martes, 20 de enero de 2015

MARÍA ANTONIA FONSECA ( CAPÍTULO II )




En 1965, el matador de toros salmantino Victor Manuel Martín recuerda perfectamente el corto periodo que las vacas compradas a Juan Pedro Domecq y Díez permanecieron en Pedraza - apenas seis añios entre 1963 y 1969 .En 1965, tuvo el honor de tentar la primera camada nacida en la finca.
Pedraza era una maravilla de finca, divina.... Metíamos dos eralas, muy fuertes y muy bravas, Con dos yo tenía para toda la tarde a gusto. Me hacían sudar. María Antonia estaba ya muy mayor, lo llevaba todo Domingo.
El 9 de junio de 1968, María Antonia regresa a Barcelona.
Matilla le compró toda la camada.
Rafael Ortega, El Viti y Andrés Hernando. El primer toro del encaste Domecq lidiado por María Antonia se llamaba Oidor, de 510 kilos.
Ocho días después, el 16 de junio de 1968 debuta en Palma de Mallorca, otra plaza de Balañá.
El 21 de septiembre de 1969, se lidia en Barcelona, Miguelín, Morenito de Talavera y Marismeño.
En el Ruedo publicaron : " Aunque se han cortado cuatro orejas, se rumorea que la ganadería de María Antonia Fonseca va a ser adquirida por don Baltasar Ibán para crear la ganadería de los Guateles, a partir de la cual regenerará sus Contreras ; mientras que un ganadero de Sanctis Spiritus, José Matías Bernardos " El Raboso " por una deuda que tenía Domingo Fonseca con él, al no tener forma de cobrar se quedó con unas vacas y dos sementales.
Domingo vivió en la Fuente de San Estaban hasta que murió. Se arruinó total.
En la primevara de 1970 desembarcaron en Botoa, finca que don Baltasar Ibán explotaba en asociación con Antonio Arribas, quien poseía el prestigioso hierro de Vicente Martínez, llegaron 75 vacas y tres sementales ; 36 con el hierro de Juan Pedro Domecq y Díez y 39 con el de María Antonia Fonseca, al igual que los tres sementales : Gardenio, Fantasio y Opresor. Todos provenían de Pedraza via El Escorial, donde habían pasado el invierno en el Cortijo Wellington en el Escoral frente a la Cruz de los Caídos, que ya protegía a la manada de Contreras que don Baltasar le había comprado a Manuel González " Machaquito " y que lidiaba a su nombre y al que añadió veinte vacas de Fonseca y dos sementales : Sonajero y Peleón.
Los animales de María Fonseca le deben la denominación que les acompaña hasta Extremadura los " Guateles " a unas pequeñas flores que en el Escorial crecen en las orillas de los arroyos.
Antonio Carnerero, cuyo padre había trabajado para Lisardo Sánchez en la finca Botoa, fue contratado el 5 de abril de 1968, Durante seis años veló por los " Guateles " escrupulosamente sobre las tierras que Lisardo Sánchez había hecho célebres.
Contaba Antonio, que don Baltasar Ibán venía mucho pero me daba poderes para hacer con la ganadería lo que quisiera.
Desde la compra no hemos cruzado con nadie.
Al año de la compra, la ganadería se presenta en Madrid el 13 de septiembre de 1970, con ocho toros para José Julio, Emilio Oliva, Efraín Girón y Enrique Patón que confirmaba la alternativa. Esos toros eran los que Domingo Fonseca había originado y seleccionado pero, ¿ quién se acordaba de eso ?
Seis años más tarde, una mañana de 1976, don Baltasar había legado su colosal fortuna a los Jesuitas que tuvieron la sabiduría de confiarle la gestión de la ganadería a Antonio Carnerero que, durante otros diecisiete años, iba a ser el único que tomase las decisiones en materia de selección.....
A la muerte de don Baltasar Ibán, la sociedad creada con Antonio Arribas se disolvió, y éste último se llevó a las 600 hectáreas de Cerro Verde - otro cuarto de Botoa, a cinco kilómetros de distancia que había comprado a los herederos de Lisardo Sánchez.
