sábado, 21 de diciembre de 2013

EL LEGADO TAURINO DE DON JULIÁN



Del Museo Taurino de Encina Hermosa les traigo hoy " El legado taurino de don Julián.

Todo padre, al llegar el momento de decidir la carrera de su hijo para ganarse el sustento de su vida, aconseja o impone su criterio.
Y éste fué el caso de don Julián obtuvo su título de abogado, estudiamos juntos la carrera, al recoger el título se marchó a su pueblo en la provincia de Cáceres, donde su padre poseía una finca. Y me dijo :
- No pienso abrir un libro de Derecho en toda mi vida. 
Me haré agricultor como mi padre, como soy hijo único, cuando las tierras sean mías, estaré en condiciones de vivir de ellas.
Le envidié, le dí un abrazo y no  nos volvinos a ver en muchos años.
Y un día, hace poco recibí una carta suya y me decia :
Leo tus artículos taurinos en la revista " Clarines " y deduzco que te entregas por completo en la misma con la gran afición que siempre tenías.
Tengo que ir a Madrid, nos veremos, charlamos y te expongo el proyecto que tengo para el futuro de mis tres hijos, espero me prestes una valiosa  ayuda.
Don Julián se presentó en Madrid y quedamos a comer. Durante la comida nos contamos nuestras vidas actuales, recordamos nuestra época estudiantil. El se casó en el pueblo y aparte de llevar su finca ayudaba a su suegro en una fábrica.
Tenía tres hijos de 19, 17 y 16 años. Le preocupaba mucho el futuro de los mismos pues ninguno decía me ha salido estudioso y entre que hoy las carreras son largas y al terminarlas no encuentran trabajo de lo que han escogido.
En el pueblo vivimos bien, pero claro, tú comprenderás que en unos años, cuando faltemos y dividan la finca y la fábrica no podrán vivir exclusivamente como yo de ello. Es necesario que me ocupe de su porvenir - hizo una pausa y añadió - :
He resuelto lo siguiente : hacer al segundo hijo Manuel torero......
Al ver mi cara dijo..... ¿ Te asombrás ?
En efecto me quedé de un aire. Y sin querer no pude por menos advertirle :
-  ¿ Torero ? Los señoritos toreros siempre fracasaron o fueron del montón. Ahora el ser torero es una especie de carrera. Tú mismo lo dijiste hace poco en un artículo.
A raíz del mismo fue cuando se me ocurrió la idea de hacer torero a Manuel.
El menor Luís  monta muy bien a caballo, y practicando llegaría a ser un buen picador.
El mayor Ramón tiene buenas notas en matemáticas tiene don de gentes y con mi ayuda llegará a ser el apoderado de Manuel.
¿ En qué carrera, en qué profesión, ni siquiera en qué negocio pueden ganarse un capital como el que amasan los toreros.
- Ese capital dije, sólo lo ganan muy contados toreros.
- Muy bien. Mi hijo será uno de ellos. Ya le veras torear. Es algo asombroso. Al verlo coincidirás conmigo en que no se parece a nadie. Tiene una personalidad tal que a mí al verle andar se ne pone carne de gallina.
Se está formando bajo mi dirección. Sólo me falta un apoyo en la Prensa. El tuyo. Y con ése ya sé que cuento.
Y al que se me puso carne de gallina fué a mí.
En qué hora se me ocurriría a mí escribir lo de la carrerita de torero en la revista.
- Pero Julián, te advierto que no tengo apenas influencias, que yo...... - Dejate de falsas modestias. Tú eres intimo de los toreros, de los ganaderos, de los revisteros, de los empresarios. Tú eres mi hombre. Verás. Mi plan es sencillo......
- Te ruego que antes me escuches Julián.
- No te escucho y menos tus monsergas. Lo he pensado y madurado. Todo está pensado y preparado, capital inicial para propaganda doscientos mil euros. ¿ Estimas que bastaran, puedo llegar a trescientos mil ? Tú le puedes escribir la vida de su arte en capítulos en la revista. Lleva toreadas siete becerras, todo bajo mi dirección.
Tienes que hablar con mi hijo está en el hotel, luego iremos a verle. Pero primero quería hablar contigo, es muy dócil, serio, y algo apocado de carácter, él quiere ser perito agrícola, pero le tengo muy convencido de que su porvenir está en los toros. Tú le hablas. Le convences y le organizas un tentadero, llevamos los fotografos que tú indiques y lo demas corre de mí cuenta, porque en esta primera etapa yo seré su apoderado y a la vez le enseñaré a Ramón el oficio de apoderado a la perfección.
- Yo no le digo nada de toros. De decirle algo le digo que estudie períto agrícola.
- ¡ Como le digas eso te juegas la vida !
Estoy dispuesto a todo. Mi hijo será torero y tú me ayudas por las buenas o por las malas.
Julián, mi respuesta es solo una ¡ perito agrícola !
Perdóname, retiro mis palabras. Al chico le gusta la agricultura y el futbol.......
Vi el cielo abierto.
- ¿ Por qué no le haces futbolista ?- Nada de eso. Eche mis cuentas y el año que viene por estas fechas tiene que tener un millón de euros en la cuenta corriente. Hoy un torero bueno es como un explosivo de millones, explota y desparrama billetes de  quinientos euros. Tú le hablas. Le pintas la vida de los toreros, la gloria, la popularidad, las mujeres que.... ; bueno, no, esto de las mujeres ; que lo aprenda él solo. Tengo convencida a su madre, que al principio no quería, lo único que le asusta es la cuestión femenina.
- ¿ Y los toros no, le dije ?
- No ; el toro no. La he llevado a varias a unas cuantas corridas y se ha convencido de que los toros se caen mucho, de que apenas tienen fuerza y si alguno saca los picadores se encargan de quitarsela. ¿ Es gracioso ! ¿ Crerás que chilla a los picadores para que barrenen más ? Pero no nos desviemos. Tú le hablas. El ya te conoce de nombre le hago leer todos tus artículos taurinos. En cuanto tú le des el empujón, fenómeno, te olvidas de Vicente Pastor, de Juan Belmonte y de Domingo Ortega. Vámonos para el hotel y en tí confío. Al llegar al hotel hablamos con él, no era muy alto, hablaba de los toros con desgana y quedamos en verlo en un tentadero una vez que pasaran las fiestas navideñas.
Don Julián volvió al pueblo como si le hubiera tocado el gordo en la loteria de Navidad cuyo sorteo se había celebrado aquel día, durante el camino no dejó de hablarle a su hijo de toros, y tan optimista estaba que tardaron en llegar menos de la cuenta.
Las cenas navideñas fueron pletóricas, no pensaba en otra cosa, lo veía tomando la alternativa en las Ventas, todo eran brindis por el Nuevo Año.
Pasadas las fiestas fueron a Salamanca a un tentadero,su amigo el periodista era muy amigo de un buen ganadero y le recomendó al mismo que encerrara cuatro eralas gordas y astifínas.
Don Julián cuando vió el ganado se puso muy nervioso, las siete que había toreado eran añojitas.
Salió la primera, y no anduvo mal con el capote Manuel, don Julián le decía a su amigo, ¿ te dás cuenta , como maneja el capote ? Con la muleta estuvo vulgar, tal cual, codilleaba mucho, Don Julián gritaba : ¡ yo soy el que ha descubierto a un gran torero ! Su amigo intentaba decirle que no era para tanto, pero don Julián le decía : - no seas agorero -.
Don Julián comentaba : ¡ tenemos que anunciarle en Madrid a principio de temporada !
- Aún le falta una prueba que es definitiva para un torero : la corná.
- Si quieres seguir siendo mi amigo, no me la mientes.
- Te la miento porque debo mentartela. Una corná es la piedra de toque de un torero. Las cornadas duelen en el cuerpo, pero también pueden herir el alma. El dolor pasa y, más o menos se olvida. Donde queda la cicatriz y más honda, es en el alma, en el pensamiento. Y el que se acuerda de ella está perdido. Ese se queda en el camino.
Pues mi hijo ganara el dinero a espuertas con cornás o sin ellas.
- Eso es lo que yo te deseo de todo corazón.
Y la cornada llegó. Pocos toreros se libran de ella. Al salir la segunda erala le arrolló y el cuerno le partió un muslo y le  dió una buena cornada.
Se cumplieron los temores del periódista, el cuerno le partió el muslo y penetró en el alma, perduró en el recuerdo de Manuel, que cuando un mes después le dieron el alta en el Hospital le dijo a su padre : papá yo no quiero volver a torear, quiero ser perito agrícola.
Y los sueños de don Julián se esfumaron como vinieron y la melancolía le invadía..... las carreras de sus tres hijos truncadas por la tragedia, que si en la vida la esperanza es consuelo y acicate de los afligidos, en el mundo de los toros la esperanza es alimento que nunca falta, que siempre alienta, aun en los más hundidos en lo profundo de su frustación.


