sábado, 10 de octubre de 2015

MANOLETE..... su tauromaquia ( Capítulo XI )



Del toreo de Manolete queda lo accesorio, la hojarasca, lo vicioso, lo fácil, lo cómodo, lo que menos sirve, o daña. Los imitadores se salen siempre por la tangente ( la tangente de Manolete es la manoletina ), pero lo que había en él de torero de raza, eso no tiene imitadores, no es fácil, ni cómodo imitar la personalidad de este gran torero.
La circunstancia de que le matara un toro en la suerte de matar nos hace meditar : ¿ Se había fijado el público en la manera de matar de Manolete ? ¿ Le habían dado toda la importancia que tenía ? Existe la sospecha de que la fuerte personalidad del torero velaba la personalidad del matador hasta eclipsarla.
Mientras su toreo se jaleaba, apenas si queda mención de sus estocadas.
Se dijo en las crónicas : " Se echó encima del toro ". ¿ Pues cómo se matan los toros, sino echándose encima de ellos ?
Pedro Romero, maestro de maestros en la suerte de matar, decía a sus discipulos : " Dejaos coger, que es la manera de que los toros se descubran en la suerte de matar. No quería decir con esto que se dejaran coger físicamente hasta que entrara el asta del toro, sino que ejecutaran la suerte en rectitud tal, volcándose sobre el morrillo, que tuvieran la sensación que les iba a coger.
Clarito escribirá de Manolete con referencia a su etapa final.
El torero en 1947 se cuida menos en la calle y pierde su majestad en la plaza. Que torea forzado ; mustio el rostro - la tez ajada y sospechosamente brillantes las pupilas - y desvaída la serena naturalidad, base de su arte.
En junio de 1947 el día de San Juan en Badajoz, cumplió decorosamente.
Va el 26 de junio a Segovia, y nos dice K-hito : Lluvia y ganado menudo deslucen la corrida del Acueducto.
Dos orejas en San Pedro, en Alicante. Exito de Manolete con serios toros del Conde de la Corte. 
El 6 de julio, dos orejas en Barcelona.
Exitazo el 10 de julio en Pamplona, hasta tal punto, que por carta se lo cuenta a su madre.
La verdad que la temporada del 47 no se le estaba dando tal mal a Manolete como propalan a troche y moche sus falaces detractores.
16 de julio de 1947 : Corrida Beneficencia en Madrid, con Gitanillo de Triana y Pepín Martín Vázquez, Manolete resulto herido.
Esa corrida del 16 de julio sería la postrera de Manolete en Madrid. Selló con sangre su triunfo y su adiós a Las Ventas. Cortó las orejas en el toro que le hirió. No cobró ni un duro. La herida se la produjo el quinto toro de Bohórquez.
La pérdida que a Manolete le produjo la cogida unas diez corridas fue de unos dos millones de pesetas.
Con motivo de su actuación en dicha corrida de la Beneficencia el 29 de agosto de 1947, el ministro de la Gobernación : Blas Pérez González, concedió la Cruz de Beneficencia de primera clase, con distintivo blanco a Manuel Rodríguez Sánchez " Manolete ", la misma fue depositada sobre el ataúd por el marqués de la Valdavia.
Reaparece el 4 de agosto en Vitoria y el 5 repite en la misma plaza alavesa. Tres orejas suma en esas dos corridas.
Manolete pensaba ir a América en el invierno de 1947, a Colombia, a México depende de que se arreglara el pleito.
El 25 de septiembre de 1947 tenía que torear en Madrid la corrida de la Prensa, así se lo pidió don Victor de la Serna, con toros de Carlos Núñez.
El 10 de agosto torea en San Sebastián no hubo orejas para él. Al contrario ; como Camará no ha llegado a un acuerdo con la empresa de Bilbao, se le abronca a ratos con fuerza por veraneantes, guipuzcoanos y vizcainos. Los antimanoletistas se recrecen y le echan más leña al fuego. No obstante logra con los de Alipio transformar los pitos en palmas.
Antes del 28 de agosto había toreado 18 corridas en España y de ellas había cortado en 13 de ellas orejas.
