viernes, 19 de junio de 2015

MANOLETE...... su tauromaquia ( Capítulo III )



Al fin Manuel, un día prestó atención a los afanes de sus amigos....... Todos iban a escalar la cumbre del toreo ; ganarían el dinero a manos llenas, lograrían notoriedad, vestirían trajes de seda y oro....
Fue entonces cuando en el Campo de la Merced le enseñaron a dar unos pases y unas verónicas. " Tu te estás quieto y mueves sólo la tela. ¿ comprendes ?
Una noche cordobesa paseó con don José Flores " Camará " por el Campo de la Merced.
- Aqui están " reunias " las principales casas de todos los que hemos sido toreros de Córdoba. Mi tío  Machaco nació en esa y yo detrás de esas ventanas, en esta fue en la que vivió tu madre los años que estuvo casada con Lagartijo Chico. Este, cuando enfermó y se echó a morir, se trasladó a esta otra que era la de su padre.
El chavea crece y se hizo - primero el ser y después el hacerse - torero.
Con once años de edad dió comienzo a sus andanzas de aficionado, junto a otros chavales de su edad su primo Manuel, Rafaelillo Luque, Luis González.... las fincas " El Lobatón " y " Córdoba la Vieja " saben bien de las correrías de los chavales, en aquellas épocas aspirantes a figuras de la fiesta, Fue precisamente en " Córdoba la Vieja ", en la que pastaba el gando de don Florentino Sotomayor, donde el joven Manuel recibió su bautismo de sangre. Y es curioso. Allí se encontraban los matadores de toros Marcial Lalanda y Fausto Barajas, Marcial se brindó a trasladar a Córdoba en su coche al torerillo herido, para que recibiera la oportuna asistencia.
¿ Quién le iba a decir al maestro Marcial que andando el tiempo habría de alternar en carteles de lujo con aquel muchacho de endeble contextura física, pero que encerraba en su espigado cuerpecillo, una futura figura del toreo ?
Manuel, fiel a la tradición familiar, tenía que ser torero. Sus actuaciones en las Escuelas  Taurinas de la Venta de Vargas de Córdoba, de Montilla y de Bujalance. El domingo de Resurrección del año 1931 actuó en Cabra con su primo y con la señorita torera Juanita Cruz, en la lidia de novillos de Gamero Cívico. Y en 1933 se incorporó al espectaculo " Los Califas " actuando en la parte seria en las plazas de Barcelona, Málaga, Arlés, Nimes y otras.
Actuó en Córdoba de luces por primera vez en una novillada nocturna celebrada el sabado 12 de agosto de 1933. Contaba, 16 años de edad.
Posteriormente, el 1 de octubre del mismo año, actuó en Córdoba de nuevo, ya de día, en una novillada sin picadores.
En la siguiente temporada 1934 toreó poco el joven diestro : cuatro festejos sin picadores, dos de ellos en Ecija, otro en Úbeda y otro en Sabiote. Decidido resueltemente a ser torero, su apoderado le contrata, ya una novillada con picadores el primero de mayo de 1935.
Desde Cuatro Caminos a la plaza de toros de Tetuán de las Victorias había un largo techo lleno de tabernas.
Y la mayoría de los espectadores llegaban al coso con las mejillas rojas, los ojos redondos y la lengua pastosa.
La plaza de Tetuán de las Victorias construida en 1870, se decía que era la antesala de Madrid, en la carretera de Aragón. A Tetuán acudían los novilleros que empezaban, para enfrentarse con ganado de mucho respeto, poca casta y grandes dificultades.
