sábado, 29 de julio de 2017

VICTORIANO DEL RÍO (Capítulo III)




Entonces compró 80 vacas de los Bayones y quince novillos, erales y utreros para tentar. Le salieron 2 sementales muy buenos. Lo echo todo en otra finca aparte, lo llevó a corridas, fueron buenos en general. Por eso lo dejó en pureza. Pero era tan distinta la ganadería de la suya, que no pudo aprobar muchas vacas : en once años que la tuvo, de 80 vacas que compró, se quedó con 46. Lo vendió todo eran muy frías. Corrían, saltaban, no le gustaban. Es un encaste muy difícil de llevar.
La primera lección que inculcó Victoriano a sus hijos Ricardo y Pablo, es que la ganadería debe considerarse una pasión, nunca un oficio. Es decir, si hace falta, hay que invertir en ella lo que se gana en otra profesión, pero nunca esperar vivir de la ganadería.
Victoriano une en su ganadería las dos ramas principales salidas  del Conde de la Corte : la andaluza y la salmantina.
Al comprar lo de los Bayones, Victoriano entendía que eran dos encastes muy parecidos, al tener también aquel un goterón de Domecq. Se refería a la mezcla ideada por el gran Lisardo Sánchez, quien en los cercados extremeños de Botoa, mezcló lo de Atanasio con Urquijo y algo de Juan Pedro, aunque siempre dijo que esta segunda aportación no le dió lo esperado. Parte de esta ganadería llegó a El Viti, que se la vendió a los hermanos Hernández, ganaderos de Los Bayones, que a su vez le cedieron a Victoriano vacas y machos. En el Palomar quedan dos hierros para dos herederos Ricardo y Pablo, por orden de antigüedad, los cuales estan muy preparados y decididos a seguir con la obra mayor de su padre, y perpetuar la saga ganadera familiar, iniciada por el tatarabuelo de Victoriano, Atanasio Rodríguez, y continuada por Vicente Cortés y Gregoria Cortés, el abuelo y la madre de Victoriano del Río.
Victoriano mantiene en el Palomar la mitad de las vacas, la otra parte vive cerca de Aranda de Duero. Victoriano siempre trató las técnicas más modernas para conseguir el triunfo. Para explotar su filón bravo, Victoriano no dudó, desde hace mucho tiempo, en utilizar todas las técnicas de reproducción. Pero gracias a los avances tecnólogicos siguen padreando muchos toros después de irse de esta vida. Aldeano, obviamente, que sigue teniendo hijos directos : Alcalde, y unos pocos más entre los cuales Beato al que, apenas muerto, Victoriano le cortó los testículos para llevárselos en una bolsa de hielo hasta el laboratorio donde le suelen extraer las pajuelas. De esta forma, muchos de los grandes toros de Victoriano siguen teniendo descendencia sin haber conocido una vaca en vida.
Las ansias de Victoriano por llegar a tiempo y salvar las pajuelas son tales que, alguna vez, le han causado un disgusto : " Un año, saliendo de Dax con unos testículos a toda velocidad por ir a 160 por hora en una carretera de 100, le quitaron el carné y no le detuvieron de casualidad . Todo, es que, para salvar las pajuelas, no hay que perder tiempo, y aun así no siempre se consigue.
Victoriano intentó llevar acabo su aventura científica más atrevida en 1996, cuando escuchó que en Inglaterra habían clonado a la oveja Dolly.
Intentó algo similar con Aldeano a través de una empresa canadiense. Pero el precio era desorbitado para la época : 150 millones de pesetas. El tiempo pasó, y Victoriano siguió de lejos los adelantos en materia de clonación animal. Y en 2008, durante la celebración del Congreso Mundial de Criadores de Toros de Lidia en Aguascalientes, una ponencia llevada a cabo por la empresa ViaGen, líder del sector en Estados Unidos, le convenció. ViaGen había logrado grandes éxitos al conseguir clones idénticos de toros para rodeo, caballos ingleses y americanos, entre otros, y Victoriano pidió precio para llevar a cabo este proceso con su mejor semental, Alcalde, hijo de Aldeano con hechuras de Jandilla, que ya tenía 16 años. El precio había bajado, y Victoriano no dudó en invertir para conservar su filón.
Desafortunadamente para Victoriano, las cosas se torcieron por culpa de la burocracia y el proceso se eternizó, hasta que tuvo que desistir : por cuestiones sanitarias, la legislación europea no autorizaba la importación de sus clones creados en Texas ( Estados Unidos ).
