martes, 22 de julio de 2014

ENCASTE VAZQUEÑO ( CAPÍTULO VIII )




Pero la historia más trágica de aquellos años en los que doña Concepción hacía gala de una mano dura fué, por supuesto, la muerte en Madrid del Tesoro de la Isla, el malogrado Pascual Márquez, un torero de la casa, puesto que, en buena parte, se había criado en la Abundancia, el cortijo de doña Concepción.
Pascual Márquez era hijo de un vaquero del ganadero Moreno Santamaría, por tanto no era Pascual ningún artista, pero eso sí poseía un gran valor. Quizás porque a doña Concepción le recordaba al Espartero, el padre de su hermanastra, a quien había conocido durante su niñez, le abrió a Márquez las puertas de sus tentaderos en La Abundancia, y le dió algún trabajo en el campo para que se ganase la vida. Cuando en 1935 un matrimonio suizo se encaprichó del chaval, hasta el punto de regalarle un toro para que lo matase en la Pañoleta, se eligió uno de Concha y Sierra. El triunfo que cosechó en la modesta placita fue tan colosal, que, de inmediato, lo contrataron en la Maestranza donde causó verdadera sensación. Se le repitió ocho veces entre el 26 de mayo y el 27 de octubre, y se le atribuyó el apodo elogioso de " Tesoro de la Isla ".
Tomó la alternativa en Sevilla el 27 de mayo de 1937. Confirmó el 26 de septiembre de 1940, pero ya se le había ido el tren. Contratado en Madrid para el 18 de mayo de 1941, fue hasta La Alegría, finca donde doña Concepción tenía sus toros de saca, allí se encontraba " Farolero ", y le causó tal impresión a Pascual que rogó lo quitasen del lote previsto. Llegado el día del embarque, " Farolero " entró, en la corrida, y obviamente le tocó al desafortunado Pascual. Lo cogió en el segundo lance, partiéndole el pecho y dejándole al descubierto el corazón aparte de causarle una grave lesión en el pulmón izquierdo.
Durante seis días, sin que pudiera moverse de la enfermería de la plaza, el infortunado Pascual luchó contra la muerte, Rodeado de los suyos murió el 24 de mayo de 1941. La muerte de Pascual Márquez traumatizó a España entera, sobre todo cuando se supo la historia de " Farolero ". Pero quien más sintió la pérdida fue la propia ganadera que, segun cuentan, estuvo a punto de liquidar su vacada.
En 1947, doña Concepción lidia 26 toros y 44 novillos, 41 toros y 41 novillos en 1948 ; 31 toros y 31 novillos en 1949, y sólo 18 novillos en 1950. Toca fondo. Malo es que el antiguo prestigio haya empezado a derrumbarse. En 1951, doña Concepción les regala a sus sobrinos, Joaquín y Juan de Dios Pareja-Obregón, doscientas vacas para que hagan sus pinitos como ganaderos.
El primero rejoneaba, el otro tomá la alternativa y se cortá la coleta enseguida. Ambos son aficionados empedernidos y cultivan ese arte de vivir sevillano. La Abundancia vivió los últimos años de esplendor y sus tientas a campo abierto constituyeron el punto de encuentro de la aristocracia ganadera de Sevilla.
Durante los años siguientes, los Concha y Sierra sólo asoman por la Maestranza en festivales, un novillos cada año, a veces dos, la mayoria de las veces para Joaquin en rejoneo. Durante esta década, los vazqueños de Pareja-Obregón debutan en novillada en el ruedo sevillano, donde lidia dos en 1957 ( Curro Romero ) En 1959, Camino corta una oreja. En 1960, le toca a Rafael de Paula, y el 17 de abril de 1960, después de veinte temporadas vuelve una corrida de Concha y Sierra a la Maestranza. Doña Concepción tiene 80 años. " En cuanto a la presentación fue una hermosura, estampa, trapío, kilos, y comoda de cabeza. Fueron buenos y nobles los dos de Girón, Rafael Peralta tuvo un debut triunfal. El 30 de septiembre de 1962, repiten los Concha y Sierra con otra corrida en la Maestranza : en ella, Miguelín corta una oreja. Desde hace muchos años, Juan de Dios Pareja-Obregón lleva las riendas de la ganadería de su tía Concha, que no se pierde ni un tentadero.
