viernes, 4 de septiembre de 2015

MANOLETE.......su tauromaquia ( Capítulo VII )



Alrededor de las siete de la tarde, empezaba a animarse el establecimiento de Perico Chicote, en el nº 12 de la Gran Via madrileña, entre las calles Clavel y Victor Hugo, próximo a la calle Alcalá y Cibeles.
Chicote albergaba en el sótano un Museo Internacional de Bebidas, con más de nueve mil botellas.
Antonia Bronchalo Lopecino " Lupe Sino " nació en el pueblo alcarreño de Sayatón ( Guadalajara ) el 6 de marzo de 1917.
Hija de una familia formada por humildes campesinos.
En 1943, conoce a Manolete. Emigró a Madrid para sobrevivir, huyendo de la miseria de Sayatón.
Se citan a Domingo Ortega y Marcial Lalanda como admiradores de Lupe.
Siendo novia de Manolete trabajó en el cine en El testamente del virrey, de Ladislao Vajda, en 1944.
Manolete estuvo en Fuentelaencina, pueblo próximo a Sayatón, en la provincia de Guadalajara, en 1946, año en que se tomó de descanso, porque allí residía la familia de Lupe Sino. Allí jugaba al dominó con los parroquianos de los bares. " ¡ Qué simpático es el novio de Antonia ! " decían algunos conocedores de su fama cuando le veían llegar en el Hispano Suiza que guardaba en la cochera del boticario.
Cuando en octubre de 1943 conoce a Manolete, en Chicote Lupe Sino en el semanario Dígame, al hacer en junio una encuesta entre actrices, contó con ella. Se trataba de conocer las preferencias taurinas de las artistas, y Lupe respondió : " A mí me gusta el toreo de Manolete. Por encima de todos. ¿ Usted ha visto valor más escalofriante que el suyo ? ¿ Y su serenidad ? ¿ Y su desprecio de la vida ? Yo me vuelvo loca cuando torea.
Mire, en la corrida de la Beneficencia del 2 de junio de 1943, Álvaro Domecq. rejoneador, Antonio Bienvenida, Juanito Belmonte, Manolete y Morenito de Talavera, con reses de Alipio Pérez Tabernero, después de aquello que hizo de no retirarse cuando el toro se arrancó hacia el engaño, se me descompuso el reloj de tanto aplaudir. Y luego cuando pasaba por el callejón por delante de mi localidad, no pude contenerme y grité : " Eres lo más grande del mundo ". Me miró, me dio las gracias, muy atento, pero sin sonreir. ¡ Ah !, si Manolete sonriera ".
Parece ser que ése fue el primer contacto que tuvieron Manolete y Antonia, aunque circunstancial. Hasta entonces no habían tenido ocasión de cruzar una palabra. Pero es probable que él reparase en la cara bonita de aquella mujer.
Lupe afirmaba " No me enamoraría de ese hombre por nada del mundo. Es un gran torero, pero duro y seco como el palo de una escoba.
Otra versión afirma que se conocieron en Chicote y Pastora Imperio intervino como celestina en presencia de Gitanillo de Triana y Rafael Sánchez " El Pipo ". Sabido es que tanto el apoderado Camará como doña Angustias rechazaron posteriormente el futuro matrimonio de Manolete con Lupe.
Antonia Brochalo Lopecino falleció el domingo 13 de septiembre de 1959, doce años después de la tragedia de Linares, en su domicilio de la calle Rosales, 62, de Madrid. El diario ABC despacho una gacetilla la noticia de óbito, el lunes 14 de septiembre de 1959.
" El domingo falleció en Madrid a los 42 años doña Antonia Bronchalo Lopecino a consecuencia de un derrame cerebral. Fue artista de cine, más conocida por Lupe Sino, seudónimo hace años famoso.
" Lupe Sino  había interpretado los principales papeles femeninos en varias películas españolas. Posteriormente se trasladó a México donde hizo dos películas y contrajo matrimonio.
La gacetilla de ABC, eludía cualquier referencia a su relación sentimental con Manolete. A la hora de la muerte de Lupe salía por los chiqueron de Las Ventas un novillo con el nombre de " Islero ". Ocurrió en la novillada que despacharon Pepe Limeño, Antonio Codesada y Luis Ortego. El novillo " Islero " de la ganadería de Álvarez García llevaba el mismo nombre que el Miura que hirió a Manolete, en Linares.
Cuando Manolete cayó herido de muerte en la plaza de Linares, el 27 de agosto de 1947, Lupe Sino abandonó el balneario de Lanjarón, en Granada y acudió al hospital de los Marqueses de Linares con la pretensión de contraer matrimonio con Manolete en artículo mortís. El apoderado Camará y el albacea Álvaro Domecq lo impidieron.
Así trágicamente, acabó la relación de la alcarreña.
En su agonía Manolete sólo nombró a su madre, relató el periodista Antonio Bellón, testigo presencial del óbito del torero.
Mucho se ha dicho acerca de la rivalidad de Luis Miguel Dominguín con Manolete.
Luis Miguel tenía una gran ambición torera, desde muy niño empezó a sentirse torero, llegando a la alternativa a la edad de 17 años y 8 meses.
Nació en Madrid el 9 de diciembre del año 1926. y tomó la alternativa el 2 de agosto de 1944 en la plaza de la Coruña, de manos de Domingo Ortega, con el toro " Cueco " de Samuel Hermanos.
El propio Manolete le confirmó la alternativa en Madrid, el jueves 14 de julio de 1945.
Cuando aparece Luis Miguel en los ruedos como matador de toros, su mayor deseo era medirse con los mejores.
La ambición torera de Luis Miguel y la poca tregua que daba Manolete a su adversario chocaron frontalmente, sin que renunciase ninguno de los dos ; gran mérito del joven y mayor el del veterano.
Debe quedar muy claro, que el más perjudicado en la tragedia de Linares fue el propio Luis Miguel.
Torear al lado del cordobés revalorizaba los éxitos y las ganancias.
( Continuará )












