domingo, 2 de octubre de 2016

DOMINGO HERNÁNDEZ




La ganadería de Garcigrande, puro Juan Pedro, es la niña bonita del ganadero, como dice él. Pero en Garcigrande la regularidad es inferior a la de Domingo Hernández, su otra ganadería, donde se han mezclado tres sangres, criándose en Traguntia, cerca de Vitigudino (Salamanca).
Jesús Bernal y su hijo Jesús son plenamente responsables de todos los animales marcados con el hierro de Domingo Hernández. Hacen los lotes de cubrición, los cuidan a díario ; llegado el momento, mandan las becerras al tentadero cubierto de Garcigrande, y las aprobadas vuelven.
Los machos parten de utreros a Garcigrande. Y de allí se lidian. Si se indulta alguno caso de Bondadoso 5, que fue indultado por Finito de Córdoba, regresan a Traguntia a padrear. Lo de Domingo nunca se echa a las vacas de Garcigrande, pero al revés sí. Jesús forma parte de Traguntia. Estaba aquí antes de que Domingo comprara la finca, y si éste la hubiera vendido - algo que casí sucede -, Jesús se habría quedado.
Jesús estaba en Traguntia desde Santiago Martín " El Viti ", 17 años estuvo con él, y viajó mucho a Francia con sus toros. Luego, hace veinte años, cuando se la vendió a Domingo, se quedó con él. Al principio, Santiago tenía mil y pico hectáreas, pero vendió primero unos picos. Cuando llegó Domingo a comprar, quedaban unas seiscientas hectáreas. En total 37 años viviendo en Traguntia y cuidando del ganado. Se conoce cada piedra de la finca. Ahora sólo tenemos bravo aquí, pero Santiago tenía de todo : cochinos, vacas mansas, ovejas...... Cuando llegó Jesús, había como trescientas vacas bravas, más o menos lo que tiene ahora, con arreglo al espacio actual.
Dice Jesús hijo, hay que tener competencia con Garcigrande, tenemos mucho pique, a pesar que son hechuras distintas entre los dos hierros. Quizás más noble esto que aquello. Un poquito más. Pesa más el toro de aquí. Es más seguro.. Tienen más plaza. A los de aquí les ha dado más tamaño el cruce con lo de Amelia Pérez Tabernero y Domingo Hernández. Juan Pedro aportó fondo y calidad. De lo de Domingo quedan pocas familias. La base son las de Amelia. Embisten mucho pero berrean más. En Traguntia tienen cuatro lotes de vacas porque no tienen más espacio. De como eran las vacas de Domingo Ortega y Amelia Pérez Tabernero a como son ahora, no tienen nada que ver. Lo de Domingo Ortega embestia con la cara muy alta ; lo de Amelia tenía más calidad, pero carecía de emoción.
El toro malo de Domingo Hernández saldrá manso, no querra embestir, vale, pero no quiere matar a nadie.
A los que dicen que el toro de aquí es fácil, continua Jesús hijo yo les recomendaría ponerse delante.
También los que los torean los hacer parecer fáciles., pero no lo son. Muchas veces te piden el carné y hay que hacerles las cosas muy bien. Eso sí : son muy agradecidos. Se te entregan si no dudas y los llevas. Y haces lo que tu quieres con ellos. Ahora, si no sabes.
Toma la palabra Jesús padre de nuevo : Lo mismo este toro no es del gusto de todos los consumidores, pero..... ¿ quien es el consumidor : el público o el torero ?
Hay que compaginar los gustos de todos porque, si no, te cortán el cuello rápido. Muchas veces nos dicen que somos unos aventajados y yo contesto que estamos en el sitio peor : el público nos exige de una forma, el torero de otra, y tú te quedas en el medio.
Con una ganadería que no tiene nombre, no pasa nada. Aquí, si sale bueno, es normal. Pero si sale malo o se raja, es un petardo. Yo, nada más disfruto en las corridas de los demás. Con los de la casa, siempre te estan buscando la vuelta por un lado o por el otro. Ahora mismo, somos la ganadería que más responsabilidad tiene.
El Viti siempre tiraba de lo de Atanasio, Camino de lo de Santa Coloma, Ordóñez, lo de Núñez. Cada uno tenía su forma de torear y buscaba el toro que más le valía por lo que fuera. A José Tomás, cuando, empezaba le tocó una corrida nuestra en Arles y un toro lo tiró tres veces por el mismo sitio. Pensé que nunca llegaría a nada.
La última vaca que toreó Justo Hernández, era del guarismo 2001. Con lo de la rodilla ya no puede desde que le cogió un toro de Garcigrande hace cuatro años. No se lo ventiló de puro milagro. Estaban enfundando y se habían quedado algunos atrás en un cerro. Fue a ver y se le arrancó uno y lo caló. Le dió la vuelta a la pierna entera y se fue después de darle la paliza en el suelo. Tuvo suerte. El toro no estaba enfundado, pero no le metió el pitón. Tenía varetazos por todo el cuerpo.
¡ Qué bien toreaba Justo ! A estas vacas las entendía como nadie.
A los dos meses de poner los sementales con las vacas cambian los toros. Cada uno cubre, más o menos unas cuarenta vacas. Cuando los echan, les inyectan una vitamina para que cubran mejor, se lo dan para potenciarlos y que no se agoten.
La ventaja que tenemos si nos confundimos con un semental es que, como son mil vacas entre los dos hierros, el error se queda en quince becerros....... Una ganadería que tiene cien vacas, si se equivocan en un semental, se van al garete.
A Santiago Martín " El Viti ", todos le decíamos que no envolviera lo de Gallardo y lo de Lisardo, que él decía que era lo mismo. Todo venía de Atanasio y Santiago lo envolvió. Y al envolverlo no funcionaba. Y cuando quiso volver atrás, estaba todo tan mezclado que por más que se intentó no se consiguió.
Aquí esto no pasa : En Garcigrande se queda lo puro de Juan Pedro y nunca se echa un semental del cruce. El gran secreto de todas las mezclas ganaderas ha consistido siempre en conservar una parte en pureza. El mismo Lisardo Sánchez lo hizo, guardando puros sus Urquijos, de donde sacaba sementales para las vacas de Atanasio.
Últimamente las ganaderías proliferaron excesivamente y en estos momentos han bajado mucho en el número de reproductores. Lo que te salva en este oficio es la regularidad. Si hay un 70% de bueno, los toreros aguantan los malos, sabiendo que el otro les va a tocar. Los toreros  miran las estadísticas.
Por eso, Domingo Hernández después de comprarle a Juan Pedro animales igual de buenos, muchos ganaderos no han sobrevivido más de seis años, cuando lo que nace aún es fruto del trabajo del vendedor. Sin embargo en Domingo Hernández, la barrera fatídica para muchos se ha superado con creces : al cabo de treinta años, el comprador ha superado al vendedor. A pesar de ello Domingo y Justo abren sus libros y sus ordenadores y se advierte en ello que lo tienen todo perfectamente organizado atribuyen a sus sementales un número de estrellas conforme a sus resultados y a sus propios criterios.





sábado, 24 de septiembre de 2016

GARCIGRANDE ( Capítulo II )