La temporada de 1947 la última de su vida fue la más dura para Manolete. Todas las tardes, en todos los sitios y con los toros que fueran, tenía que comportarse como si empezara su carrera.
El 11 de agosto torea en Huesca. Alterna con Juanito Belmonte y Paco Muñoz, corta oreja.
Con el mismo cartel torea el día 15 en Gijón.
El 16, otra vez en San Sebastián : el éxito le acompaña, torea con Juanito Belmonte y Luis Miguel Dominguín.
El 17 de agosto en Toledo con toros de albaserrada corta las orejas.
El 24 de agosto de nuevo Gijón, torea con Luis Miguel Dominguín, que en el año 1947 incorpora en su cuadrilla a Alfredo David - anteriormente estuvo en la de Manolete.
Decía Alfredo David : " En el tiempo que estuve con Manolete sólo una vez tuve que escuchar una regañina. El hecho sucedió en la feria de Albacete. Manolete resultó cogido al entrar a matar, apreciándose un puntazo hondo. Al dar la vuelta al ruedo con las orejas en la mano, antes de retirarse a la enfermería, un detractor, no contento con insultarle, le arrojo una botella. Ante la injustificada agresión, sin poderse contener Alfredo David le dijo " hijo de perra ".
Manolete, en voz baja, refrenó la ira del peón diciéndole : - ¡ Guarda tu genio para el otro toro, que estos son gajes del oficio !.....
El día 26 de agosto en Santander, con Juanto Belmonte y Rovira. Manolete ovación con vuelta al ruedo y ovación.
Tras esta corrida en el norte, el retorno a la raíz andaluza. el 28 , en Linares, le esperaba su tarde infinita, toros de Miura con Gitanillo de Triana y Luis Miguel.
Manolete, prácticamente, no dejo, ni una sola de las temporadas en que toreó, de matar alguna corrida de Miura. Aún siendo novillero los estoqueó en Algeciras. En Sevilla, en las ferias de 1940, 1941, 1942 y 1945.
En su carrera mató 18 toros de Miura.
En la estrategia de Camará, nunca prescindió de que Manolete estoquease toros de la terrorífica ganadería. A su vez, " El Monstruo " acepto siempre que enfrentarse a esos toros era escabel de honor para un torero.
( Continuará )






lunes, 28 de septiembre de 2015

MANOLETE..... su tauromaquia ( Capítulo X )



En abril de 1947 estaba Manolete en una barrera en la Maestranza. Le brinda Gitanillo un toro de Miura, la misma tarde en que le ofrenda otro Pepe Luis a Rafael " El Gallo ". Recoge la montera del brindis del calé ( que por cierto le pegó ese " miura " dos cornadas ) y se pone de pie con su proverbial elegancia. Unos le chillan increpándole la ausencia del abono, y otros le aplauden recordando pretéritos triunfos en la Sevilla que le consagró.
Torero siempre Manolete con traje de luces o sin él.
Dijo don Gregorio Corrochano que parecía más un banquero que un torero, y otra frase suya : " Nos lo ganó América con la fuerza de los dolares.
Mario Moreno " Cantinflas " llamaba a Manolete señorón.
Al reaparecer en España, mata dos torazos de Bohórquez en Barcelona, cortando orejas.
En este momento me viene como de la mano la teoría de las querencias de los toros.
Muchas faenas malogradas y muchas cogidas no tuvieron otra causa ( la de Manolete, entre ellas ) que el no entender o desentenderse del toro. Los defectos de los toros son un seguro peligro cuando no se ven o no se tienen en cuenta. Cuando se torea contando con ellos, el peligro se convierte en ventaja para el torero. El que no se haya dado cuenta de la querencia de un toro, torea a ciegas, el que la conozca, la aprovecha.
Si un toro tiene querencia a las tablas, el torero que se interponga entre el toro y las tablas no toreará a gusto y estará acosado o cogido, si el toro se ciñe demasiado a su querencia. ( Así fue la cogida y muerte de Granero ). El que se ponga por fuera y le dé al toro los terrenos de adentro, toreará, no solamente a gusto, sino " fuera de cacho " que es la manera de expresar en términos taurinos la ausencia de peligro. Esto no quiere decir que no se meta alguna vez en los terrenos de dentro ( que en este, por excepción, son los del toro ), pero sabiendo donde se mete, y para qué se mete, y, precisamente, para aprovechar en su favor la querencia del toro.