Ir a los toros de Tetuán de las Victorias suponía para el aficionado comer y beber durante el camino. Tabernas y bares reclamaban al transeunte la riqueza de sus mostradores.
Se anuncia una novillada con picadores, con ocho reses de Esteban Hernández para los mexicanos Liborio Ruíz y Silverio Pérez y los españoles Ángel Rodríguez " Manolete " y " Varelito Chico ", por error figura Manolete con el nombre de Ángel en vez de Manuel. Es un desconocido y el público, aquel día sin toros en Madrid, se dirige alegre hacia la pequeña plaza de Tetuán de las Victorias.
El empresario de la plaza es la empresa Dominguín.
Un niño con calzón corto de casí nueve años, anda por la plaza de la mano de su padre, el empresario, que está controlando personalmente todos los detalles de la novillada desde las doce de la mañana. Ha asistido con su padre, al sorteo, al apartado, ha dado una vuelta por los corrales, por las cuadras, ha visto colocar los petos a los jacos e, incluso ha ayudado a abrochar una gruesa correa, con la ayuda del mozo que la colocaba.
Tiene la mirada honda, el perfil de señorito; los ojos se le van detrás de todo aquel trasiego de gentes vestidas de luces, de monosabios. Es el hijo pequeño de Domingo González Mateos " Dominguín ", exmatador de toros y ahora apoderado y empresario famoso, descubridor de Domingo Ortega. El niño se llama Luis Miguel.
A sus nueve años, es esbelto y distinguido. Su mirada todo lo abarca desde su curiosidad infantil.
Eran cerca de las cuatro y cuarto cuando entró en el patio de caballos un viejo coche de alquiler de Madrid.
Junto al chofer Manolete. El debut se lo había ajustado José Molina, empresario de la plaza de Córdoba y yerno de Guerrita, por los gastos, Manolete repetiría el 5 de mayo. Así lo tenían concertado Dominguín y José Molina. El traje era alquilado viejo y roido.
El mozo de espadas, Curro Molina, abre la puerta y el debutante desciende. Serio, cara enjuta, mirada triste, como desvaída, con el mentón hundido en la pechera de la camisa, intenta abrirse paso entre los curiosos.
- Y éste ¿ quién es ? - preguntan.
Cuando Manolete sale de la capilla, Dominguín se le acerca.
- Buenas tardes, Manolo.
- Buenas tardes, don Domingo.
- Mira, éste es mi chiquillo Luis Miguel, el pequeño.
Luis Miguel alza los ojos y extiende la mano al diestro, con admiración, sin articular palabra. La seriedad del novillero, espigado, como salido de los pinceles del Greco, le impresiona.
Y qué, ¿ quieres ser torero ?
- Si, como mi padre.
- Muy seguro estás tú.
- Sí. Seré muy bueno. El mejor.
Manolete esbozó una tenue sonrisa, tan leve que nadie, excepto Luis Miguel, la captó.
- Que haya suerte - dijo Domingo Dominguín.
- Falta me hace,. Y para la próxima, don Domingo, que la imprenta se entere que me llamo Manuel y no Ángel.
La novillada está a punto de comenzar y entre el público toma asiento en un tendido el periodista Ricardo García " K-Hito ", interesado por ver a Silverio Pérez y a Manolete, hijo de Manuel Rodríguez, al que había aplaudido en su juventud.
( Continuará )