Resulta que a los siete u ocho años llevaba Domingo Hernández los carteles mejor que Juan Pedro Domecq. Después, tuvo mucha amistad con Fidel San Justo, que es un gran veedor de Salamanca.
Cuando apartaban los utreros para corridas, no fallaba.
Y empezaba : Éste pa toro, éste pa toro, éste fuera..... Los veía perfectos. Si había cien utreros, dejaba cincuenta y ni uno feo.
Se presentó en Francia, en Orthez, con una corrida muy gorda en el 90 de lo de Amelia.
Matilla le compraba mucho, con él se presentó en Arles, en Valencia....No le pagaban mucho pero le ayudo a entrar en las plazas importantes.
En Valencia le mataron la corrida Joselito, Ponce y Litri, en el 92, Joselito cortó una oreja al primer Garcigrande lidiado en Valencia. Ponce paseó otra oreja.
Jesulín le indultó un toro en Toledo, en junio del 94. Era de una vaca de Amelia y de un toro de Juan Pedro.
Domingo Hernández en menos de diez años, había pegado un salto cualitativo importante
Un día visitó su suegro la ganadería : lo paseó por los cercados, enseñándole aquí cuarenta vacas y un toro, aquí treinta con otro toro... y así 10 cercados y diez lotes. Se lo iba tragando, tragando y, al final dijo : ¡ A éste no le pisa mi hijo José ! Según lo tiene, tiene que salir por algún sitio.....
Para su cuñado José Escolar, su suegro había comprado veinticinco vacas que Victorino se vió obligado a vender.
Menudos son el hijo y el yerno de Pichorronco : por un lado, han creado una ganadería dura, y por el otro, una del gusto de las figuras.
En un momento Domingo empezó a retirar todo lo feo : fallaban muy pocos toros. Quería subir párriba. Aqui no sirve seguir por los pueblos. Pensaba en el dinero fuerte, el de la corrida estrella. Joselito, mató muchos toros de la ganadería. Tiraba mucho de lo nuestro y esto ayudó.
En esa época Justo, el hijo de Domingo, seguía a su padre por todas partes, pero no opinaba. Justo, al principio, toreaba muchas vacas en el campo y así se metió en la ganadería.
A fuerza de estar y estar, de enseñar toros, Domingo vió que ya podía mantenerse al margen....
Cuando comprobé que funcionaba igual que su abuelo Pichorronco fue un día en el que le enseñó una corrida a Pablo Lozano y le colo un toro que, al principio, no queria. ¡Anda que engañar a Pablo Lozano, no es nada fácil !
Justo es muy bueno en el trato y además queda bien. Pero los días que asiste a la lidia de sus corridas lo pasa fatal.
El mayoral de Garcigrande, Gonzalo Sepulveda, no procede de una estirpe campera ni es charro de nacimiento. Es madrileño y si está en la ganadería viviendo lejos de la civilización, es porque le gusta el toro. Lo suyo no es hereditario, sino puro vocación. Su afición viene de la ganadería de Antonio Gavira.
Su padre era íntimo amigo de él. Y de pequeño me llevaba a la finca de Antonio, al Soto de Roma en verano. Allí me entró el veneno del toro y, hace diez años, hizo el curso de mayoral en Cáceres. Donde se aprende de verdad es aquí, pero allí me enseñaron las bases teóricas.
Yo sabía montar a caballo y en Gavira mejoré. Al final del curso, empezó con Antonio San Román, en una finca que tiene en Las Ventas de San Julián, cerca de Navalmoral de la Mata. Luego se enteró que Domingo buscaba un vaquero, llamó y le cogieron. Y cuando el mayoral que había antes se fue, me ofrecieron el puesto. Tuve suerte. La fortuna también estuvo de parte de los ganaderos que ficharon a Gonzalo Sepúlveda.
Comentaba Gonzalo : " Últimamente, la gente se mueve menos. Cuando terminó el curso aquel, había posibilidad de colocarse en Jandilla, y en muchas ganaderías..... Ahora ya no : la gente que tiene un puesto no se mueve. No hay trabajo. Si tienes uno, guardalo.
Antes de la crisis, los vaqueros se movían mucho. También había más ganaderías que en la actualidad.
Si el espectáculo taurino se hubiera estancado en los comienzos del siglo XX - con caballos despanzurrados y un toreo de piernas más que de brazos y muñecas frente a toros geniudos y duros de roer, no habría sobrevivido la Fiesta.
De esta forma, evolucionó al mismo tiempo que la sociedad.... y los toreros mutaron frente a un toro cada vez más fijo en sus acometidas. Nadie niega que, en este proceso, se ha quitado más casta de la cuenta. Tampoco que ha habido que limar asperezas en la bravura para que el torero se exprese a su antojo. No es menos cierto que siempre ha habido ganaderías para satisfacer los gustos de todos : algunas muy duras al rechazar la evolución impuesta por las modas, andadas en la fiereza indómita de los origenes, y otras que, al contrario, han acelerado el proceso de refinamiento de la bravura hacia más nobleza en busca de más toreabilidad.
Existen también ganaderías consideradas " toristas " que, por buscar la casta indómita, han desembocado en la mansedumbre. Esto explica que algunas hayan desaparecido o estén a punto, un drama que no despierta la alegria de nadie, pero que ya ha sucedido muchas veces desde que el mundo existe, cuando una especie, cualquiera, no ha conseguido adaptarse a su medio ambiente o ha rivalizado con otra.
Y esto pasa en la actualidad en muchas ganaderías que, en algún momento, formaron parte de la primera línea.
Unas decaen, otras están al alza. Ley de vida. Ley de la selección natural que, en este caso, no lo es tanto puesto que son los ganaderos - y no la Naturaleza - quienes establecen los criterios. Obviamente, esta ley básica también se cumple con ellos : se equivocan, se hunden con sus toros, tal y como hicieron varias familias legendarias. ¿ A quién pertenecerá el futuro ? Nadie puede predecirlo.
En la historia de la técnica del toreo, lo primero que salta a la vista es que los muletazos no han dejado de alargarse y de profundizarse, desde los trapazos que se daban en el siglo XIX hasta los excelentes muletazos verdaderas obras de arte que se dibujan hoy. Antes de Juan Belmonte, el pase duraba un suspiro y siempre rematado por alto.
Con Manolete, el muletazo se reducía al embroque, con emoción, puesto que la muleta retrasada acentuaba la sensación de peligro, mientras que el muñecazo final vaciaba la embestida al superar la cadera del torero.
Luis Miguel tenía que instrumentar muletazos muy largos y encadenados para emocionar tanto como él. Así nació el pase circular.
El toro de los años 50 y 60 poseía movilidad, raramente humillaba hasta el final de las embestidas, saliendo suelto de las suertes. Se movía mucho y no siempre tenía fijeza.
Antonio Ordóñez, que elevó la estética del toreo a un nivel de majestuosidad hasta entonces desconocido con un empaque que lo caracterizó.
Paco Ojeda abrió una nueva puerta ligando y dando muletazos tan largos citando tan en corto.
Gustos aparte, ésta es a grandes rasgos la evolución de la Tauromaquia.
Salvando las distancias, esta evolución puede compararse con la que inició Joselito " El Gallo " - sin tener tiempo para llevarla a cabo - cuando adivinó que, de todos los encastes, el que mejor se adaptaba a su tauromaquia era el de Murube. No en vano, al desaparecer Joselito, Juan Belmonte, explicó a muchos ganaderos que la vaca buena era la que trazaba un surco en la arena con el hocico.
En esta búsqueda del toro propicio para el toreo post-belmontino, Carlos Núñez fue un adelantado : supo encontrar el algunos de sus toros una capacidad distinta procurando transmitirla en todos. Embestir con ritmo lento más alla de la muleta, ayudó a los toreros de su época - Antonio Ordóñez, el primero - hicieron evolucionar el toreo.
Desde entonces, al toro moderno se le exigió cada vez más duración y que embistiera de manera casí perfecta.
Joselito " El Gallo " prefería Murubes o Conteras.
Manolete los de Villamarta.
Hace un siglo, cuando Joselito " El Gallo " orientó la selección en las ganaderías de Murube, nadie imaginaba que sus gustos desembocarían en el predominio del llamado " monoencaste ".
¿ Quién imagina que dentro de un siglo - en caso que sepamos defender la Fiesta - que encaste será el preferido por las figuras del momento ?





sábado, 17 de septiembre de 2016

GARCIGRANDE (Capítulo l )




Garcigrande, que antaño se escribía con guión Garci-Grande, fue finca ganadera de tiempos remotos.
Aquí, el Vizconde de Garcigrande crió sus toros durante treinta años, antes de que sus herederos los eliminaran.
Próxima a Alba de Tormes dicen que por aquí anduvo el famoso Lazarillo de Tormes en el siglo XVI, mientras que en el siglo XVII, el libro de Lugares y Aldeas del Obispado de Salamanca narra que   había una iglesia desierta de San Miguel en el lugar que llaman de Garcigrande. No obstante, se derrumbó y en su lugar su penúltimo propietario, don Cristobal Espinosa, Vizconde de Garci-Grande, vecino de la ciudad de Zamora, construyó una capilla que aún conserva. La finca estaba destinada, exclusivamente, a pastizal y monte de encinas ; allí criaban ganado bovino y cochinos, mientras que la leña era utilizada en la fabricación de carbón. Contaba entonces con una extensión de 2.150 huebras, y en 1938, Manuel Espinosa y Villapecellin, Vizconde de Garci-Grande, aficionado a torear a caballo y a pie, decidió meter algo de bravo. Compró así la ganadería que se anunciaba como Nogales y Mejías, propiedad de Casimiro Pérez-Tabernero Nogales - un hijo del gran don Graciliano y el torero Manuel Mejías Bienvenida, la cual procedía de don Graciliano Pérez Tabernero. Graci, nieto de don Graciliano y sobrino de Casimiro, decía que estos ganaderos, que sólo pretendían disfrutar con su ganadería, decidieron venderla poco tiempo después de crearla, cuando comprendieron lo que costaba mantenerla.....
El Vizconde de Garci-Grande añadió a sus Gracilianos unas reses de Juan Cobaleda, el cuñado de don Atanasio Fernández, procedentes del Conde de la Corte, y lidió durante treinta años con éxitos notables, sin llegar nunca a primera fila. Sin embargo, sus herederos - con menos afición que su padre - no estaban dispuestos a gestionar una ganadería que iba cuesta abajo, vendiéndola finalmente en 1967 a Pepe Moro, que la traspasó a Couto de Fornilhos.
Benjamín Vicente, El Rubio de Golpejas, tuvo arrendada la finca, tenía erales cruzados con Lisardos.
Cuando Domingo Hernández la compra por el año setenta y algo, hacía tiempo que no pastaba ganado bravo en ella. Pero olía a toro.
Domingo Hernández es hijo y nieto de agricultores de la zona de Humanes ( Madrid ), donde las explotaciones de su familia desaparecieron bajo las urbanizaciones. Una pena y una suerte para los que vieron cómo los terrenos agrícolas se revalorizaban merced a la construcción.
Domingo lejos de jubilarse, gestiona la ganadería desde su despacho de Fuenlabrada. Lleva las finanzas con los bancos, compra el pienso, -habas, avena, cebada, corrector - veterinarios, toda la maquinaria, el personal, etc. Justo su hijo lleva la ganadería, la responsabilidad de la selección y del día a día.
En la tienta de machos acude Domingo, queman todos los años seis o siete erales de las mejores familias.
Domingo Hernández, empezó sus pinitos ganaderos allá por los años setenta, con la intención de criar Santa Coloma. Se hizo con una punta ganadera de Dionisio Rodríguez, sin embargo, por circunstancias familiares, tuvo que deshacerse de ella. Desde el principio Domingo se familiarizó con los sinsabores ganaderos, no ha olvidado aquella época en la que desconocía a cuánto ni cuándo iba a cobrar por sus toros. No en vano, conserva algunas facturas pendientes. Asegura que se siente viejo y que le duelen todos los " muelles ". " No ando porque me aburre".
La finca de Garcigrande la compró hace cuarenta y tantos años. Al principio su hijo Justo iba con un chupete.
Poco después, su suegro José Escolar " Pichorrongo ", le regaló a sus hijos cincuenta vacas con el hierro de la Asociación que tenía él, y así empezó a maniobrarse Domingo Hernández, pero no estaba muy conforme con la cosa de los pueblos.
Entonces compró lo de Maribañez, que procedía de Contreras y que por aquella época lidiaba novilladas en Madrid. Se la compró sobre todo porque tenía también una cosa de José y Juan, procedencia de Dionisio Rodríguez, que era Santa Coloma y le gustaba mucho. El día que fue a embarcar a Maribañez, se presentaron los hijos de Agapito Blanco, diciendo que venían de enterrar a su padre. Volvió en verano y les compró todo lo de Contreras y lo de Santa Coloma. Pero un cuñado de Domingo, Esteban el hermano mayor de José Escolar, dijo que quería quedarse con una de ellas. Le dijo que de acuerdo, que le daba igual, pero que él se quedaba con lo de Santa Coloma, que para eso había comprado las dos.
Luego su suegro José Escolar, la víspera de embarcar, le dijo que por qué iba a ser para Domingo la de Santa Coloma, y no para su hijo Esteban, que también la quería.
Total, que lo echaron a suerte y a Domingo le tocó lo de Contreras y a Esteban lo de Santa Coloma.
Al año siguiente, quitó todo. Lo único que conservó fue el hierro, de la Unión que venían con las vacas, que pasó a ser el de Garcigrande más tarde, cambiando el dibujo por el de la " G " con corona hacia abajo.
En 1982, compró la ganadería de Amelia Pérez Tabernero, que la tenía Enrique Martín Arranz con Pedro Saavedra, el apoderado del " Fundi " entonces.
Lo de Amelia era una cuarta parte de lo de Antonio Pérez. Las vacas salían berreando mucho. Pero tenían una clase embistiendo..... pero muy desigual. O mansas de pegar patadas o extraordinarias. Con esta compra subió Domingo veinte escalones de lo que tenía de su suegro.
A continuación compró lo de Domingo Ortega. Eso fue por el año 1985.
Ese mismo año, le cambió a Juan Pedro Domecq el hierro de Parladé que venía con lo de Domingo Ortega, por unas vacas y un semental, que fue cuando Domingo se hizo ganadero de verdad.
Lo de Amelia era muy noble, pero carecía de fondo. Y lo de Domingo Ortega, que era puro Gamero Civico, era más bravo, pero le faltaba humillar : embestian con la cara a media altura. Iban y venían, pero sin mucha emoción.
Lo bueno que tenían es que iban al caballo al galope. La parte de Domingo Ortega había venido con las de los Clairac cuando se deshizo de la ganadería de Gamero Civico, que era lo que quedaba de Parladé.
En 1992, Domingo compró el hierro a Antonio Pelaez Llamamié de Clairac, el hierro de la parte de Gamero Civico que, en 1924, Rafael Llamamié de Clairac había puesto a nombre de su hijo Leopoldo. " Al principio a las vacas de Domingo Ortega les echó el toro " Billerero 1 ", de lo de Amelia, que daba muy bueno.
Lo de Domingo Ortega tenía mucha consanguinidad y se morían muchos becerros. Por eso retiró los toros que venían con esas vacas y en el 87, echó el de Juan Pedro Domecq.
Entre las compradas y las cambiadas por el hierro de Parladé junto 60 eralas de Juan Pedro.
Puso las vacas de Amelia y Domingo Ortega en el hierro de Domingo Hernández con los sementales de Juan Pedro Domecq, y dejó puro Juan Pedro en el de Garcigrande.
Comentaba Domingo : - Juan Pedro no te engañaba -. Te decía la verdad. El se tenía que quedar con veinte eralas aprobadas y le dejó escoger las que quería entre las demás. Así mismo comentaba Domingo : - Juan Pedro, fue él quien me hizo ganadero -.
Durante tres años, Domingo alquiló tres toros distinos a Juan Pedro Domecq.
Juan Pedro, fue a ver cómo lo tenía organizado porque lo de Domingo tenían más fuerza y duraban más que los suyos.
Le contó Domingo : - los corro igual que a los galgos. Yo he sido dos veces campeón de España y cuatro veces subcampeón. A sus galgos les entrenaba detrás de su bicicleta y a sus toros les aplicó lo de los galgos. Los corrían entonces en un cercado en redondo, y luego hizo el corredero actual.
Cuando le compró a Juan Pedro decía el mayoral : - Con éstas, tiene Domingo una ganadería para seis o siete años. Y Domingo pensaba : - ¿ sera posible que de aquí a seis o siete años a mí se me vaya todo ?
( Continuará )