170 vacas y dos sementales, los fonsecas de Arribas con el legendario hierro de Vicente Martínez hacen gala de una clase extraordinaria.
Tras la muerte de Antonio Arribas en 1985, la ganadería se reduce a causa de vender a Manuel San Román y Pepe Moro para su hierro de la Cardenilla.
Con las 80 vacas y los tres sementales que quedaron en los " Guateles " después de la separación con Arribas, Antonio Carnerero continua su trabajo de selección preservando tanto la bravura como su diversidad de pelaje : salpicados, burracos, sardos, ensabanados y castaños. Durante San Isidro de 1978, los toros Oidor y Sonajero, lidiados por el Viti, Andrés Vázquez y Parrita, le brindan a don Baltasar un triunfo póstumo, y suponen para Antonio la prueba de su talento.
El 15 de septiembre de 1981, el toro " Sospechoso " mata en el ruedo de la plaza de Albacete a Fernando Villarroel " El Chocolate ", un espontaneo de 28 años al que " El Cordobés " dejo torear, lo que desencadenó una crítica tan virulenta que el diestro, muy afectado, interrumpió su carrera.
En 1981, Paquirri tienta el semental Guardián nacido en 1979.
En 1986 lidiaron una corrida en Castellón que valió 7.000.000 millones de las antiguas pesetas.
Cuando el abogado de los jesuitas, don Fernandon González les hizo saber que obtendrían una magnifico beneficio vendiendo la ganadería y la finca.
La ganadería de los " Guateles " tenía entonces muchos golosos, pero se metió el Litri hijo por medio y se quedó con la ganadería y con la finca. Durante tres años tuvo la ganadería en Botoa. Pero tuvo que vender la finca por expropiación para ampliar una base militar que coge cuatro fincas con tres mil hectáreas. El Litri entonces compró otra finca llamada Las Torres y el le cambió el nombre, le puso los " Guateles ".
Cincuenta kilómetros al norte de Botoa, pasada Aliseda, a veinte kilómetros de Cáceres en dirección a Portugal se encuentra la finca de los " Guateles " donde Miguel repatrió su ganadería, en plena Sierra de San Pedro.las inmensas fincas de la zona están dedicadas a la caza mayor, excepto la de Moheda de Zalduendo que alberga la ganadería de Fernando Domecq y la de los " Guateles " donde el Litri repatrió a su ganadería al tener que vender su finca de Botoa por la expropiación.
El 1 de julio de 2005 lidió en las Ventas Miguel una novillada " tan mala " que parecían los novillos toreados, fue tal el disgusto del ganadero que vendió la ganadería reservando las vacas de las mejores reatas y algún semental.
En el verano de 2014, Fernando Domecq vendió sus zalduendos al mexicano Alberto Bailleres que a la vez compro a Miguel la finca de los " Guateles para establecer en ella la ganadería de Zalduendo.
Estos días acaba de crearse FIT con el tridente de Bailleres, Casas y Cutiño.





martes, 13 de enero de 2015

2015............ PREOCUPACIÓN




Comenzamos 2015 parece unánime la opinión de que es necesario y urgente regenerar la fiesta, pero a los aficionados nos preocupa un año más que los ganaderos no aporten un toro con emoción el cual venímos reivindicando desde hace mucho tiempo.
Y nos preocupa no ver realizar con perfección la suerte de varas.
Si se cumplieran estos dos puntos automáticamente el público regresaría a las plazas de toros.
De los muchos peligros que acechan a una ganadería brava está en no refrescar la sangre de sus animales a tiempo.
Unas veces no se hace bien por no gastar dinero, otras por un falso prurito de vanidad mal entendida, los ganaderos que no refresquen la sangre de su ganadería al menos cada cien años, corren el peligro de tirarla por la ventana.
Ahora bien, que nadie confunda cruzas con refrescar sangre.
Lo fundamental en una gandería brava es que su propietario se dé cuenta de lo que lleva entre manos. Que conozca a fondo aquello de lo que dispone y de lo que carece, y procure enmendarlo en cuanto le sea posible.
El toro es hipergenital y la testorona es una fábrica de irritabilidad y agresividad.
