sábado, 25 de enero de 2020

SAN MARTÍN




A cuatro kilómetros de las Tiesas de Santa María, el dominio de los Albaserradas de Victorino, las vacas de San Martín viven es estado salvaje. En la Dehesa de Portezuelo, las flores de Jara abundan, y es difícil distinguir de lejos las claras manchas cárdenas escondidas entre sus flores blancas. Mientras las va buscando el ganadero en su coche cuenta : nada más comprarlo, tuve ofertas para venderlo todo.  Me mandaron un corredor que venía para hablar en nombre de otros. Le dijeron que la Quinta llevaba tiempo detrás de esto. Dije que me lo pensaría, para no decir que no, pero lo tenía pensado ya : ni que me hubieran ofrecido el doble lo iba a vender, Las vacas siguen sin aparecer. Tienen tanto terreno libre que están asalvajadas. A algunas las pierdo de vista hasta que no hay comida y tienen que bajar para buscarla donde les echamos. Cuando falta la comida del campo, más o menos según los años últimos de julio, agosto y septiembre, haces tú con ellas lo que quieras. Las apartas, las ves....  A ver si tenemos suerte hoy y se dejan ver.
Poco a poco, las vacas aparecen, mientras que el ganadero Alberto Manuel Hornos destapa : Chafik hizo mucha inseminación artificial : en México también, del famoso semental de Victorino
" Matador " entre otros.
La embestida de " Candencioso " en Madrid tuvo mucho que ver con el caminar del saltillo mexicano.... despacito, humillado...... Ésa es la incógnita que tienen los ganaderos de San Martín, puesto que en los libros sólo aparecen los sementales de carne y hueso que Chafik tenía en la
dehesa " La Gloria " en Azuaga ( Bádajoz ). Solo él sabía cuáles eran los animales nacidos de las pajuelas, pero se fue con su secreto. Mientras las vacas se van acercando, como cada día que viene a verlas. Albero Manuel espera que aparezca con ellas un semental joven que desapareció en la finca.
Para Alberto Manuel era el mejor, el más completo de los que tuvimos. Fue espectacular. Después del saneamiento, de las vacunas, en vez de echarlo en un corral con los otros, para que no se pegara, lo dejamos con las vacas. Venimos todos los días a repasar el ganado y al poco tiempo. ¿ y el toro donde está .....? Estará por ahí entre las jaras, y lo mismo se ha muerto por la reacción a las vacunas, un atracón de bellotas, pero lo cierto es que los días pasaban y el toro no aparecía. Tampoco vimos a los buitres que enseguida hacen acto de presencia en cuanto huelen la muerte de una animal.
Preguntamos a los vecinos y no vieron nada tampoco.... Es un misterio. Cada vez que vengo a ver a las vacas, es con la esperanza de verlo aparecer... Pero esa ilusión casi la hemos perdido. De no ser que nos lo robaran con un tiro con un rifle y lo durmieran,
En la finca La Zarzuela, cerca de Coria, un cercado inmenso acoge a los machos de tres camadas : los utreros que se dejan para toros, los erales y los añojos. Esa convivencia entre tres generaciones templa algo el carácter agresivo de los más grandes. En esta ganadería, ahora mismo, hay una variedad tremenda. Chafik compró un poquito de aquí un poquito de allí...... y luego añadieron lo de Herández Plá y lo de Pérez de la Concha..... lo poquito que quedaba. Será de las pocas ganaderías que estén tan abiertas y con tantas procedencias dentro de un mismo encaste. Puro, puro, ni de una cosa ni otra, porque lo hemos mezclado todo, no por encaste, claro, pero por hierro : a la vaca de Hernández Plá le echamos el toro de San Martín, a las de Pérez de la Concha también. Entonces no hay nada puro ni de Hernández Plá ni de Pérz de la Concha.