sábado, 30 de julio de 2016

FRANCISCO VEGA DE LOS REYES " Gitanillo de Triana " ( Capítulo V )



En la lidia ordinaria se corrieron seis de la ganadería de don Julián Fernández ( antes de don Vicente Martínez ). No estuvo mal en su primero aunque no tuvo suerte en el descabello.
Sosote el toro, pero valiente y decidido el matador. Al final, el público le aplaudió con cariño. Luego, en el transcurso de la corrida, estuvo admirable con el capote, hizo quites maravillosos, dió lances modelo de arte y de temple que fueron ruidosamente ovacionados, y luego, al final, en el último toro, realizó una de las mejores faenas de muleta que se han ejecutado este año en la Plaza de Madrid. Valiente, cerca y, sobre todo artístico, elegante, suave con un gran estilo personal. El público lo aclamó con verdadero entusiasmo.
De no haber actuado Juan Belmonte, o, mejor dicho, de haber actuado con otros toreros que dicen que fueron y que aun siguen diciendo que lo son, ésta hubiera sido la gran tarde de " Gitanillo de Triana ". Se cumplió la profecía de Belmonte. En " Gitanillo " hay un torero. Y un torero caro. De toda su promoción, éste es sin disputa, el más enterado, el de mejor estilo, el de más gracia torera. Aquí están los comprobantes con el sexto toro : decía A.B.C. " Gitanillo " es tan excelente torero y tiene un estilo tan personal, tan suyo, que no obstante alternar en esta corrida con Belmonte, y en esta tarde para éste espléndidamente triunfal, destacó su personalidad en todo momento, no sólo lanceando con el capote de modo admirable, sino realizando dos faenas de muleta, especialmente la última, de verdadero artista.
En 1927, treinta y dos novilladas y dieciocho corridas de toros. " Don Ventura " juzgó así la actuación del gitano en este año : " Después de una lucida campaña como novillero, de matador los aficionados ven en " Curro Puya" como le llaman en Sevilla, un torero de relevantes cualidades y un excelente estoqueador. Es decir, que " Gitanillo de Triana " torea y mata ; es valiente y es artísta, pues singularmente con el capote hay pocos que le igualen.
Al preguntarle a su representante en Madrid Sr. Fernández Arranz :
- ¿ Cómo era " Gitanillo " en su aspecto humano ?
- Si como torero su arte alcanzó cimas difíciles de lograr, como hombre no se quedó atrás. Era inteligente y era bueno. Apenás triunfo en la vida, se preocupó de sí mismo y cultivó su espíritu buscando en los libros la cultura necesaria para andar por el mundo. Yo recuerdo que en cierta ocasión en que pretendieron molestarle en una reunión de amigos, dió una contestación tan oportuna que desde entonces Taviel de Andrade - uno de sus más fervorosos admiradores - siempre decía cuando hablaba de él : " Ese no tiene de gitano más que el color ".
- ¿ Era hombre caricativo ?
- Si. Para los suyos era...... rumboso. En realidad, para él el dinero tenía poco valor. No era interesado. Quería mucho a sus hermanos, sobre todo a Rafael.
" Ese.... decía el pobre Curro..... conseguirá lo que quiera en el mundo. Vencerá, cualquiera que sea el camino que elija.
- Y.... ¿ para los demás ?
- Era un hombre fundamentalmente bueno. Cuando conocía una necesidad la remediaba, calladamente, sin ostentaciones.... Recuerdo que una vez fue a visitar a un banderillero humilde que se hallaba en cama, y sin que nadie se diera cuenta dejo bajo la almohada un billete de quinientas pesetas.
A su peón Moyano, le siguió pagando cuando cayó enfermo de gravedad, y hasta que el pobre murió no le faltó su asistencia. A otro banderillero que hubo de ingresar en otra cuadrilla porque " Gitanillo ". a consecuencia de una cogida, no toreaba, y que sufrió un serio precance en Valencia, le pagó como si hubiera estado toreando con él.... ¡ Era muy bueno Curro  !
Mire usted - continuaba - Fernández Arranz - lo que hizo con un muchacho malagueño que andaba mal de cuartos y llegaba a la alternativa sin dinero para adquirir un buen traje de luces : se lo llevó a su casa, abrió el ropero donde guardaba los suyos y ,encarándose con él, le dijo : " Escoge el que más te guste ". El aspirante a matador de toros se fue al más deslucido. Pero Curro sin darle tiempo a pensarlo, le ofreció el mejor terno que tenía, a la vez que le reprendía su cortedad : " Pero....
¡ hombre ! para un día así hay que ponerse lo mejor. Y le obligó a llevarse un traje que él no se había puesto más que una sola vez.
- ¿ Frecuentaba tertulias taurinas cuando venía a Madrid ?
- Aquí tenía muy buenos amigos. Lo mismo que en Sevilla y en Málaga, donde tenía casa para pasar temporadas.
En Madrid iba mucho con Antonio Márquez, don Antonio Pérez Tabernero. En Sevilla frecuentaba el trato con Juan Belmonte al que tenía como su mejor maestro, así como con Chicuelo y " Cagancho ", que a pesar de las rivalidades que entre ambos hubo, sentía un sincero y fraternal afecto.
- ¿Alcanzó a  ganar mucho dinero ?
- Si. Pero gastó mucho también.
- ¿ Cuanto cobró en la corrida que más le pagaron ?
- Dieciocho mil pesetas. Eso entonces era una cantidad muy respetable.
- Dejó mucho al morir ?
- Creo recordar que tenía algunos bienes en Sevilla : una casa en la plaza de la Mata, otra en la de Santas Patronas, otra en la de San Jacinto ( que compró siendo aún novillero ), y otra más no recuerdo en que calle. Tenía tambiém alhajas, aunque él era sobrio en el vestir y no le gustaba presumir de hombre adinerado.
- Le ¿ gustaba el cante y el baile ?
- Le gustaba oir el buen cante y ver bailar " lo suyo ", lo gitano. Pero él ni cantaba ni bailaba.
- Bien..... ¿ Quiere usted decirme algo sobre la vida amorosa de " Gitanillo "?
Comprenderá que .... en " eso " sea un poco discreto. Dire tan sólo que Curro tenía gran éxito entre las damas. Su natural simpatía, su popularidad, su logrado triunfo en el arriesgado juego de los toros.... eran suficientes motivos para que las mujeres se sintieran atraídas hacia él. Muchas, sin graves preocupaciones, le asediaban.... a todas horas. El no tomaba nunca en serio estas manifestaciones de admiración. Creo que en una sola ocasión se enamoró de verdad. Ella era una gran artista famosa que triunfó incluso fuera de España. Pero.... respetamos su nombre, porque ella murió también.
- Pero....
le contaré una anécdota graciosa que le ocurrió en Málaga.
La gracia no está en el coloquio amoroso, sino en..... las consecuencias que pudo tener. Vera uste. Un día recibió una notita de una señorita que le citaba para charlar con él. Curro, sospechando que se trataba de una pesada broma de sus amigos malagueños, no quiso acudir a la cita.
Pero la dama insistió y " Gitanillo ", al fín, acudió a la misteriosa entrevista. El lugar escogido para el encuentro era la playa. La hora, las nueve de la noche.
Total, que.... cuando Curro paseaba con la incógnita amiga por la orilla del mar, un carabinero se presentó, e, invocando la prohibición de pasear a tales horas, intentó llevarse a la Comandancia al torero y a su acompañante. Menos mal que en una ráfaga luminosa de un faro próximo, el agente de la autoridad reconoció a Curro y, ante la sospresa de la pareja amorosa, resolvió el caso con estas palabras : " ¡ Ah !.... ¿ pero era usted ? Haberlo dicho, hombre. Yo soy un admirador suyo....
¡ Menudo torero ! Y dió media vuelta y dejó a " Gitanillo " y a la dama..... " Nunca - decía después Curro - me alegré tanto de haber triunfado en la Fiesta de los toros ".
( Continuará )





martes, 28 de junio de 2016

FRANCISCO VEGA DE LOS REYES " GITANILLO DE TRIANA " ( Capítulo IV )