Si bien no goza de una gran cartel dentro de la afición torista, que ya ha dejado de ver en ella el tercer ángulo del triangulo mágico entre Miura- Pablo Romero- Concha y Sierra.
La ganadería no causa problemas entre los toreros.
Todas las figuras se apuntan con ellos : El Cordobés, Litri, Camino, Ordóñez..... aunque, a veces, surge algún tropiezo. Así lo confirma el propio Juan de Dios en una entrevista concedida al diario ABC el 5 de febrero de 1981 : echó un toro de Guardiola Soto a unas cincuenta de sus mejores vacas y la cruza le salió fatal, hasta el punto de tener que matar todas las crías y vender el toro a Ramón Sánchez. Pero los machos se quedaron y Litri mató una corrida en Marbella, la cual salió tan mala que " desvendió " la que Juan de Dios tenía apalabrada para Huelva.
Son innumerables los testimonios que atestiguan el fuerte carácter de la ganadera, a las que sus sobrinos llamaban afectuosamente " tita Concha ", pero que todo el toreo había bautizado, con cierto temor, como " la Viuda ". Un día en el que Pepe Luis Vázquez, entonces novillero, se encontraba en La Abundancia, doña Concepción le preguntó si quería ver la novillada que iba a matar en Granada.
Contestó que con mucho gusto, y subió a un mirador que había para esto, junto al cerrado. El conocedor acercó la novillada, que era una verdadera tía. Los había de todo tipo y hechuras : cornalones, gachos, mogones, bizcos y ¡ tuertos !
- ¿ Te gusta la novillada,, Pepe Luis ?, le preguntó la ganadera. - Doña Concha - le contestó, es bonita, pero desigual. - ¡ Desigual !......., contestó extrañada la ganadera. - Sí señora, desigual - le volvió a contestar -
Creo que debe usted quitar el de los ojos buenos y ponga en su lugar otro tuerto, así irán igualados los seis..... Otros toreros rememoran la calidad de los toros de Concha y Sierra durante estos años cincuenta.
Chamaco, decía : " Alcancé a disfrutar de la bondad de los toros de la Viuda y le corté el rabo toreando con Luis Miguel en Zaragoza ". Litri, recordaba la que toreó en Cáceres con Pepe Luis y Aparicio, en 1951. Otra corrida excepcional en Bádajoz en 1953, Con Calerito, Ordóñez y Pedrés. Pilar la hermanastra de doña Concha, que era hija de doña Celsa y del Espartero, hacía gala de un carácter muy distinto. Si en Concepción prevalecía la seriedad de don Fernando de la Concha y Sierra, en Pilar asomaba la vena de la suripanta : " Pilar García Fontfrede era una mujer especial, divertida, graciosa, culta, original ...... recordaba su nieto Celso Pareja-Obregón, autor de un blog muy jugoso. Le gustaba la música, el arte, el juego, los caballos, la juerga. Fue una de las fundadoras de la Hermandad del Rocío de Gines. Se casó con Joaquín Pareja-Obregón Sartorius.
Juan de Dios, después del fallecimiento de doña Concepción, le tocó el difícil papel de seguir con la ganadería cuando ésta atravesaba por cierto bache, a pesar de haber vendido aquel año 35 toros y 12 novillos. Para colmo, mientras que en la figura de doña Concha había vuelto a reunirse el patriminio completo de los Concha y Sierra, el tuvo que gestionar la ganadería asumiendo la división del patrimonio entre sus cinco hermanos.
Cuando doña Concepción murió a finales de diciembre de 1965 en su casa palacio de la calle O'donell, 24, hoy convertida en galería comercial, nadie fue capaz de decir la edad de doña Concepción tenía más de 85, quizás 90. Nunca consistió decirlo.