sábado, 8 de agosto de 2015

MANOLETE...... su tauromaquia ( Capítulo VI )




Fue don Manuel Mejias ( Papa Negro ) otra personalidad fascinante. Don Manuel le correspondió la dicha de forjar, formar y administrar a sus seis hijos que fueron " tan padreros " como Manolete fue
" madrero ".
Camará y el Papa Negro los dos supieron muchisimo de toros.
En la misma época coincidió con ellos nada menos que Andrés Gago.
Los cuatro grandes de la historia del taurinismo - cada cual con su propio estilo, criterio y carácter - han sido Dominguín padre, Papa Negro, Andrés Gago y Camará.
Ya lo creo que acertó Manolete al elegir por apoderado a Camará.
Siendo Camará tan excepcionalmente gallista, ni siquiera le insinuó el menor calco de Joselito. Si, en cambio le puso constantemente de ejemplo a éste en cuanto tuvo - que fue mucho - de hombre enteramente dedicado - en cuerpo y alma - a su profesión y sentimiento de lidiador inconmensurable.
Siendo ya apoderado de Manolete fijaría su residencia en Sevilla, en la calle Fabiola nº 12.
Estos dos hombres, una vez en la plaza, se entenderían sólo con mirarse ; la imagen que dieron torero y apoderado no se ha vuelto a producir quizás habían nacido el uno para el otro.
Manolete siempre trató de usted a Camará y éste de tu al torero ; el respeto y la amistad se anteponían a todo, y es que Manolete, el cualquier faceta de su vida, fue diferente al resto.
Manolete nunca le puso precio a sus actuaciones, de esto sólo se encargaba Camará, que a su vez le recomendaba al torero cumpliese en el ruedo para que cuando llegase la hora de pedir sus honorarios, éstos fueran lo más beneficiosos posibles.
Camará llevó la administración artística y económica con tal honradez, que ahí quedo la fortuna de Manolete.
El apoderado llevaba unas libretas tipo agendas, donde anotaba todos los gastos para el final de temporada ajustar cuentas. " Manolo revisa las cuentas ", cosa que nunca hizo Manolete, tan sólo se limitaba a decir : " Don José, con ver como suben las cuentas de los bancos tengo bastante.
Manolete tuvo muchos, muchísimos admiradores y seguidores que seguian sus actuaciones.
La lista se haría interminable pero hay dos nombres, dignos de ser mencionados, don Ramón Herrera Oria, jefe del Manoletismo en la capital de España.
En el año 1943, en el popular bar de Perico Chicote, en la Gran Via madrileña crea una cuadrilla de honor de fervientes manoletistas.
En cierta ocasión le preguntaron : " ¿ Don Ramón cuántas corridas llevan ustedes ? ", contestando : " Manolo 40 y yo 34 ".
El otro jefe del manoletismo, residía en Barcelona, éste era D. José Berard Laireaud, que era otro seguidor incondicional, que hizo famoso su sombrero, en cuantas plazas actuaba Manolete. Cuando la faena era de las grandes, y el torero se disponía con los trofeos a dar la vuelta al ruedo, desde una barrera volaba a los pies del califa.