Bueno....... Antes, un poco como herencia paterna, fuí fuentista.
Sentí por Antonio Fuentes gran admiración. Después.... y dejando a un lado a " Gitanillo ", al que, sobre estimar como un torero excepcional, quise entrañablemente, mis preferencias han ido hacia Antonio Márquez, al que he representado hasta su despedida.
-¿ Cuando conoció a Gitanillo "
- Llevaba ya algunos meses representándole cuando pasó por Madrid camino de Barcelona, entonces le conocí. Pero aun pasaría algún tiempo antes de verle torear.
- ¿ Le sosprendió su arte ?
- Por las referencias que yo tenía y las fotografías que habia visto no podía sosprenderme, que en las primeras corridas tuvo mucha suerte. Es más : recuerdo que por entonces marchaba al rojo vivo su revalidad con " Cagancho " amigo, por otra parte del padre de " Cagancho ", yo me permití el hacer en su presencia un elogio, a " Cagancho " y me lo tuvo recordándomelo mucho tiempo.
- ¿ Cómo se planteó esa competencia ?
- Fue algo natural.
Los dos eran jovenes y con muchos deseos de triunfar, tomaron muy a pecho la cuestión de la rivalidad noble que terminó en una gran amistad.
-¿ Recuerda alguna anécdota sobre la competencia ?
Si. En un momento que " Gitanillo " había sacado cierta ventaja en algunas corridas a " Cagancho ", y como tenía grandes deseos de sacarse la espina.... Sobre todo, no renunciaba a que yo reconociera mi equivocación.
" Usted cree que Joaquín - me dijo una vez- " Gitanillo " torea mejor que yo con el capote. Pues..... ya se convencerá usted de lo contrario. Usted y su amigo de usted.
- Y ¿ Se convenció ?
- Claro. Una tarde - el 2 de mayo de 1927 -, después de una triunfal actuación en Madrid, fuí a verle.
Yo no había querido ir a la Plaza. Cuando calculé que la corrida había terminado, salí y me dirigí al hotel Asturias, donde se hospedaba " Curro ".
Por las tertulias de los cafés de la calle Sevilla se comentaba ya el éxito de " Gitanillo ". Pero yo, sin hacer mucho caso, quise escuchar de sus labios la versión de lo ocurrido. En la habitación sólo estaba su mozo de estoques, Antonio.
Curro estaba sobre la cama descansando. Lo primero que me dijo fue esto . ¿ Qué ? ¿ Sabe usted ya cómo ha " quedao " esta tarde su amigo de usted ? "
- Qué otras competencias  mantuvo " Gitanillo "
- Además de " Cagancho ", actuó mucho con Antonio Márquez, con Chicuelo, con Marcial,
Bienvenida y con Cayetano Ordóñez " Niño de la Palma ", con casí todos ellos quiso la afición enfrentarle. En su etapa triunfal de novillero, mantuvo fuerte rivalidad también con Félix Rodríguez. Ambos terminaron terminaron la temporada de 1926 a la cabeza del escalafón. Félix Rodríguez había toreado cuarenta y cinco novilladas ; " Gitanillo " cuarenta y seis.
- ¿ Qué cuadrilla llevaba " Curro Puya " en aquellos primeros tiempos ?
" El Sangento " y Moyano como banderilleros. De mozo de estoques tuvo primero a Antonio Marroco, el más competente en estos menesteres ; después a Antonio Conde.
El viernes 30 de julio de 1926 se presentó " Gitanillo " en el ruedo madrileño. Su excelente campaña en provincias interesó a la afición, que acudió a la Plaza con lógica esperanza, " Curro Puya " alternó aquel día con " Lagartito " y el caraqueño Julio Mendoza. Se lidiaron novillos de Paco Coquilla y del duque de Tovar. En la reseña de A.B.C. del 31 de julio decían :
Es realmente el gitano un torero que, singularmente, con el capote tiene dominio y facilidad ; pero no parecía ayer la gran figura que en infinidad de Plazas aseguran que es. En otras palabras " Gitanillo " apuntó tan sólo su calidad, bien demostrada después. Y eso que, según puede apreciarse, agrado al público, en su primero hizo un quite precioso.
El público aplaudió mucho al de Triana, y vería con agrado verlo de nuevo en la plaza madrileña.
Tras su presentación en Madrid, el cartel del gitano creció considerablemente. Aquella temporada toreó mucho, aunque se prodigó más en las Plazas andaluzas. En Sevilla toreó el 5 de septiembre, alternando con Mariano Rodríguez ( favorito del público sevillano ) con novillos de Antonio Flores, procedentes del duque de Braganza. Estuvo bien y hubo de pasar a la enfermería.
Al analizar la temporada de 1926, " Don Ventura " escribía así : " Gitanillo " nos ha producido la mejor impresión cuantas veces le hemos visto torear, pues si con el capote lo maneja con arte exquisito, con la muleta ha realizado faenas muy notables y entra a matar con la preocupación de llegar con la mano al morrillo.
En la temporada de 1927, que había de conocer la alternativa del toreo gitano, realizó éste una hazaña singular : despachar tres novilladas en un día. " Curro Puya " no parecía capaz de vencer tan agotadora prueba.Y sin embargo, " Gitanillo " salió triunfante.
Por la mañana toreó en San Fernando ( Cádiz ).Por la tarde en la Maestranza sevillana. Por la noche en Córdoba, empezó a las doce y media de la noche y terminó a las dos y media de la madrugada.
El 8 de Agosto de 1927 tomó la alternativa " Gitanillo ". El acontecimiento se celebró en el Puerto de Santa María y llevó a los aficionados de toda la Baja Andalucía. De Sevilla, Huelva,Jerez, Cádiz.... llegaron, en caravanas, miles de espectadores. El cartel era muy atractivo. Rafael " El Gallo ", Juan Belmonte y el gitano " Curro Puya ".
Se lidiaron reses de Concha y Sierra, que salieron bravos.
El toro de la alternativa de " Gitanillo " " Vigilante " de nombre, lo saludó con cuatro verónicas esplendidas y majestuosas, que pusieron al público en pie. Tras la ceremonia de rigor, en la que " El Gallo " le dió un discurso, el toricantano " calé " se fue al toro y, con los pies juntos comenzó la faena de muleta, naturales, pases de pecho, molinetes..... ; fue toda una lección de buen toreo que terminó con media estocada " en tó lo alto " que le valió al gitano la oreja y una vuelta al ruedo.
En el sexto toro - que apenas asomó por los toriles, sembró el pánico en el redondel - " Curro " cumplió como los buenos, mereciendo, asimismo, la ovación del " respetable ".
El seis de octubre de preparó la confirmación de la alternativa en Madrid. El cartel fue una repetición de la corrida del Puerto.
( Continuará )






C

sábado, 18 de junio de 2016

VICENTE PASTOR ( Capítulo II )



