lunes, 6 de enero de 2014

ENERO..... Y LA DEHESA




Enero es el primer mes del año en el calendario gregoriano. Toma su nombre, del dios Jano, del latín Janus, representado con dos caras, el espíritu de las puertas y del principio y el final.
Las dehesas en España atraviesan una grave crisis. Se reúnen problemas de índole económico, cambio estructural de las explotaciones y una falta de conocimientos adecuados para incrementar con gasto mínimo el rendimiento agropecuario.
El sistema complejo que forma cada explotación tiene unos frenos que limitan su buen funcionamiento.
La productividad de pastos y forrajes, limitada por el clima cada vez más variable y la escasa fertilidad de los suelos.
Productividad ganadera, con grandes oscilaciones a lo largo del año ( grana, bellota-pienso, ensilado, heno, etc. )
Limitaciones impuestas por el mercado, que solicita unos productos con precios por debajo del coste de producción que causan daño a las empresas y provocan desánimo en las mismas.
Nuestras dehesas no producen lo que deberían, principalmente por el freno que supone la falta de fósforo.
Muchos de sus productos autóctonos sufren, la lana de las ovejas merinas o el corcho de los alcornoques, por ejemplo son ahora sustituidos por sucedáneos sintéticos. También sufren las retintas, las ovejas, las cabras, y los oficios alrededor de esta cultura milenaria.
El 53,24 % de las hectáreas de montanera se localizan en la dehesa extremeña contando también con la mayor cabaña ganadera.
La provincia de Cáceres cuenta con una tierra de contrastes y sospresas, bello mosaico de paisaje y colores que atrapan al visitante y que hacen que todo el que la visita desee volver.
La Vera, Valle del Jerte, Las Hurdes, Valle de Ambroz, Tierras de Granadilla, Sierra de Gata, Valle del Alagón, Las Villuercas - Jara - Ibores, Campo Arañuelo, Monfragüe, Plasencia Natural.
Encina Hermosa se encuentra rodeada por esta maravilla de comarcas que encierran grandes tesoros romanos así como un ámbito ideal para los amantes de la naturaleza con el parque Nacional de Monfraguë, considerado como una de las áreas de vegetación mediterránea mejor conservada del suroeste de la Penisula, donde conviven cientos y cientos de buitres.
La dehesa como todos sabemos es un ecosistema agroforestal único.
El toro de lidia, es el escudo protector de la dehesa y el mejor adaptado a la misma.
En la Península Ibérica hay unas 500.000 hectáreas de dehesas dedicadas al toro de lidia, concentradas en Andalucia, Extremadura, Salamanca y Madrid, que proporcionan unas manchas únicas de bosque adehesado.
La vaca brava es una animal durísimo, semisalvaje, que aprovecha la más leve cantidad de hierba y aguanta a pie firme los inviernos más angustiosos. Sin embargo a la vaca brava hay que sobrealimentarla en invierno, sobre todo si son duros y largos. Si no es así se quedaran muchas vacas vacías.
Parece mentira pero es curioso que las vacas de un mismo cercado se dan cuenta cuando los vaqueros vienen para una cosa u otra. Hay vacas muy nobles y vacas muy ariscas. En tiempos de escasez de hierba al ver a los vaqueros traerles comida algunas se toman confianzas con el hombre incluso se dejan acariciar.
Me viene en mente la imagen de aquel ganadero Fernando Villalón, el que soñara criar toros negros con ojos verdes.
La razón principal por la cual en la dehesa de los toros bravos no aparezca la muerte está en esos hombres a caballo, que nunca se distraen y aparecen sin falta en el momento justo.
El caballo aprende también a conocer el toro. Los conoce por el amusgue de las orejas, por la manera de mirar.
¡ Que grandeza el profundo silencio de la dehesa !
Todo se hace a paso lento, paso de procesión. Cuando un toro cae herido, todos saben cómo hay que llevarlo despacio, después, para que se tranquilice entre los cabestros. Cuándo hay que arrancar y parar. Y por qué sitios ir para que no trate de separarse de los cabestros que lo conducen a la manga para ser curado.