Decía Victoriano que en la ganadería siempre hay que buscar la bravura, porque de lo bravo se puede ir hacia más nobleza, pero de la nobleza no se llega a la bravura. En el tentadero de hoy - añade el ganadero - se han tentado vacas, buenas, buenas, vacas difíciles, vacas buenas muy bravas. Las figuras saben que aquí está el toro de triunfo grande en Madrid. Es un toro que te pide un esfuerzo grande, pero te lo agradece.
Un día Morante de la Puebla le llamó a Victoriano una tarde, para pedirle vacas para tentar por la mañana del día siguiente. Llevaba varias corridas de toros, y decía que había perdido el sitio. Quedaron a las once, y apareció a la una y media con un minibús detrás de su coche, lleno de admiradores y entre ellos, Diego El Cigala.
La primera vaca no le valió, pero la segunda fue buena y la cuajó. Le dijo a Victoriano : No quiero torear más porque me he encontrado muy bien y, si esta tarde tengo estas sensaciones, en la plaza puedo cortar trofeos. Eran las dos y media. Le dijo que no quería comer nada porque tenía que descansar antes de la corrida y así se fue. Y esa misma tarde cortó una oreja en la Beneficencia de Madrid.
El toro del indulto en Dax, fue un indulto envuelto en polémica pues el toro había recibido un puyazo, pero Desgarbado tuvo mucha calidad, fue un repetidor incansable, boyante, obediente, pronto y noble. El público pidió de forma unánime el indulto, y el ganadero pidió a gritos poder llevarse a casa ese tesoro de toreabilidad brava, mientras que la presidencia resistió largo rato, al considerar que a un toro que sólo había tomado un puyazo. Pero al final, para evitar un disturbio público, tuvo que concederlo.
Desgarbado padreó al máximo durante años, y aportó lo que había mostrado en el ruedo.
En la década de 2006 a 2017, los toros de Victoriano del Río han posibilitado en Madrid once Puertas Grandes.
Otro torero amigo de Victoriano es César Rincón. Lo conoció en el año 90 y se lo presentaron los hermanos Lozano.
Después Victoriano intervino en la compra de la ganadería de El Torreón por César Rincón.
Para 2017, Victoriano sigue ilusionado y hasta los aficionados más exigentes le reconocen su mérito,
Victoriano del Río dejó pajuelas de Aldeano a Juan José Rueda y Luisa Parache Hernández propietarios de la Ganadería de Sotillo Gutiérrez, que en estos momentos tienen guardados en Talavera, los óvulos de las vacas y el semen de los sementales congelados para su ganadería de Domecq, anteriormente eliminaron lo anterior que tenían durante muchos años.







domingo, 18 de junio de 2017

VICTORINO






Cuando no se encienden sus pulsaciones guerreras, el toro es un animal más bien filósofo que se adapta sin muchos problemas a un nuevo hábitat por poco que encuentre en él todo lo que necesita : comer,beber y algo de compañía para vaguear o pelearse.
Es un Séneca que sabe apañarse con lo que hay y no pretende otra cosa que disfrutar de la Naturaleza. La mayor parte del tiempo se conforma con lo que tiene, y cuando no, se enfada y lucha a muerte con algún compañero para templar sus nervios. La habilidad de los hombres que cuidan de él consiste en no llegar a este punto de no retorno, cuando la casta se despierta y se acaba la tranquilidad.
En la ganadería de Victorino ya no ponen las fundas. Probaron un año, pero al final, tuvieron las mismas pérdidas con fundas que sin fundas. Entonces renunciaron a ellas.
Es un gran tema de discusión en los distintos blogs taurinos, el tema de las fundas, en Victorino son ya cosa del pasado, lo que le permite a los ganaderos ofrecer un espectáculo incomparable, y poco frecuente, con los toros majestuosos en Las Tiesas de Santa María, donde Victorino cría sus Albaserradas, pero también a sus Encinas, sus Barciales y sus Urcolas.
Si no fuera por las obras del gran viaducto ferroviario que se construye a lo lejos para salvar al Tajo, el reino de Cobradiezmos parecería el Paraíso.
Que Cobradiezmos, con su harén de veintiséis concubinas, disfruta de un lugar que permitiría alojar a miles de humanos sobre la grandeza de los valores ecológicos de la ganadería brava y sobre su capacidad para conservar la Naturaleza en su estado original. Apenas percibe el toro el vehículo que se adentra en su territorio, Cobradiezmos toca a llamada y sus hembras y él se alejan.