En enero de 1959, en una entrevista en el diario Pueblo, a Vicente Pastor, que lleva una vida de torero retirado, le preguntaban : ¿ como no se ha casado ? - empezó a encontrar que su libertad le venía demasiado ancha y buscó un techo bajo el cual pudiese frotarse las manos a su gusto, fumar un pitillo de tabaco picado y de cuando en cuando jugar una partida de tresillo. Se hizo socio del Círculo de Bellas Artes.
- ¿ Quién le puso a usted el nombre de el Chico de la Blusa ?.
- Eso fue el público. Y la cosa empezó porque, al ver aquello de los toros embolados, me dió la calentura de probar. Entonces me tiré al ruedo como estaba, con la blusa que gastaba para ir al taller y con la tela vieja que llevaba como capote. La gente dijo después que yo toreaba con la blusa, y eso no es cierto. Yo torée con la tela. Me hice popular entre el público, y como nadie sabía quién era yo ni donde venía, empezaron a llamarme el Chico de la Blusa. Mi debut como novillero en la plaza vieja de Madrid lo hice alternando con Félix Velasco y Antonio Olmedo ( Valentín ), en la lidia de novillos de Bertólez.
- Oiga usted Vicente, ¿ que toreros de renombre toreaban entonces ?
- ¡ Hombre muchos.....! Mazzantini, Fuentes, Algabeño, Reverte, Bombita. Éstos estaban en candelero.
- ¿ En su casa no se opusieron a que fuese usted torero ?
- Si, tuve muchas contrariedades con mi padre, Y algún pescozón. Pero cuando le aconsejaron que no me pegara y me dejara torear, lo hizo pensando que ya me desengañarían los toros.
Tomé la alternativa el 21 de septiembre de 1902, me la dió Mazzantini con toros de Veragua.
La tarde de la alternativa fue una buena tarde, y le anunciaron para el domingo siguiente con Mazzantini. Don Modesto, revistero taurino de El Liberal, escribió aquella crónica titulada : Embajadores, siete, hay ascensor. Vicente vivía en la calle Embajadores,7 y tenía ascensor.
Cuando no quedaba bien, al día siguiente salía Don Modesto diciendo en el Liberal " Ayer el ascensor no funcionó bien........"
- Fue a la escuela Vicente.
- Si, fui a la escuela, a las Escuelas Pías de la calle de Tribulete, hasta que al cumplir los once años me pusieron a trabajar de carpintero y zapatero. Estos oficios tuve que dejarlos en seguida, por no tener edad ni juicio para ellos. Entonces me llevaron otro año a un colegio de los Padres jesuitas en el barrio de Peñuelas. Este colegio se convertía los domingos en Patronato para los que lo abandonábamos cuando nos poníamos a trabajar en algún oficio.
- Cuantas cornadas recibió.
- La primera, en Santander, el año 1911, el 30 de julio, con toros de Miura, se arrancó, ya casí muerto, y me dió una cornada en el cuello, me dijo el médico que en este sitio, pudo haber sido mortal.
A los veinte días en Bilbao, un toro de Urcola le dió una cornada en un muslo. Siguió la lidia como pudo cuando volvió a ser cogido.
- La segunda cornada fue terrible ; me atravesó el brazo izquierdo. Entonces las curas eran peor que las cornadas. Traían malas consecuencias. No había adelantos. El peligro estaba en la gangrena y en las infecciones, que hoy con los antibióticos, se evitan.
- Compañeros de cartel :
- ¿ Rafael " El Gallo " ?
- Bien, yo venía toreando con él desde novillero.
Tomó la alternativa ocho días después que yo, en Sevilla.
- Recuerda alguna tarde sobre todas las que ha alternado con él.
- Pues le diré una cosa. A los públicos les gustaba más cuando estaba mal que cuando estaba bien. La gente me dice todavía : " Explique usted cómo era una espantada de " El Gallo ".
Yo contesto siempre que si los demás hiciesemos eso nos hubiesen escabechado.
Mire usted, las cosas como son. " El Gallo ", cuando estaba bien, estaba bien bien. Era muy desigual. En el primer toro estaba bien y en el segundo se tiraba de cabeza a la barrera.
Yo creo que fuera y dentro de los ruedos he sido el más amigo de Rafael " El Gallo ".
Cuando fue a torear a Barcelona en el año 12 ó 13 estaba herido su hermano Joselito. Al salir del tren fui derecho al hotel Oriente, donde se hospedaba para verle. Subí a la habitación y me abrió una señora. Era la madre de los Gallo, la señora Gabriela. Me dijo : " Lo siento mucho, pero está durmiendo ". Yo le contesté : " Bueno, pues haga usted el favor de decirle que ha venido a verle su compañero Vicente Pastor ". Abrió la puerta muy sosprendida : " ¿ Ah, pero es usted ? Tenía muchas ganas de conocerle porque sé que es usted el mejor amigo de mi hijo Rafael ".
" El Gallo era muy desigual es sus " espantadas ", desde luego no eran, como ha creído la gente, por supertición. Una vez fue a torear a Cartagena, a una plaza donde años antes había recibido una cornada El Bete, torero cordobés, al dar un cambio de rodillas. Le tuvieron que amputar una pierna,  y la noticia fue muy comentada entonces, ¿ Qué dirá usted que hizo " El Gallo " ?. Pues pedir que le señalaran el sitio en que había pasado la cosa. La gente dijo que " El Gallo " no iba a pisar aquel terreno en toda la tarde ; pero al torear al día siguiente de decirle esto, se hincó allí de rodillas.
Aquí puede verse que no era superticioso.
" Bombita " y " Machaquito ", plantearon la cuestión de los miuras, que consistió en exigir una mayor remuneración para lidiar los toros de esta ganadería.
- A más peligro, más dinero.
Al retirarse los dos, que eran la pareja fuerte de primera fila, quedamos " El Gallo " y yo.
" La vida taurina de Vicente Pastor estuvo a caballo entre los viejos toreros clásicos, y aquel renacimiento que tuvo la fiesta con la llegada de Joselito y Belmonte.
- Vinieron como una novedad, que levantó mucho a la afición. La base de los carteles fue desde entonces " El Gallo " y yo con José y Juan. Bueno, y también con Bienvenida padre, el Papa Negro, y Cocherito de Bilbao.
- Pero usted ha toreado con Rodolfo Gaona.
Si, Gaona empezó a torear con " El Gallo " y conmigo el año 9, cuando vino de México, en invierno, como base del cartel de la temporada mexicana. Después volví a la temporada del año 12 al 13, cuando un toro de Tepeyahualco me dió una cornada grande en un muslo.
Un toro de esta misma ganadería había matado en México a Antonio Montes.
- De verdad, de verdad, ¿ a qué torero admiró usted más ?.
- No tengo inconveniente en decírselo. De todos los toreros con quienes alterné he admirado más a Joselito, por su completa personalidad.
" Una tarde, al hacer el paseillo Vicente Pastor vió a la infanta Isabel en su palco. Cuando la lidia iba por el segundo toro, alguien se acercó a las tablas para decir :
" La infanta, que suba Pastor al palco, con la espada y la muleta.
" El torero, con su arraigado sentido del deber, contestó :
- Yo no puedo abandonar el ruedo hasta el final de la corrida, porque soy el primer matador. Entérese bien de lo que ha dicho la infanta. ¿ Ha dicho, realmente, que suba con la espada y la muleta ?.
Se fue el hombre del mensaje y al poco tiempo se acercó a las tablas de nuevo.
- Pastor, dice la infanta que le espera con sus acompañantes en el palco. ¡ Ah, pero que suba usted con la espada y la muleta.
- La infanta le dijo a Vicente Pastor : Mira, estos principes son extranjeros y no han visto nunca una corrida. Me estaban diciendo que comprenden que con el capote no cojan los toros a los toreros ; pero les extraña mucho que al entrar a matar no os cojan de todas todas. Quisiera que les explicases cómo matas sin que te coja el toro, para que ellos lo comprendan.
Quiero que hagas aquí una demostración. Tú explicas en castellano y yo me encargo de traducírselo. Yo cogí una silla que había allí, como si fuese el toro. Hice los movimientos de la suerte de matar y la infanta fue diciendo en otro idioma lo que yo explicaba. Entonces, aquellos principes se marcharon convencidos de que no le cogiera el toro. Yo les decía que había que echar la muleta por delante, y que cuando el toro se arrancaba, fijo en ella, aprovechaba este momento para entrar a matar.
( Continuará )





sábado, 4 de junio de 2016

Francisco Vega de los Reyes " Gitanillo de Triana " ( Capítulo III )




No tuvo mucha suerte " Gitanillo " en aquella primera salida. Porque si bien demostró al " respetable" la profunda verdad de su arte, sufrió una cogida que, si no fue de graves consecuencias, le obligó a permanecer en cama dos semanas. Tan pronto como la herida de la pierna cerró, mostró el gitano deseos de volver al ruedo. No tardó en ver realizados sus propósitos. Porque el 15 de junio estaba, otra vez, haciendo el paseillo en la misma Plaza de la Isla, acompañado en esta ocasión de Manuel Muñoz ( el Chiclanero ). El ganado dió buen juego y Curro Vega no sólo confirmó la buena clase apuntada un mes antes sino que obtuvo un franco éxito. Los felices augurios de sus amigos comenzaban a cumplirse.
Aquel triunfo en San Fernando abrió a " Gitanillo " las puertas de la Fiesta y así durante el verano, bien guiado por la mano experta de Domingo Ruíz, toreó algunas novilladas de más o menos cartel de la Baja Andalucía.
En las tetulias taurinas sevillanas iba, mientras tanto, forjándose la fama del joven maestro.
- Dicen que toreó como Juan Belmonte - decía un aficionado.
- Como Juan - replicaba un belmontista entusiasta - no puede torear nadie.
- Pues ese gitano - y a mi me lo ha dicho quien entiende de esto un rato largo - baja así las manos y tiene un temple para el capote.
Y el admirador del todavía desconocido espada se ponía de pie y simulaba un lance de capa que no se parecía en nada a los que iba prodigando por los ruedos " Gitanillo de Triana ".
A esas alturas ya se hacía llamar Curro Vega así " Gitanillo de Triana ". Había entonces en el escalafón taurino otro " Gitanillo " el de Ricla ( Braulio Lausín ), y aquel para distinguirse, añadió a su nombre de guerra el apellido de su barrio.
Mientras " Gitanillo " daba estos primeros pasos por el difícil camino de la Fiesta, en su casa no había, como es lógico, unanimidad al juzgar la profesión elegida por Curro.
Su padre - un hombre celoso de si mismo, orgulloso de su propio esfuerzo .- se sentía sumamente satisfecho de Curro. Sus hermanos - Manolo, Pepe, Antonio y Rafael -, también. En cambio, su madre y sus hermanas Pastora y Manolita, no querian oir hablar de los éxitos de Curro.
- Un día - decía la madre llorando - me lo van a matar por ahí.
- No hay que pensar en eso, mujer - intervenía el padre.
Pero no había forma de convencerla.
La temporada de 1925 se presentaba para " Gitanillo " como decisiva. Llegaba la hora de rivalidar ante públicos más competentes su fama. En otras palabras, había que vestirse de torero en la Maestranza para después, si Dios daba suerte hacer el paseillo en Madrid.
Tenía prisa Curro por verse en la Maestranza, pero...... la ocasión se demoró hasta bien entrado el verano ; concretamente, hasta el 15 de agosto, festividad mariana auténticamente sevillana.
Los novillos fueron de Molina, procedentes de Urcola, y no ofrecieron grandes dificultades a la terna formada por " Gitanillo ", Andrés Mérida y Joaquín Rodríguez " Cagancho ".
El éxito de " Gitanillo " fue completo. Toreó de capa, con lentitud impresionante -  " parece, diría después un cronista, que se para el reloj, se para el corazón y se suspende el tiempo - realizó un quite que armó el escandaló. Con la muleta estuvo también tan artista, que a pesar de entrar a matar varias veces, consiguió la oreja de uno de sus enemigos.
Ahora todo resultaría mucho más fácil.
La presentación de " Gitanillo " en Sevilla, aunque resultó bien, dió lugar al justo enojo de Domingo Ruíz. Curro toreó contra la voluntad de su apoderado, que deseaba presentar al muchacho en una novillada más comoda - el ganado oriundo de Urcola resultaba por entonces peligroso - y al lado de Enrique Torres " El Niño del Seguridad ", que por aquellos días bullía mucho " Gitanillo ", con la ambición de triunfar en la Maestranza, desoyendo los consejos de Domingo Ruíz, dió su conformidad y toreó. Sobrevino así la ruptura entre uno y otro, con la natural contrariedad de los amigos del torero " Gitanillo " , arrepentido, pidió perdón ; y aunque al principio el competente apoderado se resistió, acabó por encargarse de nuevo de la dirección del muchacho.
Dicho queda que el muchacho gustó en Sevilla. Tanto, que aun toreó tres novilladas más aquella misma temporada en la Maestranza. En total sumaría aquel año 1925 trece novilladas con picadores. El éxito de Curro, ante la cátedra del Baratillo, permitía pensar en más serias empresas. Había que arriesgarse y venir a Madrid. Y como entonces, al revés de lo que ocurre ahora, la ilusión de cuantos iniciaban el duro sendero de la Fiesta era convalidar su fama en la Villa y Corte, Domingo Ruíz se dispuso a cumplir los deseos del torero. Sin embargo, hasta bien mediado el año 1926 no pudo    "Gitanillo " hacer el paseo en el ruedo madrileño.
Desde los primeros meses de esa temporada, era Paco Fernández Arranz, aficionado veterano, a pesar de su juventud, el que llevaba la representación de " Curro Puya " en Madrid.
Y él fue, precisamente, quien cerró el trato con la Empresa madrileña.
Fernández Arranz, en su tertulia habitual del Lyon, comentaba evocando los recuerdos de los primeros pasos de " Gitanillo " : - ¡ Como toreaba Curro ! Mire usted..... Yo no digo que fuera el mejor torero, pero si uno de los que han toreado mejor. Y no sólo con el capote, cosa que todo el mundo reconoce, sino con la muleta también. Hace falta desmentir esa leyenda de que " Gitanillo " sólo sobresalía en el primer tercio. Sobran testimonios gráficos que prueban lo que era su muleta. Daba el natural - el natural.... auténtico - como mandan los cánones. Vamos como lo daba Juan Belmonte.
- ¿ Cómo fue - preguntaron a Fernández Arranz - hacerse cargo de la representación de " Gitanillo de Triana ", en Madrid.
- De manera desinteresada, yo había apoderado a otro torero - " Finito de Valladolid "- sin ánimo de perseverar en estos negocios...... ; pero Eduardo Pagés, buen amigo mío, me habló de " Gitanillo ". Y, no sé por qué, acepté. Escribí a Domingo Ruíz, y comence mi labor como representante de Curro.
Le gestioné las primeras corridas sin conocerle personalmente, aunque sinceramente halagado por sus triunfos.
-Le preguntaban también si sus preferencias coincidían con el estilo de torear de " Gitanillo ".
- Contestaba : Si. Yo había militado en el belmontismo.
( Continuará )