Nuestro maestro Joselito " El Gallo " dió una tarde una lección maravillosa de conocer y aprovechar las querencias. Le pidieron banderillas. El toro no estaba para que le banderillease lucidamente el matador. El público insistió . José cogió los palos. El toro se fue a las tablas, donde al parecer, tenía la querencia.
Para banderillear a un toro en tablas, al sesgo, hay que pisarle el tertreno para que se arranque, porque si no no sale de las tablas. Joselito había visto, sólo él lo vió, que en cuanto el toro saliera de las tablas le persiguiría, porque había marcado tendencia a irse por donde él tenía que salir del par. Una querencia apenas perceptible, pero que no pasó inadvertida para Joselito, que veía los toros como nadie. Y la cantó. La posición en el momento de banderillear era la siguiente : en primer término, Joselito ; después el toro, y al otro lado del toro, un burladero. Entre el burladero y el toro se había situado Blanquet, pegado a la barrera inmóvil, cubriendo el cuerpo con el capote para que no se le viera, como tenía por costumbre, para actuar, sin estorbar, en caso necesario.
José llamó al toro y, cuando le tuvo fijo en él, gritó : " Blanquet, al burladero voy con el toro ". Arrancó a banderillear, le pisó el terreno al toro, clavó, y salió por pies hacia el burladero, Blanquet, ya advertido, le dejo libre el paso, corriéndose hacia el burladero, detrás llegó José, y detrás de José el toro. Se cumplió la querencia de " al burladero voy con el toro ". Y fue.
Otra tarde toreaba Joselito con Camará ( el apoderado de Manolete ) se destacó en el toreo, banderilleando al cambio.
El público pidió banderillas. El toro no estaba para cambiarle con banderillas. José cogió dos pares y ofreció uno a Camará, que éste aceptó, y salió por delante. Camará citó al cambio, que era lo suyo, y en lo que el público quería verle con Joselito. El toro acudió poco franco y, al llegar, frenó, no siguió el cambio marcado por el torero y le cogio. Afortunadamente, Camará sólo sacó el vestido roto. A continuación fue a banderillear José. El público, después de lo visto, pidió que banderillease al cambio. Mandó correr el toro al sol. Se colocó José con los chiqueros a la derecha. Citó al toro, que le acudió como a Camará, pero Joselito le dió el cambio hacía la querencia de los chiqueros, y el par resultó fácil y perfecto y sin peligro. Camará lo contaba frecuantemente.
Acostumbrados en el momento actual del toreo a ver justificada la suerte de matar, con el consabido "no ha tenido suerte con la espada, perdió la oreja por la espada, matar bien parece una locura ".
De los toreros de época de Manolete, el que sabía,  y quería, y tenía valor para matar toros, era Manolete.
A Frascuelo, que no quedaba sastifecho si el toro no le rozaba la manga del brazo izquierdo. El toro estaba con la querencia a los chiqueros. Estos terrenos son peligrosos. En terrenos de " El gran pensamiento ", que no le mató, pero de la que murió para el toreo, porque tuvo que retirarse. En chiqueros le mató el toro a Pepe-Hillo, a pesar de que en su tauromaquia hacía la advertencia. Pero las circunstancias, las peripecias de una corrida saltan las reglas, y el hombre no hace caso de la advertencia del toreo, ni del aviso del toro, que casi siempre avisa.
El fotógrado Cano tiene el mejor documental de la cogida de Manolete. En él está explicada gráficamente.