lunes, 8 de junio de 2015

VERAGUA ( CAPÍTULO IV )



Mercedes Picón, que aun no era Marquesa de Seones, su padre era el director del Hospital Provincial de Madrid, situado en Atocha.
Al tener ese puesto, organizaba cada año la corrida de la Beneficencia madrileña, que gracias a Manolete llenaba las arcas de la institución. El director no dudaba en encarecer una especie de subasta entre las grandes aristócratas de la época, - la Duquesa de Alba, la de Medinacelli, la de Osuna......, para venderles a precio de oro las barreras de " capotes ", aquellas en donde estas grandes señoras tenían la seguridad de ser vistas. La joven Mercedes descubre el mundo de la alta sociedad, y el de las plazas de toros, que le fascina.
Cuando los maletillas se tiraban al ruedo, me las arreglaba para que los llevaran al hospital de mi padre en vez de a la cárcel. Mercedes Picón hacía que les dieran bocatas a los torerillos.
En aquel entonces faltaba de todo, pero el hospital de mi padre, en parte gracias a las corridas de la Beneficencia, era el mejor abastecido del país.
En la familia de la futura Marquesa el frances era idioma obligatorio. Le debe la familia el Marquesado de Seones a José Bonaparte. En Paris, en el seno de la Alianza Francesa, fue donde Mercedes realizó sus estudios.
Una vez casada la Marquesa contaba - la boda con Tomás puso fin a las fiestas en La Ruiza.
No conocía Andalucía. Conocí a toda la familia Ordóñez, a todos los Dominguín.... Luis Miguel era encantador, Pepe Dominguín tenía ángel.
A Mercedes le enseñó a montar a caballo a la inglesa Antonio Alba, y su tio el Marqués de Villabrágina, le enseñó a manejar la garrocha de majagua muy liviana. Tomás era un gran jinete a la moda  andaluza.
Vivían en Madrid y venían a La Ruiza los fines de semana, José Doblado mayoral de la ganadería les mantenía informados de las incidencias semanales.
Luis Miguel Dominguín, pone de moda la ganadería lidiando prácticamente todas sus corridas.
La primera corrida lidiada en Almería el 24 de agosto de 1945, por Carlos Arruza, Montani y Parrita. En 1948, en Linares Manolo González corta dos orejas y rabo. En Quito, el 22 de enero de 1950, Luis Miguel corta hasta un rabo, en Barcelona en 1950, triunfa con " Guerrillero ", que es premiado con la vuelta al ruedo, y declarado el mejor toro de la temporada de Barcelona.
En 1951, salen a hombros en Barcelona José María Martorell, Pepe y Luis Miguel Dominguín con los toros de Tomás Prieto dela Cal.
Los triunfos se suceden en España, Francia e incluso en las Américas.
El 29 de septiembre de 1953, cerrando la feria de San Miguel en Sevilla, Niño de la Palma II, corta una oreja, Dámaso Gómez y Juan Posada, que fue gravemente herido por su primero. Juan Posada conservaba de él un recuerdo rencoroso : " ¡ Los Veraguas tienen sangre de Miura ! "
El 23 de noviembre de 1953 Luis Miguel y Antonio Ordóñez le cortan siete orejas y dos rabos a los jaboneros lidiados en Lima.
Cayetano Ordóñez, hermano mayor de Antonio, era entonces el representante de la ganadería que acogía cada invierno a toda la familia, los Dominguín y los Ordóñez..... La Marquesa recuerda :      "Durante el día haciamos los tentaderos, el acoso y derribo. y por la noche había tertulias interminables... Los Ordóñez y los Dominguín llevaban una vida aparentemente despreocupada de los toreros que preparan su temporada.