lunes, 23 de mayo de 2016

RECORDANDO A JOSELITO



Todos los años, desde el de 1920, en todas las corridas que se celebran en plazas o por toreros españoles el 16 de mayo, hacen estos el paseíllo descubiertos, en señal de duelo.
Este 16 de mayo de 2016 se han cumplido 96 años desde que el toro " Bailador ", mató, en Talavera de la Reina, a José Gómez Ortega, Gallito, y aún se perpetúa entre la torería su recuerdo de tan patética manera.
Puede afirmarse que ninguno de los diestros que hacen el paseillo descubiertos conoció a Joselito, y aunque ninguno había nacido en aquella fecha, el homenaje vivo sigue, rindiéndose a la memoria del diestro que mejor simboliza, con sus virtudes y defectos, la idea de lo que debe ser el torero y de cómo debe concebirse el toreo. Solo una entrega íntegra a la profesión, una dedicación absoluta a ella en la vida y en la muerte podía producir ese carácter torero cuyo recuerdo se actualiza cada año y cada año cruza calladamente la arena de las plazas, aleccionador y glorioso.
No eran de apogeo los años en que Joselito hace su apredizaje y se lanza a la aventura de la profesión, Hijo de un gran torero y perteneciente su madre a una gran familia gaditana de toreros y artistas, su vocación no podía ser sino la taurina.Cuando Joselito pudo darse cuenta de la situación de la fiesta taurina, en el alborear de sus aspiraciones, una gran figura, la de Antonio Fuentes, consumaba su decadencia, y la pareja Bombita- Machaquito seguía dominando las plazas, aunque con signos inequívocos de declive. Joselito comtempla este panorama de la fiesta con ojos infantiles, sin los resabios del aficionado maduro que convoca todos sus recuerdos para la comparación y el contraste, Joselito, con sus ojos infantiles, no tenía otro término comparativo que lo que él imaginaba que podía hacerse con los toros. Y los diestros que veía torear desde su reveladora infancia tenían que ser con su toreo el fundamento de su concepción del arte que aspiraba a practicar.
Joselito no alcanzó a ver a Guerrita, aunque oyera contar sus historias, y ante la vista, y en ese terreno del dominio de los toros, tan solo tenía el ejemplo de Bombita, dominador muy reducido de escala junto al ejemplo del colosal cordobés. Además, en la tradición familiar, el nombre de Guerrita estaba muy implicado, ya que fue banderillero de su padre, y pese a pasajeras desaveniencias mantuvieron siempre una relación cordial. No era la concepción del toreo de Guerrita la del señor Fernando El Gallo, padre de Joselito, ni mucho menos la de su hermano Rafael, pero la admiración por el poder, los recursos y la eficacia torera del cordobés debieron ser en aquella casa constante objeto de comentario, y en la admiración de tales virtudes toreras iba formando Joselito su concepción del toreo.
En el recuerdo y fama de su padre, y sobre todo en su hermano Rafael, al que desde niño vió torear y al que siempre admiró. Pero si el toreo de Rafael podía parecerle la meta de una manera de concebirle, Joselito era demasiado ambicioso para resignarse a una valoración torera, por refinada que fuera, que no llevara consigo el poder y el mando.
Joselito necesitaba mandar sobre el toro, y como consecuencia sobre la fiesta, y el camino del toreo de Guerrita se le presentaba despejado y evidente para tales fines.
Pero Joselito era sevillano y no podía satisfacerse con arrollar en el toreo con su poder. Era precisa la colaboración del arte, tal como en el toreo puede comprenderle un sevillano, y de ello tenía el mayor ejemplo en su hermano. Pero Joselito no podía imitarle, necesitaba crear su estilo y su manera, adaptar a sus cualidades y exigencias las metas que tanto anhelaba.
Pero aún era precisa otra condición que fue decisiva en las aspiraciones del torero : la dedicación exclusiva a su arte y profesión. Joselito vivió solo para los toros, no quiso saber de otras satisfacciones que las del toreo pudiera proporcionarle.
El resultado fue un torero excepcional : largo como el que más lo haya sido en la historia del toreo, dominador, tanto por sus conocimientos y técnica como por sus poderosas facultades físicas.
Perfecto en su toreo, sobre todo a partír del tercer año de su alternativa, en el que el influjo de las maneras del trianero Juan Belmonte, captadas inmediatamente por José, se hace felizmente notorio.
Así Joselito queda en la historia del toreo como un diestro de proporciones gigantes que no cede ni ante el recuerdo de las casi legendarias figuras de Pedro Romero o Antonio Fuentes. Su dominio de todas las suertes y la fertilidad de sus recursos defensivos le hacen aparecer como una imagen de la seguridad ante los toros y de enciclopedia absoluta del saber taurino. Pero estas cualidades se encuentran unidas a una gracia, más veces melancólica que jubilosa, delatora de su procedencia sevillana.
Con Joselito el toreo recobra su cauce ancho y su transcurrir caudaloso, que la generación taurina anterior no había logrado colmar, y que en Guerrita, el último diestro que le llenara cumplidamente llegó a tener un aspecto más de fuerzas que de gracia y arte.
La ambición es un factor en el toreo de Joselito donde confluyen las exigencias de su tauromaquia. Contaba Gregorio Corrochano que en Valencia le salió un toro que Joselito intuyó que estaba toreado. En cuanto volvió a Sevilla pidió encerrarse con media docena de vacas toreadas, para aprender cómo se debe enfocar la difícil lidia de un toro con esas dificultades.
José, que, según sus biógrafos, debió de ser un hombre de actitudes y costumbres sencillas en su vida privada, tenía un carácter dominador, y en lo referente al toro de una soberbia sin límites. El día de la retirada de Bombita al terminar éste de matar su último toro, le dijo a José : " yo acabo de terminar mi vida de torero. No me ofrezcas banderillas en el último toro ". Cuando tocan a banderillas en el octavo toro, José se dirige a Ricardo Bombita y le ofrece los palos. El público aplaude aquel gesto de compañerismo sin conocer los antecedentes. Bombita sale por delante y coloca un par de banderillas " con su estilo adocenado " enjuicia Gustavo del Barco, para quien " Joselito " clava los palos en el morrillo, en un alarde de pujanza maravillosa, de facultades, de prodigio y de ejecución perfecta. José que ha conseguido retirar de los toros a Bombita y a Machaquito no hace la menor concesión a su hegemonía ni en el emocionante momento de la despedida.
Pero el clasicismo de Joselito no significó inmovilismo. Su previlegiada inteligencia le permitió evolucionar - hasta superar el viejo aforismo - sin renunciar a la ortodoxia - " si no te quitas tu te quita el toro " y, en lenta metamorfosis converger en el predominio del toreo de los brazos sobre las piernas en clara aproximación a la revolución belmontina. De igual manera que Juan Belmonte de " el que quiera verlo que se de prisa ".
Y ambos alcanzaron a colocar la Tauromaquia en el cénit de su historia. Así lo proclamaron los versos de Bergamín :
                          
En José estuvo el soplo

Y en Juan la brasa,

Y en los dos encendida

la llamarada.

Por eso fueron

José y Juan, los dos juntos,

todo el toreo.