Y en San Martín hay varias líneas, pero de lo que más hay vía Paco Camino, que es lo mejor.
La aventura empezó con una novillada que Alberto Manuel compró para una de sus plazas a Ignacio Huelva.. Hubo, un novillo el nº 110 herrado con el hierro de Hernández Plá, que fue bravísimo para el caballo, y para el torero, extraordinario. Venía de una vaca de Hernández Plá y de un toro de San Martín. También le compré a Ignacio Huelva novillos de Pérez de la Concha, y todos me lo pintaban como que salía horrible. Eran una pintura de preciosos. Pero hice caso a los que me aconsejaban y los eche para las calles. Y a los pocos días, me llaman y me dicen : Oye, ha llegado un capa ahí y no veas la que le ha formado al novillo, no te puedes figurar lo bueno que salió.
Al poco tiempo Alberto Manuel se entero que Ignacio Huelva lo vendía todo, fue a hablar con él y en media mañana se pusieron de acuerdo. Me dio facilidades para pagárselo en dos años y nos quedamos con las ciento veinte vacas, algunas muy malas de salud, flacas, fatal....algunas se perdieron y los sementales que había, que eran como encinas de grandes, con una pezuñas muy grandes. Los fuimos quitando y , dentro de los que había, cogimos lo más bonito, los que estaban más en tipo. Algunos tenían una pizca de Moreno Silva, otros de Camino, de Hoyo de la Gitana, de Graciliano un poquito. A Ignacio le pedí que me diera las notas y los libros, y me contestó que sus notas no me iban a servir porque tenía una letra muy difícil de entender. Pero me las dio. La mayor información que tengo es de la Unión, donde está recopilado todo el pedigree de los animales, y eso me permite retornar hasta mucho antes que Chafik.
Puedo rastrear el origen de cada animal muy bien. Lo compramos en 2010 y sólo hemos acabado de aterrizar. A medida que vamos tentando, me voy enterando de lo que tenemos realmente. 
Cadencioso se lidió en Las Ventas un Domingo de Resurrección venía de sobrero en una corrida de Victorino Martín, caminaba a paso mexicano tras la muleta de Alberto Aguilar. Un toro algo alto al que no le sobraban fuerzas al principio, pero que empezó a embestir por abajo muy bien, gateando, como dicen ahora, y humillando mucho. Alberto Aguilar entendió que había que llevar con tacto esas embestidas dulces, y toreó muy despacio, antes de que un pinchazo, una voltereta y varios descabellos cambiaran la oreja por dos avisos. Candenciosos sobrero de San Martín de 552 kilos, serio, engatillado y astifino.
El añorado Pepe Chafik junto varios tesoros en San Martín.
Ruiz Miguel que le tentaba mucho a Ignacio Huelva siempre le pedía vacas de Pérez de la Concha sacó dos sementales muy buenos.
Alberto Manuel Hornos Valiente tomó la alternativa en Plasencia ( Cáceres ) con toros de Manuel Morilla, el que fue apoderado de Jesulín de Ubrique que actuó como testigo y Juan Mora como padrino.
Fue herido grave en la cabeza por su segundo toro.
El 7 de septiembre de 1991, toreó en Cáceres una novillada de promoción con erales de Mariano Cifuentes saliendo a hombros junto al ganadero y sus compañeros de terna. En el quinto Español de nombre, estuvo cumbre, fue una conjunción tan grande entre novillo y torero inexplicable.
Pero, Alberto continua con su relato : Todos nuestros toros tienen una mirada muy seria, de pocos amigos, pero luego en la plaza allí sacan su bondad. Algún utrero lucero, calcetero y bragado no pueden esconder su procedencia Herández Plá. Los pelos más claros suelen ser de Pérez de la Concha. Lo de Paco Camino sale más oscuro. Lo que tuvimos claro desde el principio es que teníamos la obligación de conservarlo todo y de seguir los pasos de Chafik. Podíamos haber dejado sólo la parte de Camino, que era la más segura de llevar. En San Martín se unifica todo.
Uno de los sementales que vino, tenía el hierro de Rehuelga, ya muy viejo. Era hijo de un toro de La Quinta, cuando estaba en manos de Buendía.
Y lo primero que echamos a las vacas fue un hijo de ese toro Pescador. Lo que menos me llegó en la compra fue la punta de Barcial que compró Chafik en su momento. Deseamos a Alberto Manuel toda clase de éxitos con su ganadería de San Martín.





viernes, 20 de diciembre de 2019

NAVIDAD 2019




                           

                             Desde Encina Hermosa y en estas entrañables Fiestas les deseo :

                             muchas Felicidades y lo mejor para 2020.