" Cuando volvió de Sevilla después de ser indultado " - cuenta Javi Majada Barrio que lleva cinco años en la ganadería de Victorino -, que todo el mundo que pasaba por las Tiesas quiso fotografiarle. Estaba en un cercado más pequeño durante su convalecencia, donde resultaba más sencillo acercarse. Pero toda esta agitación le cabreo mucho : todos los medios de comunicación, todas las teles, querían imágenes de él. No paraban. Y como tiene carácter, dos coches lo sufrieron.
Desde que está en el cercado más grande, las visitas se complican y resultan menos frecuentes. Hay un barranco que corta en dos su territorio, y se ha dado cuenta que los coches nos pueden cruzarlo. Los caballos sí, pero advierte Javi, que no vienen todos los días, sabemos que es un semental concienzudo y les basta con verificar de lejos y si todo va bien, dándole su pienso diario.
Cuando nota alguna visita Cobradiezmos reúne a su hato al otro lado del barranco, espera a las más retrasadas y luego corre hacia arriba del cercado, lo más lejos posible de la entrada, antes de hundirse entre los altos helechos que el sol de poniente ilumina con reflejos dorados que alegran el verde sombrío de la hierba y el gris de los peñascos, Cobradiezmos mide una vez más a los intrusos, hincha su pecho frente el viento y emite un bramido terrible que parece significar que, si bien tolera de lejos a los intrusos, tampoco se debe abusar si no se quiere despertar su cólera. Luego desaparece acompañado de sus vacas que saben que su existencia sólo tiene sentido al amparo del macho dominante.
En los días buenos, cuando el sol calienta el campo, Victorino padre disfruta dando un paseo por los cercados en el 4 x 4 que conduce su hijo. Sin duda, la visión de sus albaserradas lo tranquiliza : siguen igual que el primer día, cuando se empeñó en rescatar, uno a uno, los dispersos lotes que iban a acabar en el matadero.
Posiblemente, en su imaginación. el fantasma de Belador frecuenta Las Tiesas, el primer toro de Victorino indultado, en Madrid. En el recuerdo del ganadero veterano, este indulto representa una de las cumbres de su existencia, Belador quedó lejos de poseer la calidad de su descendiente, Cobradiezmos, modelo ideal del toro moderno que todos los aficionados reclaman. Un modelo elaborado pacientemente, al cabo de una refundación de la ganadería por motivos sanitarios, llevada a cabo por Victorino hijo quien, gracias a este toro, impuso su legitimidad en la persecución de la aventura familiar.
Así como para el padre hubo un antes y un después con Belador, para el hijo  también se abre un antes y un después con Cobradiezmos, aunque todavía no se sabe si transmitirá sus cualidades ; porque Belador, en su papel de semental, resultó muy decepcionante con respecto a su vertiente guerrera, y prácticamente no dejó ningún descendiente óptimo. ¿ Lo hará Cobradiezmos ? Dentro de dos años, quizás un poco menos, la duda será resuelta, cuando sus primeros hijos sean tentados.
Al final de la mesa y después de una comida, la silla del patriarca se encuentra vacía. El sitio del padre se respeta, a pesar de que el Brujo de Galapagar no se acomoda ahí desde que se hizo mayor.
Aparece en público de tarde en tarde, cuando los homenajes que se le rinden requieren su presencia, pero ya no toma la palabra. Tampoco acude ya a las plazas porque los disgustos ocasionados por los lejanos desplazamientos son mayores que el placer de vivir retirado. Un mundo se vuelca dulcemente, arrastrando con él medio siglo de historia, la de uno de los más grandes ganaderos de todos los tiempos, uno de los pocos, todo sea dicho, que ha hecho de la ganadería brava un negocio rentable. Otra generación toma el relevo, acompañado por la siguiente, con el ojo fijo en todo aquello que Victorino ha enseñado.
Victorino tiene a Félix que empezó de vaquero en 1999, y ahora es el mayoral jefe. Félix tomá el relevo de Modesto Baile cuando éste se jubiló después de haber entrado en el cargo cuando Julio Presumido hizo lo mismo.
Tres mayorales a lo largo de medio siglo, siendo Félix el de Victorino hijo. Él y Javi representan las dos piedras singulares de Las Tiesas. Dos rocas duras que cuesta trabajo distinguir desde que Javi adelgazó un poco. El tercer miembro de este comando campero se llama Yor. A Félix, en 2013, un toro de Monteviejo estuvo a punto de matarlo al volverse en la manga cuando lo encerraban para lidiarse en Portugal. Mató a su caballo Bolero y a Félix le partió varias costillas causándole un neumotórax que lo tuvo alejado del trabajo varios meses, durante los cuales Javi viajó con las corridas.