Alfonso Ordóñez, el más joven de la dinastía, quien entonces tenía apenas doce años, y que con el tiempo torearía bajo las órdenes de su hermano Antonio, se acordaba de aquellas épocas.
Los años cincuenta dado el buen juego de los veraguas, Prieto de la Cal triunfa en las plazas donde lidia, en 1958, " Miguelín " corta cuatro orejas y dos rabos en Nimes frente a Luis Miguel Dominguín que cortó una.
Gran corrida en septiembre de 1960 en Ciudad Real, con Ordóñez, Diego Puerta y Curro Romero.
No obstante, una etapa gloriosa se termina. Un único toro en Sevilla en 1962 a beneficio de la lucha contra el cáncer.
En la decada siguiente, la ganadería cambia de òrbita. Se apoya en las plazas de Barcelona y en las de la Costa Brava, donde algunos toros son aun reminiscentes de aquellos los grandes Veraguas de años anteriores. José Fuentes corta dos orejas en mayo de 1968 y tres orejas en octubre.
El ganadero está enfermo y la ganadería lo resiente.
Durante seis años no hubo tentaderos. Los lotes de vacas fueron un poco azarosos. Los carteles bajan de categoría.
A partir de 1969, los sementales ya no se tientan.
Luis Miguel Dominguín se retira de los ruedos en 1973 y Antonio Ordóñez lo había hecho en 1971.
La ganadería ha perdido a sus mejores aliados. Con la ausencia del genial " número uno ", los veraguas, cuya estrella había palidecido considerablemente, ya no interesan a nadie. Además, la época está cambiando : debido a la obligación de ponerles el guarismo en la paletilla, el cuatreño sustituye al novillo, lo que algunos toreros, y no siempre los más modestos, comienzan a retirarse prudentemente.
En 1972, enfermo de cáncer el mayoral, José Doblado se retira a un pueblo vecino. Tomás Prieto de la Cal, para frenar esta decadencia, encuentra fuerzas para dirigir sus dos últimos tentaderos en 1973 y 1974. Los resultados son desastrosos. Las vacas más viejas salen sensacionales, pero las jovenes no valen, distraidas, mansas, sin agresividad ni nobleza, en nada recuerdan su glorioso pasado.
En 1975 muere Tomás Prieto de la Cal.
Los Veraguas parecen desafiar al tiempo. ¿ Saben acaso que después de que murió su amo, le deben a un niño de nueve años el haber sobrevivido ?
Nicole Kidman nieta de la añorada Kim Basinger, bautizada así por la marquesa debido a que tenía los mismos ojos de la actriz a las nueve semanas de vida, pasaba grandes temporadas en La Ruiza.
En 1975, a la muerte de su padre, Tomás tiene nueve años cuando se convierte en ganadero dentro de un contexto comprometido.
La primera corrida de Tomás fue en Tarragona.
Cuando las cuadrillas descubrieron la corrida en los corrales corrió un viento de pánico. La corrida era monumental.
Pepín Jiménez mandó un parte médico a la hora del sorteo y la empresa anunció la suspensión del festejo.
Ruíz Miguel dijo que en caso de necesidad, él mataríá toda la corrida.
Ruíz Miguel, que llevaba en su cuadrilla a los picadores Rubio de Quismondo y Martín Toro, se dedicaron toda la corrida nada más a subirse de nuevo a los caballos.... ¡ Qué tíos !.