A la visita diaría a los toros y a las vacas se le llama repasar, por ver si les paso algo.
El caballo los recorre uno a uno lentamente, y lentamente ha de verse el ganado. La vaca enferma, ver si está triste, si tiene las orejas mustias, si no come, se retira o aparta de los demás, Lo mismo ocurre con el toro, donde si cabe se repasa todavía más despacio, si se pelearon, si hay alguno herido, si lagrimean por accidente, si tiene una nube, un pajazo, si tenemos que separar del resto, al que come mal, anda triste, cojea o está intranquilo.
En una palabra una ganaderia brava no se puede desarrollar sin buenos caballos y hombres que sepan manejarlos. En el campo cada día se aprende algo nuevo.
En el mundo sonámbulo de la dehesa, ese mundo cerrado y único, de vez en cuando nos sosprende el pitido, el berreo, el reburdeo de los toros.
Es normal que cuando un toro pita, el resto de animales de la dehesa acechan, algo va a pasar.
Berrean por miedo, por nostalgia, por melancolía.
El reburdeo lo emplean en las luchas con los otros toros.
Si visitan una ganadería de bravo y aprecian un toro quieto, plantado y fijo, tengan siempre mucho cuidado y conviene se pongan a cubierto.
Generalmente el vaquero los espanta con la voz, o haciendo ruido con sus botas entre los estribos de la montura del caballo, unas veces se marchan y otras se arrancan.
Ver arrancarse un toro en la dehesa es impresionante.
En la dehesa las sospresas se dan con mucha frecuencia y con ellas las desilusiones afloran a flor de piel, siempre por lo mismo " la bravura " donde el ganadero se mueve siempre en un terreno difícil e improbable, donde a base de mover y combinar los distintos factores que componen la misma, que , al igual que ocurre con la virtud, se compone de distintas cualidades y no de una sola.
Alegría, temperamento, raza, nervio, prontitud, codicia, embestir derecho, suavidad, meter la cara, el ir largo, seguir la muleta, fijeza, energía, acudir, galopar, aguantar, y sobre todo y para mí la fundamental de todo esto ir de menos a más. Todo esto el ganadero lo tiene que medir con tanta exactitud que unas veces acierta, las menos, y otras desacierta, las más.
Cornear puede responder a ser un toro bravo, pero también de toro con genio, incluso del malo y a veces hasta con ganas de pararse de embestir.
Por eso siempre lo repito, en la ganadería hay que ser muy fiel con uno mismo y los datos que manejas aplicarlos con gran rigor, no fiarse nunca de las casualidades.
Una vaca puede ser excelente en el tentadero pero siempre hay que consultar su genealogía si se quiere pisar con algo de seguridad, el libro genealógico de la ganadería nos mostrará la calidad de sus ascendientes, pero luego viene comprobar si esas buenas virtudes es capaz de fijarlas en sus descendientes. Hay reproductores que. aun con nota excelente, después en la práctica no fijan lo suficientemente bien y no tienes más remedio y con mucho dolor de corazón que prescindir de ellos.
Fácil de comprender que cuanto mayor la ganadería el ganadero dispondrá de un mayor arsenal de datos para que en la soledad de su dehesa compare y recompare los mismos en busca de su máxima aspiración y objetivo, la bravura.
Y sobre todo lo hace en los meses de invierno donde las noches son tan largas y frente a su chimenea se concentra horas y horas y a base de poner toneladas de pundonor, de muchos disgustos, de muchos malos ratos, de asechanzas y aseveraciones.
Pero en estos tan críticos momentos por los que atraviesa la Fiesta les recomiendo que edifiquen BRAVURA sobre los cimientos mas firmes y estables de que dispongan y que alejen de una vez por todas esos profundos nubarrones inesperados llenos de MANSEDUMBRE y que por desgracia para los buenos aficionados se precipitan cuando menos lo sospechamos.