Muchos fueron los agasajos que le rindió a Manolete en Barcelona, donde también los compartía con su peña.
El sevillano Pepe Luis Vázquez Garcés es el torero más significativo en la Tauromaquia de Manolete por varias razones.
La primera, porque fue el torero que más veces hizo el paseillo junto con el espada cordobés ; ocho novilladas, ciento veinte corridas de toros y siete festivales benéficos fue el balance total.
La segunda, y más importante que ninguna otra, porque pudo haber sido la pareja posible de aquella época del toreo de los años cuarenta. Pepe Luis tomó la alternativa el año siguiente a la de Manolete, concretamente el 15 de agosto de 1940. Pepe Bienvenida, en presencia de Gitanillo de Triana, le cede el toro " Sabihondo ", nº 99, de Francisco Chica, en la Maestranza de Sevilla.
Muy pronto se ven anunciados juntos en los carteles el cordobés y el sevillano.
Pepe Luis Vázquez en 1941, en la feria de abril de Sevilla, alternando con Manolete, le corta las dos orejas a un Miura, el primera que mataba de esta ganadería en la Maestranza de 600 kilos.
Esto provocó que al día siguiente en el mismo escenario, Manolete le cortara las dos orejas y el rabo a un toro de Villamarta.
Los públicos vieron despertar ciertos aires de rivalidad, aportando cada uno de ellos aires nuevos a una fiesta, un poco dormida a principios de los cuarenta.
Pero Pepe Luis tiene la desgracia de una grave cornada, dejándole su rostro marcado en el año 1943, en Santander.
No creo en esa frase que tanto se utiliza, de que Pepe Luis no quiso.
El torero siempre quiere, y en el caso de Pepe Luis, hizo lo que fue, un torero con mucha cabeza, inteligente y con las ideas muy claras, todo esto adobado con un arte exquisito, de la más alta escuela sevillana.
El mismo Manolete fue su primer admirador ; en una ocasión llegó a manifestar que el toreo de Pepe Luis podía mandar a todos los toreros de su época a casa.
El Bar Chicote, en Madrid, era un bar cock-tail.
Allí vió Manolete por vez primera a Lupe Sino.
Lupe Sino sólo fue la novia del gran torero y la protagonista del único romance amoroso que se le conoce a Manolete.
También se equivocó Lupe Sino en no darse cuenta que las mejores alhajas que con su dinero pudiera adquirir Manolete serían siempre para su madre doña Angustias.
También tuvo Lupe Sino su gran tragedis en Linares, donde Manolete en su hora de la verdad, de la única mujer que se acordó y por la que lamentó morirse, fue de Doña Angustias.
Lupe Sino, falleció en Madrid en septiembre de 1959, doce años después que Manolete, a la hora de su muerte salía por los chiqueros de Las Ventas un novillo llamado " Islero ".
( Continuará )





lunes, 27 de julio de 2015

MANOLETE...... su tauromaquia ( Capítulo V )