Se cuenta que, cuando tuvo que hacerse el carnet de identidad, un funcionario llegó al palacio y, al preguntarle su fecha de nacimiento, ella contestó que, si resultaba imprescindible conocer su edad, no se lo hacía. Y nunca se lo sacó, pues decía que para qué lo necesitaba, si para ir a Sevilla a La Abundancia no le hacía falta.
En la esquela pusieron ochenta y siete años, a ojo,.
Los hermanos Pareja-Obregón lloraron a su " tita Concha " se acababa una época dorada y que el porvenir  en la marisma, pasaba por un cambio de cultivo : los toros desaparecerían, sustituidos por los arrozales.
( Continuará )




sábado, 12 de julio de 2014

ENCASTE VAZQUEÑO ( CAPÍTULO VII )




Gracias a Carbonero, un sobrero lidiado en cuarto lugar el 2 de octubre de 1910, el nombre de la Viuda entró en la historia taurina de la capital de España de forma más halagüeña.
Carbonero sale manso en varas y es fogueado. Muy inspirado Vicente Pastor lo toreó solo y con confianza, pegó nueve muletazos, ajustándose cada vez más y produciendo el delirio del público, entró a matar en corto y por derecho, saliendo el toro muerto del embroque, grandiosa ovación y el presidente concedió a Vicente Pastor la primera oreja en esta plaza.
En Sevilla destaca una corrida el 19 de abril de 1911, al final vende 27 toros y 34 novillos. En 1912 vende 36, pero en Madrid, el 19 de mayo, dos son desechados y dos fogueados. Buena la corrida de Pamplona del 9 de julio y vende en 1913, 42 toros, así como en 1914 otros 42.
En 1916, " Recortes " afirma en su periódico : ¡ Es una pena ver como descienden ganaderías de tan brillante abolengo ! "
Durante este tiempo, Joselito y Belmonte han surgido con una fuerza brutal, precipitando la retirada de los toreros más antiguos.
A finales de 1917, doña Celsa cosecha las críticas habituales por parte de la prensa : " El año pasado salieron nueve toros a los que sin reparo alguno se pudo calificar de bravos y este año tan sólo uno merece ese honroso calificativo. Lo lidió Juan Belmonte el 9 de junio de 1917 y que supone un punto y aparte para la ganadería.
El sexto fue un gran toro, antes de salir el público, contrario a Belmonte, le había pedido que se fuera para dejar solos a Joselito y Gaona.
Pero ante " Barbero " el Pasmo de Triana lo arregló todo y sentenció después : A pesar de los malos comienzos aquel año acabó siendo lo que llamaban el año de Juan Belmonte.
Cada vez que pasaba Belmonte delante de la casa de doña Celsa, se descubría agradecido con la mujer que había criado a " Barbero ", el toro que le permitió realizar una de las mejores faenas de su carrera.
Al año siguiente de su gran faena al toro " Carbonero " de la viuda de Concha y Sierra, Belmonte se venga en la Maestranza, cortándole el rabo a otro toro de doña Celsa. De esta forma cuentan en Sol y Sombra : " Belmonte torea de muleta con arte, quietud y dominio, corriendo el brazo muy bien para sacar la bayeta por los cuartos traseros del animal.
Estocada y descabello, las dos orejas y el rabo.
A partir de 1923, la crítica decía : doña Celsa puede estar satisfecha y hasta orgullosa, después en la primera novillada salió un estupendo ejemplar " Platero ", y a partir de aquel día, toro de Concha y Sierra que pisaba el ruedo, toro que dejaba puesto a mayor altura el pabellón de la casa.
La camada fue superior, dos muy buenos en la feria de Bilbao, el llamado " Coronel " en Valencia, paseado con vuelta al ruedo.
En 1924, Don Ventura en Uno al Sesgo, aporta un lado importante, don Fernando de la Concha y Sierra, no era un sobrino de don Joaquín de la Concha y Sierra, sino su hermano menor, y la madre de ambos, doña Rosalia de la Sierra, había sido la hija de Fernando de la Sierra.