Si al capturar una codozniz con sólo introducir bajo la piel una tableta de testoterona ( principal hormona sexual que se encuentra en los testículos del toro ) se volvería alcotán rabioso ( semejante al halcón ).
La cólera actúa de analgésico del dolor y el toro es un polvorín de cólera concentrada.
Pero esas montañas de ira al explotar embisten mientras les queda una gota de sangre. Nada puede, entonces, detenerlos y constituyen como una fuerza de la naturaleza sólo comparables con el viento, el río o el relámpago.
Pero la verdadera dificultad del ganadero se encuentra en seleccionar valores tan huídizos y frágiles como la bravura.
La bravura en si conviene desmenuzarla para conocerla mejor con sus distintos matices, los tendremos positivos y también negativos pero a todos uno a uno tiene que valorar el ganadero en su laboratorio.
Entre los positivos encontrara :
Venir de largo, codicia, movilidad, fuerza, casta, fiereza, raza.
Fijeza, embestir derecho, temple, galope, meter la cara.
Duración, venirse arriba, no dolerse.
Entre los negativos :
Falta de raza, de codicia.
Se duele, se viene abajo, desigual en la embestida.
El berreo es un defecto de mal gusto, por llamarle de alguna manera, existen toros berreones muy bravos.
El berreo se puede encuadrar en los negativos cuando es un berreo de miedo.
El berreo afea mucho la embestida, por tanto el ganadero debe tratar de eliminarlo pues se trasmite con fácilidad y cuesta mucho que desaparezca.
La casta es facultad de la raza y como existe buena y mala, separarla es siempre tarea ardua.
La bravura tiene una escala de dureza o resistencia al dolor ; de codicia o rapidez, de nobleza o instinto claro ; de sentido, instinto oscuro defensivo. Un aficionado observador puede ver esta escala más o menos acusada a lo largo de una corrida.
El toro que no sea bueno para el ganadero, no es bravo y no debe ser bueno para nadie, aunque escuchemos frecuentemente - ha sido bueno para el torero.
Por otra lado la casta produce movilidad, pero muchas veces nos encontramos con falta de entrega en la muleta, que les hace volverse antes de terminar el pase. O lo que es lo mismo : no tienen la fijeza necesaria en la muleta a la que se arrancaron y varían su acción, dejan de ser profundos en la embestida ; no empujan, no se rebosan, no se entregan totalmente.
De ahí el peligro de pasarse al mezclar : bondad con fiereza, casta y excesiva dureza, porque ni el torero ni el público lo admitirían.
¡ Que gran misterio es el toro bravo !
Una de las pruebas decisivas de la bravura es la suerte de varas, la incomprendida suerte de varas.
Los toreros ordenan al picador peguen en el primer puyazo, cerrando la salida de tal manera que el toro no pueda irse,
Desde los caballos protegidos con un peto hasta el suelo, los convierte en tanques, frente a los cuales el toro se desangra, se derrumba, se pica donde caiga, y apretando ciegamente.
Pero los aficionados se resignan tarde tras tarde como un mal que no tiene remedio.
Los toros no se colocan adecuadamente en la suerte de varas y todos parecen iguales, porque a ninguno se le somete y se prueba debidamente. Así reducimos la corrida a la más mínima expresión.
Al picar así los puyazos se han ido desplazando desde el morrillo hacia la región de la cruz, desplazamiento que prioduce en el toro graves disfunciones de su aparato locomotor y que afectan a su movilidad.
La suerte de varas es ideal bien practicada para el estudio de la bravura así como para medir la fuerza del animal.
La volemia de un toro de 500 kilos de peso vivo viene a ser de 38 litros de sangre, picando en el morrillo, que hacen que el agujero se cierre más fácilmente por la gran presión de los planos musculares.
Al picar en el morrillo, no se producen lesiones óseas, puesto que la columna vertebral discurre por la región media del cuello, y no se perjudica gravemente la función locomora del animal.
El tercio de varas creado para adaptar al toro para la faena de muleta, se ha convertido en una suerte amarga.
De ahí lo difícil de encontrar la bravura tan necesaria siempre y tan precisa ahora.