En los tentaderos dice Félix las vacas tienen que sangrar, y pensar de otra manera es engañarse a uno mismo. Varios picadores que vienen aquí se sosprenden con la puya que usamos. Pero el toreo siempre ha sido verdad. Aquí los medimos de verdad.
En Las Tiesas, los veedores no andan a sus anchas por los cercados para hacer y deshacer los lotes a su antojo. Desde siempre, aquí, manda el ganadero, Victorino Martín Andrés, primero, y ahora Victorino Martín García, quien gracias al gran Cobradiezmos, acalló todas las críticas encubiertas sobre el declive de los Albaserradas, puesto que el toro indultado en Sevilla es obra suya ; su padre no interviene desde hace años en la selección.





martes, 30 de mayo de 2017

VICTORIANO DEL RÍO ( Capítulo II )




Luego a finales de 1984, compra a Fernando Domecq en Jandilla : 40 vacas paridas con hembras y un eral de semental.. Una compra excelente, pero el verdadero filón de Victoriano del Río lo encontró acto seguido en casa de Luis Algarra,
A Algarra le compró la camada de eralas y un becerro sin tentar.
Diez años antes, Juan Pedro Domecq Solís se había independizado de sus hermanos y había desplazado hasta su finca Lo Álvaro la cuarta parte que le correspondía de la ganadería paterna : 84 vacas madres procedentes de otras tantas familias, cuatro erales tentados por él y 14 eralas, a las que añadió las vacas que compró a su tio Salvador, para llegar a formar ciento sesenta y ocho madres. Sus hermanos, que se quedaron en la finca Jandilla con las otras tres cuartas partes de la ganadería paterna, bautizaron la nueva ganadería con el nombre de la finca, puesto que junto a sus reses, Juan Pedro se había llevado también el nombre, el hierro original - la " V " de Veragua - y la antiguedad del debut de Vicente José Vázquez en Madrid en 1790.... Para encontrar el semental estrella que necesitaba, puesto que los cuatro erales aprobados no le convencian del todo, Juan Pedro le pidió a su tio Salvador un eral que procediera de su familia más encastada, y éste le dejó a Astillero, al que unos maletillas habían toreado de modo furtivo bajo la luna, garantizándole su bravura, y para encontrar el otro semental que necesitaba Juan Pedro buscó en sus libros la reata de Rancherito, un viejo semental de su padre que le encantaba.
Descubrió que Rancherito había cubierto a una de las vacas que su padre le había vendido a Luis Algarra poco antes de fallecer.
La vaca se llamaba Decidora y tenía 20 años. Habló con Luis Algarra, le dijo que tenía una verdadera mina de bravura en su finca y que había que explotarla. " ¿ Y por qué te la tengo  que dar a ti y no explotarla yo ? ", le pregunto don Luis. " Pues porque yo sé donde se encuentra y tú no ", le contestó Juan Pedro.
Acordaron entonces que el toro padrearía en ambas ganaderías, y Juan Pedro le dijo que la mina era un tal Decidor, hijo de la Decidora, que habían reseñado para lidiarse en Málaga. " Decidor se murió pronto porque le vaquearon mucho entre los dos - lamentaba Victoriano del Río. Aquello era de aprobar todo. Y ese año que se murió Luis Algarra, metió siete hijos suyos para tentarlos.. De los cinco primeros, salieron cuatro extraordinarios, presenció la tienta Victoriano del Río.
Quedaban dos . un burraco grandón y un castaño muy fino. Algarra se los vendía sin tentar. Podía haber comprado los dos, pero escogio el castaño que tenía una cara extraordinaria y un tipazo tremendo. Pero llegó El Vito, que actuaba de corredor, y le dice a Victoriano : Mire usted, con este toro el castaño usted va a lidiar en Antequera, en Sanlúcar, incluso en Jerez. Y añadió : Coja usted mejor ese burraco que tiene cara de buena gente, que tiene hechuras, que tiene caja, y con él que usted va a ir a Bilbao, va a ir a Madrid y donde usted quiera, y Victoriano le hizo caso.
El eral que compró a Fernando Domecq se llamaba Aldeano. y lo habían dejado sin tentar los Domecq por sus hechuras más voluminosas y más bastas.
Lo tentaron en la ganadería de Aleas porque Victoriano no tenía todavía plaza de tientas grande.
Era ya un eral gordo, muy bueno con mucho cuerpo. Lo toreó Paco Alcalde el año que reapareció.
Aldeano fue como él ha dado a sus descendientes. Se puede decir que es un setenta por ciento de la ganadería de Victoriano del Río.