En 1925 lidia 66 toros y 23 novillos, superada esta cifra por Carmen de Federico con 75 toros y 54 novillos, el joven Conde de la Corte vende 51 toros, poco a poco " Vistahermosa " come terreno a los Vazqueño. Miura con 63 toros y 72 novillos, Veragua con 101 toros y 25 novillos. Se rumorea que dentro de poco se va a imponer el uso del peto..... pera nadie imagina que el tercer Duque de Veragua está a punto de vender su ganadería, consciente de que, con el peto, sus toros, tan bravos en el caballo, no podrán aguantar la competencia ante otros hierros que se entregan menos.
El 20 de marzo de 1929, doña Celsa fallece en Sevilla.
La vispera el 19 de mayo , ha lidiado su última corrida en Barcelona. Una corrida goyesca, para Chicuelo, Lalanda y Villalta.
Su hija Concepción, también viuda prematura de Manuel Sarasúa, que había sido presidente de la Diputación de Sevilla, hereda la Abundancia, donde gestionará la ganadería con mano dura hasta mediados de los sesenta del pasado siglo XX. Entre 1934 y 1946, en doce años escasos sus toros van a matar a cuatro toreros y la leyenda negra de los Concha y Sierra podrá con todas las críticas de sosería y mala presentación que recibian en tiempos de su madre doña Celsa, Esta serie trágica, será interrumpida el 27 de agosto de 1947, cuando " Islero " de Miura mata a " Manolete ".
El 3 de agosto de 1934, en Valencia, la muerte del novillero Juan Jiménez pasa inadvertida, y Uno al Sesgo ni la menciona en su resumen anual. Sin embargo en esta temporada de 1934, este novillero ha triunfado de forma clamorosa en Valencia, en cuatro ocasiones, así como en Madrid. Sin embargo, durante este negro 3 de agosto, el octavo novillo de Concha y Sierra empitona por la región femoral a Jiménez, cuando el sevillano hacía un quite de rodillas. Fallece el 16 del mismo mes. Siete años más tarde, la muerte de Pascual Márquez, que comentamos en el blog ( ver archivos del blog 11-11-13  "Reflexiones frente a la chimenea " ) va a levantar mucho más revuelo, tanto por su fama como por la leyenda que se crea en torno al toro " Farolero ", que trunca su vida el 18 de mayo de 1941, en Madrid. En aquel momento, la ganadería sigue, sin embargo, con la trayectoria de siempre ; muchos toros nobles, muchos protestados y también muchos vendidos.
Después de la muerte de Pascual Márquez, la fama de la ganadería decae notablemente. " Siendo una de las ganaderías más largas de España.
La campaña de 1945 fue desastrosa. Desastrosa en calidad, claro ; que en cantidad, como ganadería, de las más largas en aquel momento, y acreditada de antiguo.
En 1946 se tapó un poco mejor, en Madrid cumplieron sus toros, y con ello va tirando.....
¡ Lastima de vacada ! El novillo Jaranero que mató en la plaza de San Roque al malogrado novillero mexicano Eduardo Liceaga.
Lo cogió de tal gravedad, que falleció esa misma noche, alternando esa tarde con Julio Pérez " El Vito " y Antonio Chaves Flores. En " El Ruedo " José Carrasco escribe : Lo ha matado un Concha y Sierra, como al pobre Pascualillo Márquez. Un toro de esos de la Viuda que figuran siempre en todos los anhelos de los aficionados cuando piensan en su faena grande con un cárdeno claro que cornee nervioso al aire azul de una plaza como La Maestranza, como Madrid, como Valencia.
Este mismo domingo, otro mexicano. Antonio Balderas, torea novillos de Concha y Sierra en Madrid. Como es habitual en estos casos, lo que repele a los aficionados gusta a los toreros, y a pesar de los mencionados accidentes, en estos años 40, todas las figuras se apuntan a los toros de la segunda viuda, Manolete el primero, a raíz de un triunfo conseguido en Valencia, Pepe Luis, Luis Miguel, Litri, Aparicio, Chamaco.... Enriquece la leyenda negra la historia del cabestrero Curro, murió por un toro amigo al que visitaba y acariciaba a diario en los corrales de la plaza, pero un fatídico día no le reconoció porque se había puesto colonia para asistir a una boda. El pobre Curro olía a señorito y no a toro de corrales.... Y su amigo el toro de Concha y Sierra lo quitó del medio y del mundo.