Amarga verdad, pero no por amarga menos verdad.
Pero si somos sinceros al toro actual le falta la emoción que tuvo el de antes, está menos encastado y no trasmite vibración, el torero ha ido adecuando a sus necesidades plásticas las ganaderías más azucaradas en cada momento, para poder crear más belleza en su toreo.
Pero en estos momentos de regeneración de la fiesta sería importante saber si el público busca emoción o belleza en el toreo.
Los ganaderos tienen que buscar el toro con emoción como el que busca un diamante, algunos lo tendran en sus manos y a otros se les escapa, pero lo cierto es que no podemos seguir bajando peldaños en este recien estrenado 2015.





domingo, 4 de enero de 2015

MARÍA ANTONIA FONSECA ( CAPÍTULO I )



Pedraza, lugar reservado para ganaderías bravas, en la actualidad la gran cantera de Pedraza se ha apoderado de estos territorios.
Sobre la pared ruinosa del caserío en ruinas, salvaguardado por una alfombra de zarzas, un azulejo añil.
En la época en que fue colgado, la familia Fonseca disfrutaba de una situación próspera y, sin formar parte de los grandes ganaderos charros :
- Antonio Pérez, Gracialiano, Paco Coquilla, Atanasio, Galache y Cobaleda, con estas dos últimas estaba vinculada, también criaba toros bravos. Pudieron rescatar del paso del tiempo, que sólo respetó las paredes exteriores del caserío, una chimenea monumental rematada con una " m " redonda.
Sentados delante de la misma, tres generaciones de ganaderos : Luis Fonseca, su hermana María Antonia, y después Domingo, hijo del encargado, amadrinado por ella y que, por falta de hijos propios, acabó adoptando.
Luis Fonseca compró en 1931 un hato de Carreros con el que se presentó en Madrid en 1934. A su muerte, cuatro años más tarde, su hermana María Antonia Fonseca Herrero hereda la ganadería, elimina lo de procedencia Carreros y lo reemplaza por doscientas vacas y dos sementales de Agustínez, de origen Villagodio, es decir " COQUILLA ".
Pronto redujo su ganadería a unas setenta vacas y, en 1942, añadió el semental " Vistahermosa " de " COQUILLA "; iniciando su andadura en Vitoria el 4 de agosto de 1947 y en Madrid el 19 de marzo de 1950. Pero su ahijado Domingo la convence de que hay que buscar algo mejor, le da plenos poderes para ir a casa de Juan Pedro Domecq y Díez para comprar vacas y sementales procedentes del Conde de la Corte y Pedrajas. O sea : Parladé arcaico a traves de Mora Figueroa y Gamero Cívico con algo de Tamarón. En aquel momento, Juan Pedro Domecq y Díez no había completado la fusión con la sangre Núñez obtenida en casa de su hermano Álvaro.
Se cuenta que en 1946, en la escuela taurina de Porrita cercana a las Ventas, en una placita que después fue reemplazada por una hilera de edificios, donde acudía un joven chaval de nombre Julio Aparicio. Su padre tenía una peluquería de señoras en la calle Alcalá, 96, donde acudía Lupe Sino, que invitó al muchacho a un tentadero en casa de Fonseca, donde acudía su novio Manuel Rodríguez " Manolete ".
Después el maestro Julio Aparicio aclararía, que a Pedraza le llevo un banderillero amigo de su padre, que Lupe Sino le recomendó en casa de Atanasio Fernández y Manolete ni siquiera le dijo hola. Vivía en su mundo. Pero el que se fijó en Aparicio fue Camará apoderado de Manolete. Un año más tarde Manolete caía muerto por " Islero ", de Miura, en Linares y Camará apoderó a Julio Aparicio.
Comentaba Julio que en aquellos años la finca Pedraza era bonita. María Antonia una mujer encantadora y su ahijado Domingo una persona formidable. Sobre los toros de la ganadería y con memoria precisa aclaraba que en aquel momento tenían " COQUILLAS ". En Pedraza pasé varios inviernos. Me acogían como uno más de la familia, Luego todos murieron, María, su marido, y al final Domingo, muy campero, muy buena gente.