Joselito en su famoso kikirikí, por Ruano Llopis



domingo, 8 de mayo de 2016

LOS AÑOS BRONCOS DE LA EDAD DE PLATA



Lejos de sensibilizarse por la muerte de Joselito, los públicos se avinagraron con los nuevos espadas que intentaron ocupar los inaccesibles lugares de las figuras de la Edad de Oro, en un empeño casi titánico por hacerlos olvidar. El que más apenas sumaba tres años de alternativa y, de repente, se encontraron solos cargando con el peso de la púrpura.
Pero ni aun así hubo condescendencia con ellos. En especial, los públicos la tomaron con Varelito, el pundonoroso espada sevillano, afamado de buen estoqueador, que la tarde del 21 de abril fue cogido en Sevilla por el toro " Bombito " de Guadalest. Tal era la persecución de algunos que al pasar por el callejón, cuando le llevaban a la enfermeria, se volvió indignado contra el tendido y gritó esa famosa frase por la que Manuel Varest ha pasado a la historia :
" Ea, ya me la pegó, ya estaréis contentos ". Moriría el 13 de mayo.
Pero no fue la de Varelito la primera ni la única muerte de esos años broncos de la tauromaquia. La experimentación y el seguimiento de los avances técnicos y estéticos que aportaron Joselito y Belmonte se cobraron su buen tributo de sangre, máxime cuando aún los ganaderos no habían pulido la fiereza del toro al nivel que exigían las nuevas formas. Fue ya larga la lista de víctimas que se cobro el belmontismo en la década de los diez, con Antonio Carpio a la cabeza. Pero más larga aún fue la de la Edad de Plata. " Cuando todavía se llora a Joselito " la abre en julio de 1920 el vallecano Agustín García " Malla ", en Lunel. Le siguen Ernesto Pastor, Granero, Manuel Báez " Litri ". Y así sucesivamente, hasta 1940 mueren un total de 11 matadores de toros, 52 novilleros, 31 banderilleros y 9 picadores. El nuevo toreo, la áspera fiereza del toro y los aún escasos avances de la medicina, convierten esta época en la más letal de la tauromaquia. Y eso que a partir del año 27 la aparición del peto contribuyó a atemperar las embestidas de los toros y a " dulcificar " la segunda mitad de este ciclo taurino.
También en lo social fue esta una etapa dura de la vida española. Y hasta, ese mismo año de la muerte de Granero,  la policía tuvo que cargar contra el público exaltado que intentaba quemar las andanadas de la plaza de Madrid tras una tarde de constantes protestas por culpa del ganado. Los toreros sufrieron en sus carnes la tensión de la calle.
Manuel Granero y Valls, nace en Valencia el 4 de abril de 1902, fue un joven de cara aniñada y airosa figura que desde que empezó la profesión como becerrista le entro el toreo en la cabeza y daba gran realce a cuanto hacía con el capote y la muleta. Era fácil matador, además, y todo parecía que sería una figura de excepción.
Se presentó en Madrid como novillero el 29 de junio de 1920 para estoquear reses de los Herederos de Esteban Hernández con Valencia II y Carralafuente ; triunfó en tal ocasión, como triunfó en Sevilla después, y en aquel mismo año, el 28 de septiembre, le dió Rafael " El Gallo " la alternativa en Sevilla, al cederle el toro " Doradito " , de Concha y Sierra, en presencia de Chicuelo. Este diestro fue quien se la confirmó en Madrid el día 22 de abril de 1921, con Carnicerito de testigo y toros de Gallardo, y fue tal el éxito, que en seguida fue elevado con mucha fuerza, influyendo no poco para ello el deseo de buscarle un sucesor a Joselito. El caso es que en aquella temporada de 1921 tomó parte en 94 corridas, con abundantes triunfos y que para la temporada de 1922 quedó en la mejor situación.
Comenzó con triunfos en Castellón, Valencia y Barcelona. El 1 y 3 de mayo actuá sin mucha brillantez en Bilbao. Y el 7 se anuncia en Madrid.
Sus compañeros de becerradas, los novilleros que tanto prometían, han ido poco a poco defraudando a los aficionados.
De la Rosa, un consumado artista del pase natural, se va disipando entre juergas y mujeres. Chicuelo,, al que aún no ha llegado su momento, pierde expectación por su desesperante irregularidad, aunque salpica faenas que anuncian la que definirá artísticamente esta época unos años después.
Antonio Márquez, al que apodan " el Belmonte rubio " y el tosco Nicanor Villalta, aún no han despegado.
Manuel Granero está en lo más alto, sólo amenazado por la ambición de Marcial Lalanda. Se desea, más que artista una nueva pareja. Por eso al anunciarlos juntos hubo llenazo el 7 de mayo de 1922 que se celebra en Madrid la cuarta corrida de abono ; con tres toros del Duque de Veragua y tres del marqués de Albaserrada, para Juan Luis de la Rosa, Manuel Granero y Marcial Lalanda, que confirmaba la alternativa que le diera Juan Belmonte el 28 de septiembre de 1921 con toros de Surga.
El cartel era de lo mejor que la Empresa podía presentar, y tan del agrado del público, que revendedores vendieron como quisieron las localidades que fueron a sus manos.
Llena estaba la plaza y en la calle se quedó mucha gente con deseos de ver el festejo.
Manuel Granero, salió con más voluntad que nunca buscando un éxito que creía necesitar, dado el puesto que ocupaba en la torería. Ocasión propicia le mostró para lograr su deseo su primer toro, al que saludó con unas verónicas tres de las cuales fueron materialmente dibujadas. Se adornó en los quites y en las banderillas sus tres pares fueron aplaudidos. Tomó espada y muleta, y después de brindar se fue derecho al de Albaserrada al que toreó con suavidad y temple extraordinarios. Dejó una estocada y dió la vuelta al ruedo por última vez en su vida.
Y a las cinco y cuarto de la tarde salió al ruedo el quinto toro de la tarde de nombre " Pocapena ", de Veragua, cárdeno bragado y astifino de cuerna.
Al lancear Granero a su segundo enemigo no le fue posible lucirse, porque el bicho pegajoso y burriciego, se paraba en seco sin seguir el viaje que el diestro le marcaba.
Bregó Granero y consiguió meterlo en el caballo del picador donde mostro poder.
A banderillas llego " Pocapena " incierto y descompuesto y la cuadrilla le dejaron los seis palos con la aconsejada rapidez. Tocaron a matar y apenas se podía vislumbrar faena alguna, Blanquet hizo un amago de sacar al toro al tercio, para que, con su mansedumbre, no le apretara al matador en su inicio del trasteo, pero Granero se lo impidió :
- " Déjalo, que ya puedo con él ".
Fueron sus últimas palabras antes de citarlo para su muletazo predilecto, el ayudado por alto.Tan pegado a tablas que el manso le apretó descompuesto, se le puso por delante, y le prendió por la pierna izquierda, haciéndole girar. Tras lanzarlo al suelo, " Pocapena " le hizo hilo y, a derrotes, le fue empujando a favor de querencia hasta meterle debajo del estribo. En el último le alcanzó la cabeza y le estrelló contra las tablas. Marcial, al que se quiso culpar de la muerte por tardar en llegar al quite, fue, en cambio, el primero que le metió el capote al toro encelado en la presa. Y cuando se lo llevó se pudo comtemplar una escena atroz. Los propios toreros se taparon la cara para no ver la de Granero destrozada y ensangretada en brazos de las asistencias.
Marcial acabó como pudo con " Pocapena ", y parte del impresionado público comenzó injustamente a increpar a Marcial Lalanda buscando un culpable. Otros abandonaron la plaza. También el presidente. La corrida se suspendió. El herido Granero entró en la enfermería en periodo agónico y falleció a los pocos minutos.
Días después de morir Granero, el crítico Corinto y Oro terminaba así su evocación del torero valenciano.
" Señores miembros del parlamento taurino : el sillón del ilustre Joselito sigue vacante.
¿ Quién había pedido la palabra ? ¿ El señor Lalanda ?
Don Marcial : su señoría tiene la palabra ".
Y es cierto que el joven maestro lideró tras la tragedia los primeros años de la Edad de Plata, pero pronto tuvo que compartír su temprana hegemonía con una brillante generación hasta poner el hilo del toreo en Manolete, Armillita, Chicuelo y Manolo Bienvenida.
El gran peón Blanquet tuvo esa tarde, como en la del 20 de mayo en Talavera, que había olido a cera en el patio de cuadrillas. Y angustiado, decidió retirarse hasta que Ignacio Sánchez Mejías le hizo reaparecer. Otra tarde más volvió a oler a cera pero la corrida terminó sin incidentes. Tranquilo ya, esa misma noche, en el tren de viaje de vuelta de la corrida Enrique Belenguer " Blanquet " caía fulminado, en su asiento del tren, fulminado por un infarto.





domingo, 24 de abril de 2016

SALTILLO



Con la compra en 2013 del histórico hierro de Saltillo a sus primos, Joaquín Moreno Silva ha reunificado las dos vertientes de este encaste único, donde su toro Viergado, lidiado en las Ventas en septiembre último, ha surgido como un salvador providencial.
Los primos de Joaquín, Félix y Enrique Moreno Maestre de la Cova, heredaron el viejo hierro de Saltillo, pero como eran más urbanos que campesinos se lo vendieron a Joaquín que cumplió así el sueño de su vida.
A la entrada de su finca la Vega, el hierro histórico de Saltillo sustituyó inmediatamente al de Moreno Silva, y también en los registros de la Unión de Criadores de Toros de Lidia.
Los cuatreños de saca son los últimos en lucir el segundo hierro. Todas las reses nacidas a partir del año 2013 son Saltillos en cuerpo y alma. Y, más importante todavía coinciden con la vuelta del encaste a la primera fila. En las laderas de la dehesa, que se extiende sobre las primeras estribaciones de la Sierra Norte, las vacas de Saltillo gozan de una vista única sobre la vega del Guadalquivir, desde Palma al oriente hasta Peñaflor al poniente. Una situación previlegiada de la que disfrutan con mucha naturalidad, como si estuvieran convencidas de la superioridad de su sangre. En la Vega, Joaquín tiene un solo lote de cubrición, y los machos. Las otras estan en el Molino de Chirrión con los cochinos de patas negras, 400 vacas en total. Pero gracias a esta cantidad de madres, el peligro de la consanguinidad se aleja, las camadas se amplían y las posibilidades de escoger la flor de cada una para la lidia, también. Poco a poco, el pelo cárdeno está superando al negro.
Las vacas tienen unos comederos de piedra tallados a mano hace un par de siglos. En algunos, unas conchas fósiles se han quedado atrapadas en la roca, vestigios de tiempos inmemoriales, cuando el mar sumergía lo que ahora es una cantera abierta en lo alto de un cerro.. Al igual que los estratos gealógicos del suelo, los encastes bajan y suben a lo largo de su historia. El de Saltillo se hundió durante la guerra y consiguió sobrevivir entre dos aguas gracias al empeño de los hijos de don Félix Moreno Ardanuy, y ahora de su nieto Joaquín Moreno Silva.
Reducido a un pequeño nucleo por culpa de las normas sanitarias impuestas con la entrada en el Mercado Común allá por el año 92, pudo desaparecer del todo, pero se salvó gracias a las naranjas que también se crían en la Vega. La cosecha del 2015 fue espectacular. Las naranjas de la Vega dan mucho jugo, lo que durante décadas permitió mantener a la ganadería, ampliarla con paciencia, mejorarla, pulirla sin quitarle un ápice de su personalidad, y al final, después de algún refresco por la vía de Buendía, darle su perfil actual, más moderno, pero igual de temible.
A pesar de todos los esfuerzos del ganadero, este renacimiento no habría sido posible si otro movimiento subterráneo no se hubiera puesto en marcha : cuando las aguas parecían haber cubierto para siempre al encaste Saltillo, el empeño de los aficionados y de algunas plazas por levantarlo hizo que, lentamente, remontara desde el fondo hasta la superficie, emergiendo desde las aguas, como un islote perdido en el mar del monoencaste. Igual que las extrañas piedras marinas que los geólogos encuentran a menudo en lo alto de las montañas, los fósiles de Saltillo volvieron a brotar, despertando la curiosidad entre los aficionados, para los cuales representan un pasado remoto que se cría perdido.
Enrique, el mayoral, entró en la Vega muy joven, hace 25 años, para ocupar el puesto de su padre, que fue mayoral en tiempo de don Félix Moreno Ardanuy, el abuelo de Joaquín, y luego de su tio.
En tiempo del abuelo de Joaquín, su padre le contaba a Enrique que los toros se criaban en la misma vega, que son las mejores tierras.
Hoy son los primos de Joaquín, que cultivan allí patatas, espinacas..... todo crece en ellas.
Comenta Enrique, el mayoral : Desde que se destetan, los machos crecen a hierba y bellota en el monte hasta bien cumplidos los tres años. Luego, cuando los cercados de la parte baja de la Vega, se vacían, los bajas a ellos, se enfundan y se preparan a pienso para la lidia.
" En el monte, los pitones se endurecen mucho. Los treinta y pico utreros disponen de 60 hectáreas donde se reparten en varios grupos.Cuando se juntan los grupos suele haber grandes broncas..... Tienen tres corridas para 2017. La criba es considerable. Aparte de las bajas, sólo hay que dejar lo mejor para toro. Y para Madrid, si puedo juntar todo cárdeno, no metó negro. Si dejo una corrida negra me cuesta mucho venderla ".
¡ Saltillo tiene que ser cárdeno !
Yo nací en aquella casita que está alli. " Me fuí de aquí con dos años y volví con 24, estuve con el padre de Joaquín cinco años, y luego con él ".
La campaña de tentaderos va muy bien y Enrique tiene prisa para que termine : " En cuanto antes echemos fuera las vacas desechadas, mejor. Más espacio y más hierba para las que se quedan. Al día siguiente de conocer las desechadas, suben al camión del carnicero.
Los toreros llaman todos los días para tentar. Se nota que hay menos vacas por todas partes.
El toro lidiado en Las Ventas bendijo a la ganadería a ojos de los toreros. " Fue extraordinario. El Rosco se quedó afónico de tanto gritar para pedirle la vuelta al ruedo...... Yo entiendo que el toro nuestro es más de público que para estar delante. Esas corridas son para toreros muy preparados y dispuestos. La última corrida que se lidió en Céret tenía cerca de seis años, peso más más de seiscientos kilos y le dieron una media de cuatro puyazos fuertes a cada toro.
La que preparamos en la Vega para esta plaza en 2016, no le va a la zaga.
La de Madrid es más bonita y pareja, sin dejar de ser una tía. Para su vuelta a San Isidro, Joaquín Moreno Silva ha dejado la flor de su camada. Se escogió por notas y hechuras. Son toros fuertes y mus culosos. Deberían dar mucho juego.
En el cercado lindando con la corrida para Céret asoman tres esparragueros. Andan de furtivos por la Vega y no se cortan un pelo cuando tropiezan con el personal de la Vega, algunos se han llevado una cornada, pero vuelven igual. Dicen que con los espárragos viven todo el invierno, cosechando de ocho a veinte kilos a diario. En la Vega, todo se aprovecha : espárragos, toros y naranjas.
Joaquín ha invitado a los dos triunfadores de la corrida madrileña que le permitió salir del purgatorio y entrar en San Isidro.
En la corrida el quinto " Viergado ", cárdeno, de 576 kilos al que José Carlos Venegas le cortó una oreja. Si " Viergado " hubiera caido en manos de un torero más preparado, se le había pedido el indulto, lo cierto es que le pidieron la vuelta al ruedo y, a pesar de la fecha tardía del festejo, tuvo tanta trascendencia que se le consideró como uno de los mejores toros de la temporada madrileña.
Para los del 7 y la Asociación del Toro de Madrid, " Viergado " resultó de los mejores de la temporada, y así lo premiaron.
En el palco de la plaza de tientas, el ganadero está rodeado por los hermanos Álvaro y Pepe, los de la Quinta. Son primos lejanos a través de los " de la Cova " de la generación de los abuelos.
En Saltillo, se ha producido algún refresco via " La Quinta ". De hecho, cuando Javier Buendia vendió la parte de la ganadería familiar que había recuperado, Joaquín Moreno Silva y Álvaro Martínez Conradi la compraron a medias, lo cual explica que en ambas ganaderías se vean animales con el curioso pelo flor de gamón, muy claro, procedente de un semental de Bucaré que padreó en casa de Javier Buendía y que sigue padreando en casa del maestro Paco Camino.