( Continuará )




lunes, 30 de junio de 2014

ENCASTE VAZQUEÑO ( CAPÍTULO VI )




Al tocar a banderillas, Valencia, de carmesí y plata, puso un par soberbio de poder a poder que se aplaudió  sobre todo porque el toro se defendía mucho. Antolín, de morado y plata, clavó el segundo par, de sobaquillo y a toro pasado. El tercero corrio a cargo de Valencia y fue al sesgo, oyendo de nuevo muchas palmas. Durante el tercio de banderillas quedó claro que " Perdigón " se defendia, se arrancaba sobre seguro y conservaba mucha fuerza.
" Espartero ", de verde y oro con cabos negros, saludó a la presidencia y se fue muy decidido al animal, tomándole muy en corto y apretándose le dio seis pases con la derecha, tres ayudados, dos por alto y uno cambiado. En los terrenos del 9 señaló al volapié un pinchazo en buen sitio, pero el toro le cortó la salida y el torero, enganchado por la entrepierna, fue volteado a gran altura, Valencia le hizo el quite oportunísimo. " El Espartero " y su peón cambiaron breves palabras. "¿ Maestro, ha sido algo ?. " Estoy bien ", dijo el matador tras una pausa. Volvió al toro y volvió a arrancarse al volapié, en los terrenos del 10, algo fuera del tercio. Dejó hasta la mano una estocada algo contraria. El miura volvió a cortarle la salida y le clavó el pitón en el vientre, lanzándolo al albero con todas las tripas fuera. Quienes se lo llevaron a toda prisa dicen que se volvió a mirar al toro que caía muerto en ese momento. Toro y torero perdieron la vida a la vez, pues " El Espartero " entró muerto a la enfermería. A hombros de su cuadrilla lo llevaron al número 10 de la calle Gorguera, domicilio del picador Cantares. Allí le vistieron de traje negro y partió el cortejo hasta la estación de Mediodía.
Ocho caballos empenachados y enlutados portaron el féretro.
El tren de Madrid a Sevilla tuvo que parar en cada estación para que los aficionados le dieran el último adiós al " Espartero ".
En Sevilla, el gremio de cocheros acordó trasladar gratis al público hasta el cementerio de San Fernando, donde se celebró el entierro. Fueron veinte mil personas, la mayoría mujeres, que lo pasearon a hombros. En el Café París de Madrid, colgaron una fotografía suya y los señores se quitaban el sombrero en su honor.
" Ocho caballos llevaba
el coche del Espartero ;
ocho caballos llevaba
y los ocho con plumero ".
Esta tragedia acabó con la vida alegre de doña Celsa.
Su hija Pilar tenía casí cinco años y se crió con sus hermanos, Fernando y Concepción, entre la Abundancia y la casa de la calle O`donell, hasta que todos se casaron. Fernando primero ; Concepción se casó con Manuel Sarasúa, que también la dejaría viuda muy joven ; y Pilar con Joaquín Pareja-Obregón y Sartorius.
Los hijos de Pilar, la única de los tres que tuvo descendencia., se criaron entre la casa de sus padres, en la calle San Eloy, y la de su tía Concepción, en la calle O`donell. Los bisnietos del Espartero y de doña Celsa conservan todavía muchos recuerdos del torero, trajes y fincas, así como un dato en el libro Hidalguía, volumen 32, página 102, figura como tal el matrimonio de doña Celsa con El Espartero.
Doblemente viuda, del ganadero y del torero doña Celsa Fontfrede se dedicó de lleno a sus hijos y a sus toros que, por fín se presentaron en Sevilla el 14 de abril de 1895, más de veinte años después de su compra por don Fernando. En la presentación de los toros de Concha y Sierra en la Maestranza, quizás influyó favorablemente Guerrita, quien mató dicha corrida junto a Reverte. Casí a continuación doña Celsa lidió tres toros en Madrid a nombre de la Viuda de Concha y Sierra en la corrida de Beneficencia del jueves 11 de junio de 1896, que matan Guerrita, Lagartijillo y Nicanor Villa-Villita.