Se compone de media docena de pases con la mano derecha. Cuando el pase se da a favor de la querencia de los chiqueros ( muy marcada por el toro ) el pase tiene una gran naturalidad, el brazo izquierdo del torero está caído pegado al cuerpo. En el siguiente, ligado, sin enmienda de terreno, como es contraquerencia, se le ve a Manolete muy forzado, obligando mucho al toro que frena, que no quiere pasar, y el brazo izquierdo está horizontal, con la mano muy abierta, como apoyándose en el aire para hacer fuerza. A continuación viene el pase a favor de querencia, y vuelve la naturalidad, el reposo a toda la figura sin agarrotamiento ; el toro no frena pasa a gusto ; el toreo está de acuerdo. El aviso del toro está clarísimo, la advertencia de la Tauromaquia a punto. Pero era tarde de peripecia, y Manolete, torero de raza, no tuvo en cuenta el aviso del toro, influyó más en él el amor propio.
Cuando Manolete entró a matar el toro tenía que arrancar contra su querencia ; se quedó en el centro de la suerte y se inclinó hacia su querencia, cortando la salida al matador. Este peligro no se le pudo pasar a Manolete, como no se le pasaría a Pepe-Hillo, pero las circunstancias de las corridas obligan muchas veces a los toreros valientes, pundonorosos y de vergüenza torera. Manolete pudo ser víctima de su gran estocada. Sabido es que los toros, al sentirse heridos, y más los heridos de muerte, suelen frenar por instinto y pérdida de facultades. Unos se encogen acobardados y dejan pasar ; otros derrotan para quitarse el acero.
" Islero ", al ser mortalmente herido, derrotó al mismo tiempo que se inclinaba a su querencia, por donde tenía que salir Manolete, alcanzando la pierna derecha, que es la última que sale de la suerte.
No, Manolete no fue un suicida en Linares. Manolete fue un gran matador de toros, acaso empujado por una tarde molesta. Cuando los clarines tocan a matar anuncian que uno va a morir. No podemos olvidar que el torero lleva una espada, el toro tiene dos.
( Continuará )





domingo, 20 de septiembre de 2015

MANOLETE.....su tauromaquia ( Capítulo IX )



Después del gran triunfo en Sevilla en la feria de 1945. En cuatro tardes - con cuatro orejas, que debieron ser más, en ocho toros -, lo hecho por Manolete no hay pintor que lo pinte, ni poeta que lo cante. Nunca conoció la Maestranza un triunfo - por cuatriplicado - semejante. Las cuatro tardes con las taleguillas rotas. Fantástico con los Clemente Tassara, fabuloso con los Núñez, asombroso con los Miura, más allá de lo extraordinario con los " braganzas " de Curro Chica.
Dicen que había dicho Juan Belmonte :
" Llegará un día que exista un torero que sea capaz de hacerle faena a todos los toros.
Manolete fue capaz de hacerle faena, ¡ Y que faenazas ! y además.... ¡ cómo los mató al volapié !
Manolo Camacho se atreve en una ocasión a preguntarle a Juan Belmonte :
¿ Oye, Juan, será este Manolete ese torero que tú anunciaste que llegaría a torear todos los toros a que se enfrentase ?
Esta fue la contestación del trianero :
- Pues....., pues....., si puede ser que sea Manolete.
En Valencia, zambombazo, en la insuperable ( cuatro orejas y dos rabos, alternativa en que apadrina a Parrita )
Agustín Parra no sólo es ahijado, sino también su mejor discipulo. Es el torero más emmanoletado. En Barcelona nada menos que ocho orejas y un rabo conquista Manolete.
En junio de 1945 torean juntos Manolete y Arruza se hermanan en triunfos en los cosos de Granada, Barcelona, Plasencia, Badajoz y Alicante. En esa plaza un toro de Curro Chica le fractura la clavícula a Manolete.
Los dos, además, han consolidado una amistad tan sincera como entrañable, desde el día de la famosa paella en Valencia. En ella fraternizan ellos dos y también Camará y Andrés Gago, apoderado de Carlos Arruza.
Veinticuatro horas después de la fractura que sufre Manolete en Alicante, sucumbe Arruza en la plaza de Burgos al herirle gravemente un toro en la ingle..