Pero lo que nadie sabía entonces, salvo Juan Pedro Domecq obviamente, es que la madre de Decidora era hija de una vaca de Antonio Ordóñez que procedía de lo de Atanasio Fernández, a quien el maestro rondeño le había comprado reses veinte años antes, añadiéndoles más tarde el gran semental Torquito del Conde de la Corte. Después, la madre de Decidora había formado parte de un intercambio de vacas entre Antonio Ordóñez y Juan Pedro Domecq y Díez, para realizar alguna prueba. Por lo tanto Aldeano traía en su sangre un 25% de la de Atanasio, lo cual explicaba, sin duda, sus hechuras distintas.
Y Tenía el mismo pelo burraco heredado del gran Torquito del Conde de la Corte.
Gracias a Aldeano y sus hijos, pero también a otros sementales que vinieron de refuerzo de las ganaderías de El Torreón y Jandilla, como Corchero, Victoriano no tardó mucho en llamar la atención y convertirse en ganadero de moda, cuando las figuras se fijaron en aquellos juanpedros serranos criados a treinta kilometros de Madrid. Pero antes de llegar a la cumbre y poder vender sus toros, el ganadero había tenido que conseguir el equilibrio que buscaba, y que también buscan los aficionados.
Compra de nuevo a Fernando Domecq vacas del libro de Jandilla entre 4 y 9 años. Y a Luis Algarra otras dos camadas seguidas de eralas, Aldeano, y luego le alquiló otos tres sementales. Los toros que compras tienen que mejorar lo que tienes ya ; de cada diez que te dan, siete tienen que valer. Si no, no mejoran nada. Compró otro eral en Jandilla en un tentadero, se lo trajo y no engendro, Le dejo las vacas del lote vacías.
Entonces llamó a Borja que había tomado el relevo de Fernando, quien ya había creado la ganadería de Zalduendo con la parte que le correspondió, y le dijo Victoriano a Borja que él había comprado un semental, no una mascota...... Entonces le dijo que se llevara el nº 30 " Hurtador " que lo había visto tentar, pero le pidió que si el toro le valía, sería para los dos, un año cada uno. Y así fue, porque el toro dio buenisimo. Las vacas de Jandilla se las echó a Aldeano. Y al Hurtador les echó las de Algarra. El toro de Jandilla era muy fino, de cabos finos.
De Aldeano aprobó muchas vacas, y muchos animales hoy tienen algo suyo.
Sin perder tiempo, puesto que empezó a seleccionar en el 85, Victoriano lidió de su primera camada en corrida en la feria de San Sebastián de los Reyes de 1990, donde Rendero fue premiado con una vuelta, resultando excelente también Faluchero. Y ese mismo año, lidió una buena novillada en Guadalajara, a la que cortaron seis orejas. Alentado por el buen nivel alcanzado lidia en Madrid el 27 de mayo de 1992, toreándola Luis Manuel Lozano, Manolo Sánchez y Óscar Higares. Ese día, Manolo Sánchez le cortó las dos orejas al gran Cantapájaros que era hijo de Aldeano.
Diez años después el 27 de septiembre de 1995, Victoriano debutó por fin con una corrida en Madrid durante la feria de Otoño. Hubo tres toros de nota, y al cortar cada uno una oreja, Finito de Córdoba y Pepín Jiménez propulsaron la ganadería.
Entró al año siguiente en San Isidro, no se pudieron lidiar más que cuatro. De los cuatro toros que se lidiaron, destacó Fandanguero frente al que Luis Miguel Encabo tomó la alternativa de manos de José Miguel Arroyo " Joselito " con el Tato de testigo.
En la corrida de Beneficencia del 15 de junio de 2000, toreando Manuel Caballero, Morante de la Puebla y El Juli, salen dos buenos toros, Jarretero y Fisgón. Frente a este último, El Juli luce su repertorio capotero cortando su primera oreja de matador en Madrid.
En el 2000 Victoriano compra una parte de la ganadería de Los Bayones que añade al nuevo hierro,    "Toros de  Cortés ", el mundillo taurino se extraña. ¿ Para qué Victoriano incorpora en sus cercados estos toros de procedencia Atanasio- Lisardo ?
Según la genealogía secreta de Aldeano, la razón resulta evidente : con esta compra, Victoriano pretende reverdecer la cuarta parte de sangre Atanasio que lleva su semental estrella, y darle algo más de tamaño a sus Domecq
También tuvo incidencia en la compra una corrida que presenció Victoriano en Madrid de los Bayones que fue muy buena,. Entonces tenía muy poca cara en sus toros para ir a Madrid, y además se la gastaban mucho en las piedras, los que salían con cara a los cuatro años la perdían.
Al contrario el 90% de los toros de Los Bayones, valían para Madrid.
( Continuará )