lunes, 30 de diciembre de 2013

DESPIDIENDO A 2013



Cuando faltan pocas horas para que el reloj de la Puerta del Sol anuncie con sus campanadas la entrada del Nuevo Año 2014, lo saludable es hacer un balance de la temporada taurina 2013, y analizar en qué situación nos encontramos.
Pero en seguida uno se encuentra que existe una notable afluencia de cosas que han sucedido durante la misma y todas precedidas del signo - ( menos ).
" Menos " público asistió a las plazas de toros.
" Menos " toros lidiados.
" Menos " toros bien picados.
" Menos " festejos celebrados.
" Menos " empresas concursaron por las plazas de toros.
" Menos " torearon los toreros.
" Menos " salidas a hombros de las Ventas.
Y así podríamos estar enumerando " menos " hasta después de las doce campanadas.
En las Ventas donde parece que no existe crisis en asistencia de espectadores, se vendieron 40000 entradas menos, en el resto de las plazas, ni entrar en detalle, lo hemos visto todos a traves de la televisión como llenar una plaza en las grandes ferias era casí imposible.
La jerarquía de la plaza de Madrid se mide también por la fuerza de la propia capital de España.
Por fortuna todavía hoy existe ese sentimiento de temor reverencial y respeto por una plaza que con los años ha ido creciendo en exigencia a medida que las demás decrecieron.
Cada vez nos ofrece más dudas la continuidad del espectáculo. El problema principal surge porque las corridas han pasado a ser otro espectáculo.
Corcomida tarde a tarde con el público aburrido en los tendidos, con los toreros de la mediocridad. Con los toros descastados.
Da envidia rememeorar los años 1915 al 1930.
Hay que recuperar la casta. La labor es de todos. Es urgente y preocupante.
El público de toros siempre fué objeto de muchos estudios, quizá no suficientemente profundos. De ahí la diversidad de opiniones que escuchamos en los tendidos. Se reacciona de forma distinta y unas veces se comparten opiniones y en otras se discrepa. Los aficionados son aquellos que acuden a los corridas, apasionados por la misma, la viven, la sienten, la estudian, la defienden.
Pero cada vez acuden menos aficionados a las plazas y más espectadores, y como consecuencia cada vez se le sustraen a la fiesta más cosas que de ninguna manera podemos perder.
El tercio de varas, si no ha desaparecido del todo puede llegar a desaparecer. No es extraño, pues, que desaparezcan los quites, reducidos lamentablemente a la intervención de trámite de los espadas en sus respectivos toros.
Vulgares chicuelinas o inepresivas verónicas, que en la mayoria de los casos tienen como colofón medias que en nada parecen al auténtico remate con el que deben ser abrochadas.
El espectador actual ha dejado de presenciar, de vivir, la grandeza, la belleza de la suerte de varas y lo vemos como una cosa normal.
Pero al hacerlo nos olvidamos que la bravura del toro, carente en muchos casos de ella, con la suerte de varas hubiera sido objeto de un duro examen y sobre todo la comprobación de sí la misma existía en el toro que se estaba lidiando.
A los toros actuales les falta acometividad, fiereza, agresividad y hemos pérdido la emoción en el espectáculo.
La corrida en la mayoria de los casos se asemeja más a una pantomima, precisamos en la fiesta un equilibrio de fuerzas y poderes, invulnerables para que la lucha del torero y el toro recobre la grandeza y nos olvidemos de la monotonía.
Parece que el toreo actual se basa en ponerse frente a la cara del toro y que el mismo de una forma mecánica, pase, pase y pase.
Decía Ortega y Gasset que la crítica es un sacramento muy difícil de administrar.
La labor del crítico, es contar, juzgar lo que ha pasado, pero saber contarlo, no es nada fácil.
Todas las épocas del toreo se han caracterizado por determinados toreros " las figuras ".
Pero las que en 2013 se dice ocupan esos puestos de previlegio son intocables, como lo han demostrado estos pasados días con el asunto de la feria de Sevilla de 2014.
¿ No hubiera sido más lógico que en vez de decir que no teorean, que se hubieran anunciado los cinco en Sevilla en una corrida de 10 toros de Miura ?
La fiesta ha bajado varios escalones. El primero lo bajó el público, el segundo los ganaderos, y el tercero los toreros. Todos de acuerdo. Y así cambio el sentido del toreo.
El público no puede aceptar tanta innovación, así los toreros no andarían por atajos y sí por el camino real del toreo.
En estos últimos años las ganaderías han padecido el mal de la abundancia, sabemos que el exceso influye en el defecto. Exceso de toros, exceso de toreros, exceso de público.
La ganadería brava necesita urgentemente puntales, de muy buenos raceadores mejorantes.
Sin el termómetro de la lidia y el de la suerte de varas es muy difícil medir la temperatura de la bravura del toro. Seguimos perdiendo encastes, y nadie dice nada.
Las Asociaciones de Ganaderos de Lidia siguen sin poner en marcha algún plan de emergencia ante la bajada de las ventas de los ganaderos.
Los festejos de promoción ni los miento.
Los ganaderos venden más a los mataderos que a las plazas de toros.
En estos últimos días se aprobó PENTAURO ( Plan Estratégico Nacional de Fomento de la Tauromaquia )
Tras realizar el diagnóstico de situación de la Tauromaquia el Plan se ha estructurado en cinco ejes ( calidad del producto, competividad, conocimiento, comunicación y cooperación )
Cada Eje se articula en cuatro programas que cuentan con un objetivo especifico y una serie de medidas, en total 46, para llevarlo a cabo.
Esperemos que PENTAURO resuelva de un plumazo todos los males enumerados que envuelven actualmente a la fiesta y que cuando se haga el balance de 2014 en vez de signos " menos " prevalezcan los signos " más ".
A todos los que con tanta asiduidad siguen el Blog, quiero desearles lo mejor para 2014.





sábado, 21 de diciembre de 2013

EL LEGADO TAURINO DE DON JULIÁN



Del Museo Taurino de Encina Hermosa les traigo hoy " El legado taurino de don Julián.