Para los primeros días de julio estaban los dos anunciados en Madrid. Tras laboriosas negociaciones se logró formar cartel de la corrida de la Prensa, con Domingo Ortega, Manolete y Arruza. Serían de Atanasio los toros y estaba confeccionado el billetaje. Se pensó sustituirlos por Pepe Luis Vázquez y Lorenzo Garza, pero para esa combinación era imprescindible rebajar los precios, y la imprenta en tan pocas horas no les daba tiempo a confeccionar las nuevas localidades.
A pesar de los grandes sustitutos era necesario bajar precios con el nuevo cartel.
Al final la empresa madrileña dio una corrida ordinaria con Ortega, Garza y Pepe Luis con los toros de Atanasio a precios más bajos. Gran éxito de Pepe Luis esa tarde.
El mes de julio resultó de vacaciones forzosas para Manolete. Sana antes Arruza. Reaparece el 6 de agosto en Vitoria, pero el de Córdoba se resiente. Otra vez al obligado reposo. Será en Linares - días 28 y 29 de agosto donde pueda reanudar Manolete su temporada de 1945.
Sólo pudo cumplir 71 contratos de los más de 100 que le suscribió Camará.
El de Córdoba compitió en 1945 en 47 tardes con Arruza de imborrable recuerdo.
Vuela Manolete a México en el otoño de 1945.
En 1946, torea una sola corrida en España - la del 19 de septiembre, en Madrid - el de 1946 es el año de Manolete en América.
También en México torea Manolete festivales. En uno de ellos actuó como picador. En esa tarde ( 19-11-46 ) fueron matadores los que ejercieron de varilargueros.
Uno de los actuantes como matador fue el mismísimo Mario Moreno " Cantinflas ".
Al alzar la copa, brindando por el Nuevo Año, en Puebla de los Angeles, no podía sospechar Manolete el Calvario que le esperaba en el recién estrenado 1947.
Manolete tuvo pasodoble, lo que no es frecuente es que se escriba uno a un novillero, como ocurrió con Manolete, en la primavera de 1939.
Uno de los autores, Pedro Orozco, actuaba con su orquesta en Villa Rosa. El señor Ligero, un entusiasta de Manolete encargó al señor Orozco su composición se estrenó en 19 de marzo de 1939 en la plaza de toros de Córdoba, que actuaba Manolete con novillos de Carmen de Federico.
A principios de 1947, Manolete se encontraba en la finca " Jandilla " de los Domecq, en Jerez de la Frontera y vino a Córdoba expresamente para realizar la tienta de vacas de la ganadería de las herederas de Alfonso Olivares.
A la mañana de aquel día Manolete se encontraba en su domicilio de Córdoba, en la avenida de Cervantes . Allí se encontraban, dando los últimos toques a su indumentaria campera, le acompañaba su compadre, " el calé " Rafael Vega " Gitanillo de Triana ". El " Hispano " de la cuadrilla aguardaba a la puerta. Manolete tomó asiento junto al conductor. Rafael Vega sentado en la parte trasera le decía a Manolete :
-¡ Compadre ! ¡ Hasta aquí hay que venir para tentar unas vacas, con lo tranquilos que estabamos en Jérez.... ?
Y respondio Manolete, sonriendo :
- Esto es un compromiso de amistad. Yo siempre he " hecho " la tienta " en esta ganadería.
Y continuó el " auto " subiendo en uno de los más intricados parajes de la incomparable sierra cordobesa.
Le decía Gitanillo :
-¿ Pero cuando acabaremos de subir, Manuel. ¿ Si ésto está todo en cuesta. Yo creo que aquí no vamos a encontrar un llanito para una plaza de toros.
Aquella fue la última vez que tentó Manolete, en su compromiso de amistad con Conchita  Barzanallana, y también su último tentadero en Córdoba.
El día primero del año 1947 toreó en Puebla de los Angeles. Doce fechas después lo hizo en la capital de México, en la Monumental, repitió el 19 de enero de 1947, sigue toreando en varias plazas y terminó su temporada el 5 de febrero en Aguascalientes, y el 12 de febrero, en Mérida de Yucatán.
La ruptura de relaciones taurinas hispanomexicanas no le permitió torear más este año en esa nación
Retorna a España donde en junio de 1947 empezará su temporada en España.
( Continuará )