Nadie se explicaba como una ganadera que decepciona tantas veces por la presentación de sus reses siga anunciándose en los mejores carteles. La respuesta, sin embargo, resulta sencilla : en aquel momento, los toros de la Viuda, apenas desarrollan dificultades para los toreros y muchos salen bastantes nobles. Además, es de suponer que la imagen personal de doña Celsa, doblemente viuda de un rico ganadero y de un torero tan querido le beneficie en la venta de sus toros.
Pero la prensa especializada se sigue ensañando con ella, el 9 de junio de 1901, dicen que los toros fueron chicos y abecerrados. La ganadería de Concha y Sierra se considera, no obstante, como una de las más importantes del momento.
El 20 de octubre de 1901 en Madrid compite en el cartel de la corrida de la Prensa con otros siete ganaderos : Duque de Veragua, Anastasio Martín, Murube, Adalid, Palha, Villamarta y Marqués de los Castellones.
El 22 de mayo de 1904 vuelve a lidiar cinco toros en Madrid.
Fue sin ninguna duda, la peor corrida entre las doscientas mil con que obsequió la empresa de Madrid.
En 1905, doña Celsa tiene que hacer frente a un nuevo drama, su hijo Fernando, un señorito, gastaba mucho y no trabajaba, consumado garrochista, gran cazador. muere prematuramente después de una penosa enfermedad, dejando una viuda con la que ha divorciado hace poco, así como una cantidad apabullante de deudas. Doña Celsa asume el pleito que hace la viuda separada de su hijo, Dolores.
Cinco años después, se declara heredera legal de Fernando a su madre, doña Celsa, ahora si, La Abundancia la tiene en propiedad.
En 1906, el crítico " Dulzuras " se suaviza : Si doña Celsa cuidara algo más el tipo de sus toros, como de bravura están bien resultaría un conjunto aceptable. En 1906 en Madrid, lidia un primero bravísimo.
Sigue la ganadería cuesta abajo, no lidia ni en Madrid ni en Sevilla y el 1907 lidia solo 28 toros.
Pero en 1909, el 25 de abril, ese día, en Madrid, el sexto toro de la Viuda, de nombre " Merino ", cogió a Gaona en banderillas sin herirlo, pero impidiéndole seguir. Saltó entonces la cuadrilla, y cuando " Lagartijilla " pareó a su vez, " quedándose algo a la salida de la suerte, el toro alargó el cuello y, al querer salirse, el muchacho trompicó y cayó al suelo a muy corta distancia de la cara del toro. El Concha y Sierra hizo por el diestro que trató de incorporarse, en cuyo momento el toro le dió una cornada en el cuello, lanzándole despedido con limpieza a dos metros de donde ocurrió el percance.
La fatalidad, hizo que la mala colocación de los peones no fuera la oportuna y diligente que requería el caso.
Quedó " Lagartijilla " inmovil y boca arriba unos segundos, transcurridos los cuales, el desgraciado banderillero hizo una espantosa contración de piernas y brazos hasta la enfermería, en el semblante del herido retratában la muerte. Gaona y Vicente Pastor, así como sus cuadrillas y varios otros toreros, velaron el cadaver toda la noche.
Luego, fueron muchos miles de aficionados los que acompañaron al infortunado banderillero hasta su sepultura, quedando presidido el duelo por Gaona, Pastor y el Gallo.
Al final de 1909 en plena decadencia doña Celsa solo había vendido 22 toros.
Al año siguiente se encuentra otra vez en el candelero y vende 54 toros. Los pastos de la marisma de la Abundancia, son los suficientemente ricos como para que doña Celsa no se gaste una peseta en dar pienso a sus toros como lo hacen sus precursores de aquellos años.
( Continuará )



Cogida de " El Espartero "