miércoles, 8 de febrero de 2012

ENCASTE SANTA COLOMA (Capítulo II )



El anterior capítulo lo terminamos diciendo que el Conde Santa Coloma tuvo 27 años de exitosa trayectoria de su ganadería.
El Conde llegó a tener un cartel verdaderamente extraordinario. Los públicos de aquella época, la mejor y más gloriosa de la Fiesta, se entusiasmaban con la bravura y docilidad de sus toros: los ases del toreo del momento Joselito y Belmonte, los exigían a las empresas, y numerosos criadores buscaron con gran empeño sementales de Santa Coloma para formar nuevas vacadas, unos; para refrescar sangre, otros, y para cruzar las reses de diferentes castas con la savia de estos toros, los más.
En poder la ganadería del Conde salieron de la misma infinidad de toros de bandera como Bravío, del que hablamos en el anterior capítulo. Con Saleri II actuaban ese día en Madrid " Malla " y José Flores " Camará ", que contaba siempre que era imposible que una vaca pudiera parir un toro más bravo que aquél.
Otros toros importantes del Conde fueron, Relámpago, Pitillero, Palmero, Toronjito, Venadito, etc.
El Conde de Santa Coloma, tutor de sus hermanos menores, reparte los bienes de la familia, conservando para él el Palacio de Santa Clara, en Sevilla y diversas fincas, entre la que se encuentra Bucaré. Al hermano que le sigue Hipólito Queralt y Bernardo deQuiros le deja el palacio de Madrid y las tierras de Gerena, incluida la finca Mirandilla y el título de Marqués de Albaserrada.
La finca Mirandilla al noroeste de Sevilla, a 25 kilómetros del centro, alegrada por encinas, eucaliptos y acebuches, con una extensión de 625 hectáreas, en el termino de Gerena.
En la primavera de 1912 parten de la finca Bucaré las reses que le corresponden al Marqués hacía la finca Mirandilla.
El Marqués en sus inicios ganaderos no tuvo mucha suerte, lidió una corrida en Sevilla que fue escandalosa, mal presentados los toros, flacos. Sus saltillos con el hierro de la A coronada iniciaron su andadura el 23 de abril de 1916, en una corrida que mataron Joselito y Belmonte en una mano a mano.
Incluso en esa primera corrida multaron al Marqués por presentar cuatro toros con menos edad de la exigida. Pero el Marqués que tenía afición sigue adelante y obtiene en San Sebastián un gran éxito el primero de septiembre de 1918.
El Marqués tomaba por momentos el pulso a la ganadería y el gran triunfo le llega al año siguiente en Madrid el 29 de mayo de 1919. Era la séptima corrida de abono y debutan el Madrid los toros del Marqués de Albaserrada. Los toreros Cocherito de Bilbao, Rodolfo Gaona y Saleri II. Muy bien presentada la corrida  y brava.
El primero fue bravísimo, Cocherito de Bilbao quiso y no pudo, era mucho toro para él. Lo cogió y le dio una cornada en una pierna. Y salió Gaona. Con la única preocupación de no acercarse al toro. Sin estímulo provocó el primer escandalo de la tarde, huyendo sin descanso y sin temor al ridículo. Un pinchazo, hasta seis. El toro bien por lo que el miedo del torero era totalmente injustificado. Mató dos más, el segundo y el cuarto, sin variar de estilo. En el cuarto le tomaron a "chufla" la faena.
Sale el quinto " Barrenero ", y llega lo inconcebible, un autentico desastre. El toro era de escandalo de bueno, tomó siete puyazos, mató tres caballos, y siguió acometiendo con fuerza y bravura el resto de la lidia. Con la muleta no quiso ni verle y tan pronto como pudo le enjaretó un sablazo que le atravesó las costillas, y ya no intentó más. Plegó la muleta y se colocó en el centro del ruedo para evitar ser alcanzado por las almohadillas. Sonaron los tres avisos. El bravísimo toro no quiso seguir a los cabestros y tuvieron que abrirle paso al callejón y a la altura del tendido 10 delante de la barrera  que ocupaba el ganadero, se le dio la puntilla. Dos vueltas al ruedo dieron a " Barrenero " entre clamorosas ovaciones que hicieron extensivas al ganadero.
Gaona salió protegido por la Policía, alguno con el sable desenvainado.
Gaona opinaba tiempo después que era un borrón que tenía en su carrera y que hizo mal y por tanto no trataría de justificarse. Decía que " Barrenero " era  como estar en un océano lleno de olas, ola tras ola y cada vez con más fuerza.
Es curioso que el Conde de Santa Coloma triunfó con Bravío el 11 de Mayo de 1919, y el Marqués lo hizo 18 días después con " Barrenero ", alcanzando los dos hermanos en 1919 su cénit ganadero en Madrid.
En ese momento, Rodolfo Gaona era el único que la afición veía como rival de Joselito y Belmonte, fue tan grande su fracaso que se marchó a México.
El Marqués de Albaserrada vio recompensado sus esfuerzos al igualar el triunfo, junto a su hermano, pero poco tiempo pudo disfrutarlo pues un año después murió fulminante de un ataque cardíaco.
No hay duda que el Marqués mejoró su ganadería como lo prueba el que la vaca " Barrenera " tuvo anterior a " Barrenero " dos hembras calificadas de regulares, y en ese tiempo el Marqués encontró entre sus ejemplares algún semental que levantó su ganadería.
El Marqués de Albaserrada casado con doña María Luisa López y Nieulant, décimo tercera Condesa de Atares, no dejó al enviudar que los toros de su marido le estorbaran por mucho tiempo. Ella que vive en Madrid y sabe que con el cultivo del algodón y el olivo da trabajo a su gente le ordena a su administrador que encuentre comprador para su vacada.
( Continuará... )








1 comentario:

  1. Época romántica y de toros bravíos, ¡hay no es dada el cambio en un siglo!.Muy buen relato Mariano

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