La efemérides la narró así K-hito :
Manuel Rodríguez, natural de Córdoba la sultana, hijo de aquel Manolete, trae un temple, una lentitud y una suavidad en el manejo de la tela que causó asombro.
¿ Cabe torear con más sosiego y finura que el nuevo artista cordobés ?
Se le otorgó la oreja del sexto toro entre grandes aclamaciiones de entusiasmo.
Matando estuvo muy bien, le esperamos el domingo.
Don José Flores Camará tenía una personalidad innegable.
Bajo el aspecto de un hombre seco, frío, duro e inflexible, encerraba una sensibilidad como aficionado que supo equilibrar como nadie lo que la actividad taurina tiene de negocio ponderado y realista.
Su capacidad para el negocio fue tan fabulosa como prodigiosa fue su insuperable afición.
Camará fue un torero sin notable relieve, que al transfigurarse en apoderado demostró que era el taurino más conocedor del toro, del toreo y del torero.
Un año un grupo de aficionados quisieron llevar a torear a Olivenza a Manolete. Le encargaron a un amigo de Camará que hiciera las gestiones, el empresario no tenía intención de ganar en esta ocasión dinero, quería que torease en su pueblo sin importarle si tenía que perder algún dinero.
A la pretensión, le respondió Camará :
Yo no puedo consentir que nadie pierda dinero con Manolete. Con la cabida que tiene esa plaza, ni aún con el " no hay billetes " se cubriran los gastos. En este momento lo mínimo que está ahora ganando Manolete son 200.000 pesetas.
En Olivenza no toreó Manolete, Pepe Luis Vázquez cobró 35.000 pesetas, Antonio Bienvenida 25.000.
Manolete no ha sido el torero que más ha ganado en la historia del toreo. Proporcionalmente y teniendo en cuenta el valor adquisitivo real de la moneda en cada época, ningún otro ganó lo suficiente como para poder adquirir las fincas que pudo comprar Juan Belmonte.
Las 25.000 pesetas, por tarde que cobraba Belmonte en su reaparición en 1925, suponían mucho más que las 200.000 que cobraba Manolete en 1947, la tarde de su última corrida en Linares cobró 250.000 pesetas.
Muy cordobés de temperamento era Camará, pero - era una persona con espíritu asevillanado. Nació y está enterrado en Córdoba, pero vivió en Sevilla, y a ella - por cuanto es y significa en el toreo - la admiró en grado tan superlativo como fue incondicional de José Gómez " Joselito " , que le dió la alternativa en Madrid, el 21 de marzo de 1918.
Ausente de los ruedos Juan Belmonte, en ese 1918 fue Camará compañero de Joselito en casi 60 corridas.
No logró mantenerse a la altura de Joselito y Belmonte.
Tuvo valor y poseyó sobrados recursos como lidiador.
Dejó fama de excelente rehiletero. Dejó de torear como matador en 1926, que retornó a actividades relacionadas con los negocios de la carne.
Cuando actuó Manolete por primera vez - por la noche - en el coso de " Los Tejares " , Camará era el empresario.
¿ Pensó Camará, en 1936, retornar a los ruedos e intentar una reaparición ? Esta no se produjo, pero Camará compitió con Manolete en varios festivales benéficos celebrados en los años 1936, 37 y 38.
En la Edad de Oro del Toreo, los apoderados tenían la misma influencia que los mulilleros y menos poderes reales que los alguacilillos.
Manuel Pineda, apoderado de Joselito - que murió pobre y no vivió rico. Juan Soto era el de Juan Belmonte., Pineda y Soto fueron más bien unos secretarios particulares de los dos grandes colosos y un poco los jefes de sus contabilidades. Facultades de disposición tuvieron, de hecho, muy pocas.
En aquellos años la Comisión de Festejos que organizaba las corridas de la feria de Badajoz, visitaba a Joselito y directamente con éste montaba los carteles. Visitaba después - más que nada por protocolo - a Juan Belmonte, en la seguridad que Juan daba la conformidad. El de Triana se limitaba a decirles : " Yo, como siempre, estoy conforme en lo que disponga José " .
Marcial Lalanda, el veterano maestro, indicaba que tuvo varios apoderados, que en realidad la única función que desempeñaban era eso que ahora llamamos " relaciones públicas " . Marcial Lalanda no comprendía como un torero pudo entregar a un apoderado tantos poderes como los que cedió Manolete a Camará.
El primer apoderado que como tal empezó a sonar fue Dominguín ( padre). Más destacó quizas éste como lanzador de Domingo Ortega y de Cagancho.
Eduardo Pagés ostentó la primicia de firmar exclusivas a los diestros famosos de la época.
Camará erró pocas veces en el saber ver el toro en el campo.
Domingo Ruíz era intimo amigo de Manolo Baena, un gran aficionado en el que toda fantasía tenía acomodamiento, Camará era profundo admirador de las sapiencias de Domingo, que era hondo conocedor de lo que se debe hacer con un torero, si de verdad tiene madera de figura. Ser apoderado - pensó Camará en coincidencia con Domingo Ruíz - es descubrir qué toro le encaja mejor a cada torero en una plaza concreta y en una tarde determinada.
Domingo Ruíz, precursor de Camará en el magisterio del apoderamiento ( lo fue extraordinario de Curro Puya y de otros, y consiguió - caso único que antes de él no tuvo precedentes - que llegara millonario Pepe Luis Vázquez a la alternativa ), no tuvo la suerte de Camará, pues ningún torero se le entregó tan incondicionalmente como Manolete a José Flores Camará.

¿ Que vio Manolete en Camará para una confianza tan ilimitada ?

Sencillamente, José Flores era algo así como un pozo sin fondo en la ciencia y en el arte de saber de toros, del toreo y de toreros. Si, fue Manolete el que le descubrió - cuando prácticamente era Manolete un desconocido - que Camará era un genial apoderado, aunque antes que a él no dirigiera a ningún otro torero.
( Continuará )