Todo padre, al llegar el momento de decidir la carrera de su hijo para ganarse el sustento de su vida, aconseja o impone su criterio.
Y éste fué el caso de don Julián obtuvo su título de abogado, estudiamos juntos la carrera, al recoger el título se marchó a su pueblo en la provincia de Cáceres, donde su padre poseía una finca. Y me dijo :
- No pienso abrir un libro de Derecho en toda mi vida. 
Me haré agricultor como mi padre, como soy hijo único, cuando las tierras sean mías, estaré en condiciones de vivir de ellas.
Le envidié, le dí un abrazo y no  nos volvinos a ver en muchos años.
Y un día, hace poco recibí una carta suya y me decia :
Leo tus artículos taurinos en la revista " Clarines " y deduzco que te entregas por completo en la misma con la gran afición que siempre tenías.
Tengo que ir a Madrid, nos veremos, charlamos y te expongo el proyecto que tengo para el futuro de mis tres hijos, espero me prestes una valiosa  ayuda.
Don Julián se presentó en Madrid y quedamos a comer. Durante la comida nos contamos nuestras vidas actuales, recordamos nuestra época estudiantil. El se casó en el pueblo y aparte de llevar su finca ayudaba a su suegro en una fábrica.
Tenía tres hijos de 19, 17 y 16 años. Le preocupaba mucho el futuro de los mismos pues ninguno decía me ha salido estudioso y entre que hoy las carreras son largas y al terminarlas no encuentran trabajo de lo que han escogido.
En el pueblo vivimos bien, pero claro, tú comprenderás que en unos años, cuando faltemos y dividan la finca y la fábrica no podrán vivir exclusivamente como yo de ello. Es necesario que me ocupe de su porvenir - hizo una pausa y añadió - :
He resuelto lo siguiente : hacer al segundo hijo Manuel torero......
Al ver mi cara dijo..... ¿ Te asombrás ?
En efecto me quedé de un aire. Y sin querer no pude por menos advertirle :
-  ¿ Torero ? Los señoritos toreros siempre fracasaron o fueron del montón. Ahora el ser torero es una especie de carrera. Tú mismo lo dijiste hace poco en un artículo.
A raíz del mismo fue cuando se me ocurrió la idea de hacer torero a Manuel.
El menor Luís  monta muy bien a caballo, y practicando llegaría a ser un buen picador.
El mayor Ramón tiene buenas notas en matemáticas tiene don de gentes y con mi ayuda llegará a ser el apoderado de Manuel.
¿ En qué carrera, en qué profesión, ni siquiera en qué negocio pueden ganarse un capital como el que amasan los toreros.
- Ese capital dije, sólo lo ganan muy contados toreros.
- Muy bien. Mi hijo será uno de ellos. Ya le veras torear. Es algo asombroso. Al verlo coincidirás conmigo en que no se parece a nadie. Tiene una personalidad tal que a mí al verle andar se ne pone carne de gallina.
Se está formando bajo mi dirección. Sólo me falta un apoyo en la Prensa. El tuyo. Y con ése ya sé que cuento.
Y al que se me puso carne de gallina fué a mí.
En qué hora se me ocurriría a mí escribir lo de la carrerita de torero en la revista.
- Pero Julián, te advierto que no tengo apenas influencias, que yo...... - Dejate de falsas modestias. Tú eres intimo de los toreros, de los ganaderos, de los revisteros, de los empresarios. Tú eres mi hombre. Verás. Mi plan es sencillo......
- Te ruego que antes me escuches Julián.
- No te escucho y menos tus monsergas. Lo he pensado y madurado. Todo está pensado y preparado, capital inicial para propaganda doscientos mil euros. ¿ Estimas que bastaran, puedo llegar a trescientos mil ? Tú le puedes escribir la vida de su arte en capítulos en la revista. Lleva toreadas siete becerras, todo bajo mi dirección.
Tienes que hablar con mi hijo está en el hotel, luego iremos a verle. Pero primero quería hablar contigo, es muy dócil, serio, y algo apocado de carácter, él quiere ser perito agrícola, pero le tengo muy convencido de que su porvenir está en los toros. Tú le hablas. Le convences y le organizas un tentadero, llevamos los fotografos que tú indiques y lo demas corre de mí cuenta, porque en esta primera etapa yo seré su apoderado y a la vez le enseñaré a Ramón el oficio de apoderado a la perfección.