     

miércoles, 6 de noviembre de 2019

VALVERDE




La ganadería del Cura de Valverde procedía de su padre. Juan Sánchez Rodríguez, comprándole en el año 1941 vacas y sementales a Vicente Charro. Todas de origen Lorenzo Rodríguez ( Espioja ) que a su vez se había quedado con una parte de la ganadería de José Gamero Cívico, puro Parladé ,cuando ésta se dividió entre Domingo Ortega, Llamamié de Clairac y Samuel Flores. Bajo el mando de Lorenzo Rodríguez, todo un genio de la crianza del bravo, los " Espiojas " adquirieron muy pronto fama de bravos y fueron utilizados de cimientos por varios ganaderos, Vicente Charro entre otros.
Don Juan Sánchez Rodríguez debutó con sus Espiojas de Charro en 1944, matándole su primera corrida el propio Manolete junto a Carlos Arruza en Cieza. Tres toros destacaron sobre manera por su bravura y calidad : " Colegial ", al que el " monstruo " le cortó el rabo y fue premiado con la vuelta al ruedo, " Velonero " y " Flamenco ". Después de esta primera compra, Juan Sánchez añadió vacas y sementales de de su vecino el Conde de la Corte a traves de Juan Cobaleda, el cuñado de Atanasio Fernández, es decir primos hermanos de los Gamero Cívico de Espioja. Con ellos debutó en Madrid con una novillada, dentro de la cual destacaron los novillos " Estudiante " y " Currito ".
Convencido don Juan de que la fuente  Condesa era imprescindible para alcanzar el nivel más alto, remató la obra comprando dos sementales al Conde en 1948 para enlazar las dos ramas de la misma familia. En 1951 murió don Juan, y por este motivo no tuvo tiempo de comprobar los resultados de su esfuerzo. Dos años más tarde, en 1953, la ganadería se dividió entre los nueve hijos de don Juan : (Don Casimiro, Don Esteban, Don Juan, Doña Consolación, Doña Sinforosa, Doña Emilia, Doña Cruz y Doña Carmen ) vendieron después su parte a distintos ganaderos como Alejandro Vázquez, Alejandro García, Litri, Bernardino Píriz, Venancia Hernández Pla, González San Román, o Martín Aparicio, y así se da fe de la buena fama de los Espiojas- Condesos de don Juan. El único de los nueve hijos que decidió seguir con la ganadería paterna fue el mayor de los hermanos, Don Cesáreo Sánchez Martín, conocido desde entonces como el " Cura de Valverde ", al que le habían tocado ochenta vacas con sus sementales, el hierro y la divisa.
Un largo periodo de purgatorio empezó para el joven cura. Intuía que, cualquier día, el vigor de su selección y su búsqueda de bravura impoluta tendría su recompensa. Pero el tiempo pasaba y los toros del cura se reían marginados en el circuito poco agradecido de las plazas de segunda, tuvo que esperar treinta años para tener la posibilidad de destacar en cosos más importantes. Primero destacó " Delgadote " en Avila en 1983. Al año siguiente una corrida completa lidiada en Peñaranda de Bracamonte confirmó que la huella condesa no se limitaba a los Domecq que empezaba a copar el mercado. Estos éxitos le valieron al cura para ver salir varios toros de sobreros en plazas de primera de la mano de la casa Chopera, tal como Bilbao donde Julio Robles se topó con uno. El denominador común entre los toros lidiados de sobreros fue su seriedad y su bravura no exenta de calidad.
En 1990 una comisión taurina de Alés visitó la finca del cura y una vez vistos los cercados anotaron todo lo que les gustaba, todos cinqueños y con un trapío digno de Madrid o Bilbao, el cura tiró una profunda calada a su faria, miró el reloj de su cocina charra y les dijo, muy serio. Habéis escogido lo mayor de cada cercado. Ahora voy a decir la misa, y después hablaremos del precio. Todos se miraron de reojo pero ninguno hizo ninguna objeción, siguieron al cura hasta la capilla dentro del caserío. Una hora más tarde, apretados alrededor de la mesa camilla donde los cuerpos calentaban los cuerpos enfriados en la capilla, los aficionados de Alés recibieron el mazazo del cura con aparente dignidad : " La corrida vale para Madrid, les dijo, por lo tanto vale lo mismo que la de Madrid. Ninguno se atrevió a decirle al cura que no lidiaba en Madrid desde hace décadas, y después de mirarse otra vez unos a otros, el portavoz aceptó el precio poniendo una condición : los toros tenían que llegar a Alés tan astifinos como los habían vistos en los cercados, lo cual no era un problema para el ganadero. Después de bendecir a estos clientes que le mandaba la providencia, el cura se despidió de ellos y les prometió mandar la mejor corrida que jamás hubiesen visto.