miércoles, 13 de abril de 2016

GANADERÍA " AVE MARÍA "



Cuando doña Ana Orta García, la viuda de Javier Molina falleció con 102 años, sus 35 herederos acordaron vender la finca El Sardinero, que, desde 1949, había constituido el neurálgico de la familia. Como todos sabemos El Sardinero es una playa de Santander y la finca se llamaba igual porque así lo quiso un propietario anterior, de origen norteño.
Gracias a la ganadería que creo comprando Guardiola Soto, puro Parladé a traves de Gamero Civico, don Javier Molina enseño a los suyos los autenticos valores del campo bravo. Marcaba sus toros con un hierro similar al que utiliza Daimler en sus coches Mercedes Benz. Durante muchos años don Javier vendía en su red de sucursales los Mercedes que circulaban por Andalucía.
Con el tiempo, al casarse Javier - uno de sus nietos - con una hija de Borja Domecq, los ejemplares que se encontraban el El Sardinero fueron refrescados con sangre Jandilla y Fuente Ymbro, como sabemos Javier Molina, nieto, maneja las riendas de la ganadería de El Parralejo.
Pero al fallecer doña Ana Orta, El Sardinero se vendió a puerta cerrada, es decir, con todo lo que había dentro.
Su nuevo propietario, Philippe Pagés, confiesa que El Sardinero es una casa hiper-mistica, su dueña tenía imágenes de la Virgen y rosarios por todas partes. Dicen que el Papa Juan Pablo II durmió en la habitación principal de la finca. Philippe Pagés lo ha dejado todo como lo encontró. Hay que respetar el espíritu del lugar.
Después de un trato cortés Philippe se hizo con la finca, sus 900 hectáreas, la ganadería brava, los muchos caballos domados para acosar, los trofeos de caza, el personal, las vacas de carne. Acepto la petición de Javier Molina, nieto, de quedarse con el hierro de su abuelo, a cambio de otro que permitió a Philippe ingresar en la Unión.
Y de la noche a la mañana, El Sardinero, pasó a llamarse Ave María, merced a un bonito azulejo que doña Ana había colgado en una pared exterior, donde se ve a tres angelitos revoloteando por las nubes alrededor de esta inscripción. Para su nuevo hierro, Philippe utilizó la silueta de la Virgen del Rocio.
Philippe Pagés, nacido en el seno de una familia de industriales provenzales, supo desde muy joven que la vida nunca resulta un largo río calmo, sino un torrente lleno de peligros. Miembros comunistas de las Brigadas Internacionales que se habían refugiado en los montes de las Cevenas durante la Guerra Mundial raptaron a su abuelo porque era el " rico de su pueblo ". Y para salvarle la vida, la familia tuvo que pagar por el rescate 4 millones en oro, lo que provocó la desaparición de todas las fábricas. Philippe vio entonces como su padre salía otra vez de la nada, fabricando tiritas. Se matriculó en Farmacia y, cuando su padre le ofrecio trabajar a su lado, la experiencia duró un único día, al final del cual Philippe le dijo a su padre que sus caracteres eran imcompatibles. Éste último propuso entonces jubilarse para dejar libertad a su hijo, con el fin de que reformara el negocio familiar. Y así se hizo. Tenía 30 años. Tiempo después, en el 96, creo la empresa
" Hygiène Difusión ", con 2500 trabajadores, la cual vendió tres años más tarde por 158 millones de euros. Compró entonces diez clinicas. Con 43 años, decidió jubilarse para criar vinos en Salinelles, bajo la denominación " Château La Clotte-Fontane ".
En el 2000, decidió criar toros y compró una punta de los antiguos " Arranz " a César Chico, a la que, hace poco, añadió 70 vacas de origen Fuente Ymbro y dos sementales del mismo hierro.
Fue cuando un amigo de Philippe, le preguntó si no le daba vergüenza disfrutar así de su jubilación con todo el paro que había en Francia. Y le retó a ver si era capaz de empezar otra aventura industrial. Se dieron la mano y le mandó poner una fábrica en el Norte de Francia, donde el paro llegaba a más del 40%. La construyo entre unas antiguas minas de carbón y altos hornos para fabricar productos farmacéuticos, un mercado copado al 95% en Francia por empresas alemanas y filandesas. Al principio, durante dos años, perdió el valor de un Aston Martín cada semana ( 200.000 euros ). Luego, sólo perdía un Aston Martín cada mes. Luego cada trimestre. Los banqueros le preguntaban si esto iba a seguir mucho tiempo y él les decia que si. Y después de tres años y algo, las cuentas se equilibraron por fin. De hecho, su director financiero le comunicó que después de pagar impuestos, el mes pasado han conseguido un beneficio de un millón. Piensa abrir otra fábrica en España pues manda cada día dos trailers de mercancia.
En la fábrica de su padre la actividad principal era la fabricación de algodón hidrófilo y de tiritas para los hospitales. Cuando los tunecinos y luego los chinos se metieron en estos mercados, vieron que iban a quebrar. Fue cuando empezaron a fabricar los primeros pañales para adultos. Les fue de locura. Y ahora fabrican dos millones diarios.
Philippe tiene asumido que, con la nueva ganadería, no ganará dinero, y hasta le puede costar bastante dinero. El mercado no pinta boyante, y aunque a comprado las mejores semillas, la cosecha no brotará antes de que pasen varios años..... A pesar de las guasas de sus amigos, que predicen su ruina, ha cogido confianza gracias a la ganadería que tiene en Francia, la cual va bien.
El éxito o fracaso posterior depende de las bases que sientas al principio.
En los carcados de Ave María quedan tres camadas de los machos marcados con el hierro de Mercedes, es fácil adivinar el futuro que aguarda a sus madres.
Asegura Philippe : " Lo que tentamos no me gustó, salen violentos y luego se vienen abajo, sin raza ni clase, sin definirse. Justo lo contrario de lo que se pide al toro hoy ".
" Aquí vienen a tentar las figuras, y cuando se pasean por los cercados, es importante que vean las vacas de Cuvillo con el toro de Cuvillo para entender que lo que tenemos aquí es una sucursal.
Robert, hijo de Philippe que dirige la ganadería que tiene cerca de Béziers. vive en Ave María entre 15 y 20 días al mes.
Philippe fue al Grullo de Cuvillo, pensando que sería donde mejor le podrían atender. Y en noviembre de 2015 les dejo Cuvillo 52 vacas preñadas con notas excepcionales, y 30 eralas sin tentar.
Quizás pediran algo a Santiago Domecq. En Francia tiene el 50 que le compró a Santiago. ¡ Con él le tocó el Gordo ! Le dio vacas excepcionales y aprobó cuatro de sus hijos aún mejores que él.
Va a traer a España a Ave María unas treinta vacas de estas familias para disponer de una reserva de casta que tiene muy controlada por si la necesita.
El toro estrella de Ave María es Lanudo 238, que le dejó Cuvillo, y que tiene una genealogía importante.
Piensa tener unas 250 vacas, seis o siete corridas al año.
Afirma Philippe : ¡ Qué más queremos !  Vivir al lado del toro en este precioso entorno no tiene precio.