- Yo no le digo nada de toros. De decirle algo le digo que estudie períto agrícola.
- ¡ Como le digas eso te juegas la vida !
Estoy dispuesto a todo. Mi hijo será torero y tú me ayudas por las buenas o por las malas.
Julián, mi respuesta es solo una ¡ perito agrícola !
Perdóname, retiro mis palabras. Al chico le gusta la agricultura y el futbol.......
Vi el cielo abierto.
- ¿ Por qué no le haces futbolista ?- Nada de eso. Eche mis cuentas y el año que viene por estas fechas tiene que tener un millón de euros en la cuenta corriente. Hoy un torero bueno es como un explosivo de millones, explota y desparrama billetes de  quinientos euros. Tú le hablas. Le pintas la vida de los toreros, la gloria, la popularidad, las mujeres que.... ; bueno, no, esto de las mujeres ; que lo aprenda él solo. Tengo convencida a su madre, que al principio no quería, lo único que le asusta es la cuestión femenina.
- ¿ Y los toros no, le dije ?
- No ; el toro no. La he llevado a varias a unas cuantas corridas y se ha convencido de que los toros se caen mucho, de que apenas tienen fuerza y si alguno saca los picadores se encargan de quitarsela. ¿ Es gracioso ! ¿ Crerás que chilla a los picadores para que barrenen más ? Pero no nos desviemos. Tú le hablas. El ya te conoce de nombre le hago leer todos tus artículos taurinos. En cuanto tú le des el empujón, fenómeno, te olvidas de Vicente Pastor, de Juan Belmonte y de Domingo Ortega. Vámonos para el hotel y en tí confío. Al llegar al hotel hablamos con él, no era muy alto, hablaba de los toros con desgana y quedamos en verlo en un tentadero una vez que pasaran las fiestas navideñas.
Don Julián volvió al pueblo como si le hubiera tocado el gordo en la loteria de Navidad cuyo sorteo se había celebrado aquel día, durante el camino no dejó de hablarle a su hijo de toros, y tan optimista estaba que tardaron en llegar menos de la cuenta.
Las cenas navideñas fueron pletóricas, no pensaba en otra cosa, lo veía tomando la alternativa en las Ventas, todo eran brindis por el Nuevo Año.
Pasadas las fiestas fueron a Salamanca a un tentadero,su amigo el periodista era muy amigo de un buen ganadero y le recomendó al mismo que encerrara cuatro eralas gordas y astifínas.
Don Julián cuando vió el ganado se puso muy nervioso, las siete que había toreado eran añojitas.
Salió la primera, y no anduvo mal con el capote Manuel, don Julián le decía a su amigo, ¿ te dás cuenta , como maneja el capote ? Con la muleta estuvo vulgar, tal cual, codilleaba mucho, Don Julián gritaba : ¡ yo soy el que ha descubierto a un gran torero ! Su amigo intentaba decirle que no era para tanto, pero don Julián le decía : - no seas agorero -.
Don Julián comentaba : ¡ tenemos que anunciarle en Madrid a principio de temporada !
- Aún le falta una prueba que es definitiva para un torero : la corná.
- Si quieres seguir siendo mi amigo, no me la mientes.
- Te la miento porque debo mentartela. Una corná es la piedra de toque de un torero. Las cornadas duelen en el cuerpo, pero también pueden herir el alma. El dolor pasa y, más o menos se olvida. Donde queda la cicatriz y más honda, es en el alma, en el pensamiento. Y el que se acuerda de ella está perdido. Ese se queda en el camino.
Pues mi hijo ganara el dinero a espuertas con cornás o sin ellas.
- Eso es lo que yo te deseo de todo corazón.
Y la cornada llegó. Pocos toreros se libran de ella. Al salir la segunda erala le arrolló y el cuerno le partió un muslo y le  dió una buena cornada.
Se cumplieron los temores del periódista, el cuerno le partió el muslo y penetró en el alma, perduró en el recuerdo de Manuel, que cuando un mes después le dieron el alta en el Hospital le dijo a su padre : papá yo no quiero volver a torear, quiero ser perito agrícola.
Y los sueños de don Julián se esfumaron como vinieron y la melancolía le invadía..... las carreras de sus tres hijos truncadas por la tragedia, que si en la vida la esperanza es consuelo y acicate de los afligidos, en el mundo de los toros la esperanza es alimento que nunca falta, que siempre alienta, aun en los más hundidos en lo profundo de su frustación.