La prensa francesa se hizo eco de lo sucedido y la leyenda campera del " Cura ganadero " se hizo famosa en Francia antes de lidiar un solo pitón. El cartel lo formaron : José Luis Galloso, José Antonio Campuzano y Paco Alcalde.
Cuando la comisión de Alés volvieron a Valverde para embarcar la corrida después de haber transferido al cura el importe de la misma comprobaron que el ganadero era un hombre de palabra. La corrida era todo un espectáculo, con sus caras astifinas y su trapío imponente. Todos esperaban a que el camión arrancase. Sabedores de la picaresca taurina, estaban convencidos que algún comando de toreros esperaba poder asaltar al camión en cualquier momento. Para evitarlo tenían la firme intención de no despegarse del camión hasta llegar a Alés, 1.300 kilómetros.
Una vez los toros embarcados, mientras que el mayoral iba a por su maleta, el coche salió por delante para echar gasolina en Alba de Tormes. Depósito lleno, pasaron el Tormes en Salamanca y esperaron al camión. Pero el transportista, cogió a la derecha en Alba de Tormes para cruzar por Medina del Campo y ahorrarse así un puñado de kilómetros. Después de media hora de espera la comisión de Alés se convencieron de que los habían engañado y que estaban arreglando los toros. Volvieron a Valverde, comprobaron que el camión había salido poco después que ellos, y se lanzaron en su busca, de nuevo a Salamanca, en aquella época poca gente disponía de un móvil.
Llamaron a la Junquera para detener al camión hasta que ellos llegasen. Sin comer la comisión atravesaba España de un tirón y llegaron a la Junquera donde les esperaba el camión. Sin mediar palabra con el conductor se subieron encima de las jaulas, abrieron las trampillas y comprobaron que los pitones eran tan astifinos como al embarcarlos en Valverde, y siguieron al camión y tragaron el humo del camión y fueron recibidos en Alés con vitola de héroes.
El día de la corrida amaneció en Alés, con nubarrones cargados de tormenta. Se sorteó a mediodía y a la hora de comer empezó a llover y en tres horas cayeron sesenta litros, el ruedo era más bien una charca.
El papel vendido totalmente y el empresario por miedo que el seguro no le pagara el importe de la taquilla acondicionó el ruedo y con algo de retraso se celebró la corrida.
Los toros del cura no defraudaron. Bravos con mucho poder en los caballos de Bonijol que aquella tarde debutaba tuvieron casta y movilidad a más no poder. Fue de esas tardes que crean afición de la buena y se sigue hablando de ella. Campuzano cumbre, Galloso inmenso, Paco Alcalde pegó la espantada más grande de su carrera, venía de cortar orejas en San Isidro.
La leyenda urbana que precedía a los toros del cura de Valverde se hizo realidad y los empresarios neófitos de Alés consiguieron algo que ni los taurinos de vieja cuña más pícaros soñaron jamas : recaudar el 175% de la taquilla : 100% en concepto de seguro y 75% por los aficionados que acudieron a presenciar el festejo. Un milagro del que todavía se habla.
El milagro del cura es que un cuarto de siglo después de esa corrida sus toros siguen embistiendo. Se debe en gran parte al empeño que puso su actual propietario Jean-Luc Conturier en rescatar esta ganadería que, después del fallecimiento de don Cesáreo en 1994, desapareció poco a poco de los radares del sistema.
En 2012, compró las 80 vacas que quedaban, sus crías, dos sementales que se mataron nada más llegar a Francia y los machos de tres camadas.
De los cercados pelados de Valverde recuerda Jean-Luc, a la alfalfa de Haute Costa, el cambio de vida fue radical. Los sobrinos del cura que le habían vendido la ganadería le dijeron que había que tentar todo, pues ellos hacía años que no lo hacían.
Eliminó un 40% de las vacas del cura y se quedó solo con las muy bravas. Compró 12 machos a Salvador Domecq, los tentó y se quedó con cuatro que echo a las vacas de cura, acto seguido compró 30 vacas muy abiertas de linea y preñadas del Conde de la Corte para volver a la fuente del cura. Les sacó sementales y ahora lleva dos líneas con 19 sementales : las vacas del Conde con sus sementales y las de Valverde con sementales de Salvador Domecq o del Conde.
Desde el blog, le deseamos a Jean-Luc muchos éxitos con sus dos hierros el de Valverde y el de Concha y Sierra que adquirió anteriormente.