Me regalaron unos zahones extraordinarios, mi hijo Julito los usa todavía. Están como nuevos. Con toda la amistad que tuve con esta familia, nunca les maté una corrida.
Lo de " COQUILLA " que tenían no debía de gustarle mucho a Camará, y él lo hacía todo. Yo no opinaba. Toreaba. Y después lo de Domecq que compraron no lo alcace a ver. Ya coincidió con mi retirada.
Cuando murió María Antonia empezaron a vender todo, cachito tras cachito. Los toros primero y después la finca. Esto desapareció. Se arruinaron. Fue una pena.
El abuelo " Gorrilla ", de nombre Domingo Fonseca, era un charro imponente, propietario de varias fincas, Pedraza, era una de ellas y estaba muy arbolada.
Tres testigos lo rememoran : Felicísimo con 84 años en la actualidad fue contratado en el invierno de 1934 para recoger bellotas. " Tista " Ledesma entró a los diez años como obrero y Javier Galán vieron mutar Pedraza desde el esplendor hasta la decadencia.
Javier Galán era sobrino de Serafín Serrano, que se había casado con María Antonia Fonseca, siendo ambos mayores. Murió Serafín prematuramente.
Serafín el marido de María Antonia, canalizó la finca y reemplazó los cereales por el mimbre, que era muy rentable. Hicieron una corta de robles a orillas del rio obteniendo buenos ingresos.
Los destinaron para pagar los intereses de un préstamo importante que consiguieron para construir varios edificios en Pedraza inmensos, incluida una nave para albergar 2000 ovejas.
Pero las tasas de los bancos empezaron a poner la economía de la finca en peligro. Serafín el marido de María era périto agrícola y conocía perfectamente la finca, pero murió joven en 1959.
Domingo, el hijo adoptado por María era un hombre de campo, no un financiero. Los intereses de aquella deuda comenzaron a roer a Pedraza que entonces fue tasada en 80 millones de pesetas, tenía 700 hectáreas. La tala de madera, el mimbre y las cosechas apenas bastaban para pagar los intereses.
El préstamo principal era de 40 millones de pesetas, ninguna de las fuentes de Pedraza lo cubría, se pagaban los intereses pero no se amortizaba nada del principal en ningun vencimiento. Sólo un milagro podría haber frenado este mecanismo por haber calculado mal las consecuencias de su audacia.
Pedraza en los años cincuenta, era un palacio semejante al de las películas. Se accedía a él por un camino de plataneros que desembocaba a un patio lleno de pavos reales, mientras en la explanada situada en la parte posterior de un torreón edificado en el siglo XV por Garci- López de Chaves y relacionado con el señorio de Villavieja. La vega del río Yeltes era una maravilla, pero unos años después todo fue liquidado.
Los árboles se cortaron, los álamos, los alcornoques......., los intereses y la deuda lo imponían.
Al atardecer, la tapia de la finca del lado de Sancti Spíritus estaba negra de tantas perdices.
Tenían también caballos de carreras. En Pedraza todo era espectacular. Ir a Pedraza era como entrar en otro mundo. Fue la primera ganadera que introdujo en Salamanca sangre Domecq. La criticaron por eso. Los toros eran un lujo que mantenía por placer. Cuando la situación se volvió insostenible, María Antonia acepto su suerte con resignación y una dignidad admirable. Los toros, apenas tres años después de haber comenzado a lidiar, fueron lo primero en venderse para pagar un plazo de intereses exorbitantes.
Le siguieron los caballos de carrera, las ovejas y las otras fincas de su padre el abuelo " Gorrilla "...... la de la raya de Portugal, la del Espino, un cuarto del Villar y por último Pedraza, el 8 de mayo de 1975, Pedraza fue vendida, María Antonia murió dos años después, exiliada lejos de su querido campo en un apartamente  el el número 10 de la Gran Vía, de Salamanca.
El debut de María Antonia Fonseca Herrero con sus domecq comienza el 10 de marzo de 1968, en Barcelona, seis novillos, actuando Juan José, el torero de la Fuente de San Esteban. Balañá le firma después de la novillada 50 festejos en sus plazas.
( Continuará )