mayo de 1920.
A Joselito le perdonaron pocas cosas en vida. Pero tampoco lo iban a hacer en su muerte. La nobleza y la poderosa burguesía agraria de la época, de alguna manera, se vengaron de la osadía de José, ese torero gitano que había desafiado a la mismísima Maestranza alentando la construcción de la efímera Monumental de San Bernardo o pretendiendo casarse con una niña de clase. Aristócratas y labradores pusieron el grito en el cielo por la organización del funeral del diestro en la Catedral de Sevilla.
Muñoz y Pabón, el imprescindible canónigo de Hinojos, los puso en su sitio con otro de sus memorables artículos publicados en el Correo de Andalucia en el que no dejó títere con cabeza. Aquel artículo le valió el regalo de la famosa pluma de oro sufragada por cuestación popular que entregó a la Virgen de la Esperanza Macarena, la misma que Rodríguez Ojeda había cubierto de gasas negras a la muerte del torero de Gelves.
Guadalupe de Pablo - Romero sobrevivió 63 años a José. Falleció el 5 de abril de 1983 en su casa de Los Remedios y nunca dejó de llevar flores a la tumba de Joselito. Jamás se casó.