Todo ganadero que hubiera tenido una ligera idea del mal momento que atravesaba la ganadería, la hubiera mandado al matadero. Pero el niño de nueve años que era Tomás Prieto de la Cal a esos toros de color avena y fuego no podia disociarlos de la figura paterna.
( Continuará )





domingo, 31 de mayo de 2015

2015.........LA OREJITIS



Si 2013 batió el insólito récord en indultos de toros en las plazas españolas, en 2015 de seguir así se batirá el récord en la concesión de orejas.
Las Ventas Plaza de Primera Categoría que más toros ha lidiado tenía una media muy baja de orejas cortadas, de ahí el valor que se les daba siempre a las mismas.
En el atragantón de los festejos taurinos con que Las Ventas obsequia a los isidros que vienen y a los isidros que están, se revela tarde tras tarde que con suma urgencia conviene evitar " el barullo de las orejas ", por mucha que sea la unanimidad en la petición, la presidencia, como norma invariable de buen juicio, puede cortar el barullo y concederlas no por complacencia de las masas, donde no se tienen en cuenta un gran número de factores, colocación de la espada, calidad de la faena de muleta,enganchones, etc., la oreja representa aquel premio reservado a efemérides taurinas dignas de perpetuar en el recuerdo.
La primera oreja en Madrid a Vicente Pastor en el toro fogueado " Carbonero ".
La primera oreja a Joselito, en Sevilla la tarde de los seis Santa Colomas, en el toro " Cantinero ".
De una oreja se pasó a dos ; una tarde al cortador se le ocurrió añadir el rabo, como para completar el peso del éxito ; un entusiasta cortó una pata entre el asombro y el aplauso de la muchedumbre.... y toda abusiva extralimitación quedó en costumbre.
Como aficionado pienso que no se debe pasar en Madrid así como en las Plazas de Primera Categoría de la concesión de una oreja y ésta concedida en condiciones excepcionales, que después no haya lugar a dudas, con lo que se salvará el prestigio de las Plazas de Primera y el de la fiesta y quedará la autoridad defendida de voces y gestos irrepetuosos.
En Las Ventas el presidente tiene que hacer valer el premio de la concesión de orejas, pues de lo contrario Las Ventas devaluará el mérito que tenía el cortar una oreja en su inmenso ruedo.
¿ Qué debe exigirse para conceder la oreja del toro como simbolo de perfección ? Ante todo tener en cuenta el toro : su facilidad, su dificultad, su peligro y después que todo, absolutamente todo lo que se haga el torero sea perfecto, claro, seguido, sin una vacilación, sin una duda, sin una flaqueza, sin un recurso que lo descalifique.
Sé que hay opiniones, siempre respetables, de que el presidente debe guiarse por el número de pañuelos de los tendidos. Esto de que el público manda, podría admitirse si fuera competente y leal la petición.
En las crónicas de los festejos se habla de las orejas cortadas por los toreros pero se tiende a obviar como era el toro, qué hizo el toro, con dedicar unas palabras más al toro y unos adjetivos menos a los toreros la crónica cuesta igual y queda perfecta.
No puedo dejar de pensar que hace años había una cosa que se llamaba corrida de toros. Era un juego peligroso que hacían con los toros unos hombres, a los que se les llamaba toreros. A este juego se le llamó lidia.
El gusto por el juego - afición - tenía su origen y dependencia en el toro. Como el toro de lidia era un animal diverso, las corridas tenían diversidad. Con esa diversidad las corridas eran buenas o malas, pero no eran monótonas ; como el toro tenían diversidad.
Sudaban las taleguillas de los toreros ; sudaba el espectador ante el peligro manifiesto ; el alguacilillo corría entre barreras se subía en el estribo y hacía valer el reglamento.
En una misma tarde, admiración y escarnío ; ovaciones y silbidos ; sombreros y almohadillas ; afirmación y negación ; cara y cruz. Eso era lo que se llamaba una corrida de toros.
Para conseguir ligar las faenas hay que torear con temple. La mayor parte de los enganchones, y los desarmes, y el tener que enmendarse, son debidos a que, por falta de temple, el toro derrota antes de terminar la suerte. Cuando la suerte no se carga, ni se remata en su sitio, es inevitable la enmienda, y al enmendarse los pases son sueltos, no se ligan, porque cada pase es el comienzo de una faena que no se sigue, que se interrumpe, porque no se lleva el toro toreado hasta donde debe ir, no derrota donde debe derrotar, y la faena sin querer se corta.
Me parece de muy mal gusto eso de aplaudir al toro manso en el arrastre para molestar al torero.
Toro grande, grande o chico, bueno o malo, bravo o manso, debe siempre lidiarse, necesita su lidia, la suya,. Y no otra, pero la tiene y débe dársela su matador.
Torear es ejecutar, " hacer " el toreo, con arrglo a las condiciones del toro, como el toro " pida ".
Y el arte del toreo, cuando mejor se lidie, mejor se torea, con más claridad luce al arte.
Colocado el varilarguero, ¿ dónde debe quedar el toro ?
El toro debe quedar frente al caballo, " fuera de la raya ", a una distancia tal que se pueda graduar su codicia.
Si no va desde allí al caballo, tiempo hay de cerrarle, o de avanzar al picador, siempre con la raya entre el toro y el caballo, guardando distancias.
Lo primero que nos interesa saber es desde dónde se arranca el toro, para empezar a contarle la bravura. Cosa que interesa al torero de a pie, al ganadero y al público. Todo esto, sin ningún torero a la derecha del picador, con la cuadrilla replegada hacia la barrera, y el matador de turno un poco avanzado y dispuesto al quite.
Cuando el torero es toreado por el toro, cuando no se acoplan, cuando no se entienden, es que tienen temple distinto. Juan Belmonte, si recurrimos a su temple todo el toreo de Belmonte está tejido con temple. El temple se hizo palpable y fue posible hacer pasar toros que antes de él no pasaban. Sin Belmonte no hubiera sido posible. Manolete también tuvo mucho temple en la mano.
Respetable público de Las Ventas : Ponganse serios y con la mayor formalidad para que no sean sus ligerezas pretexto de abusos, y reclamen tarde tras tarde que no les sustraigan más cosas de la corrida, observen la conducta de los toreros con mucho rigor pues estamos en la Primera Plaza del Mundo.




Manolo Vázquez y Antonio Ordóñez, en el centro el maestro Marcial Lalanda, apoderado de ambos en la Monumental de Las Ventas.