jueves, 19 de diciembre de 2013

FELICES FIESTAS





Que la lluvia de la felicidad les pille con el paraguas roto, les empape y salpique a todos y sobre todo a los que con tanta fidelidad siguen el blog y hacen posible que un año se pase volando.

                        ¡  PARA  2014  !    "  lo  principal  "    ¡  MUCHA  ILUSIÓN  !





sábado, 14 de diciembre de 2013

RONDA...... Y SUS TOREROS ( CAPÍTULO V )



Continuaba la temporada de 1926 y el Niño de la Palma toreó 4 corridas en Zaragoza, en general estuvo abúlico y escuchó varias broncas sobre todo en la corrida de Miura, donde estuvo presa del pánico, descompuesto grotesco en espantadas.
Los tres toreros salieron de la plaza custodiados por la fuerza pública.
En 1927 empezó a estar ausente de los grandes carteles, Juan Belmonte se arrimaba como si fuera un novillero y su puesto fué ocupado por la novedad de Vicente Barrera.
En la feria de Sevilla, Cayetano conoció a Consuelo Reyes, artista con ilusiones, que había formado parte en algunas películas mudas su verdadero nombre era el de Consuelo Araujo de los Reyes.
Cayetano, rápido en sus decisiones no espero a terminar la temporada, fué en el mes de julio, en plena ebullición taurina, su boda se celebró en la iglesia de Jesús , en Madrid.
Luna de miel en Algeciras........ ¡ Y a torear ! Porque ya se le anuncia a fin de mes en Santander.
En 1928, la empresa de Zaragoza había contratado a Cayetano para una corrida en el mes de mayo, pero un par de días antes fué cogido en Madrid, por un toro de COQUILLA. Unos toros, que llevaban fama de ser los preferidos de los grandes maestros. Gitanillo de Triana triunfo aquella tarde con los toros de Paco Coquilla, les muestro abajo el cartel de aquella corrida.
Corrochano, en su crónica decía el Niño tuvo el santo de espaldas en una tarde negra. Cayetano se encaró con el tendido y el público desató sus iras contra el torero. Tenía Cayetano que hacer su quite en el último toro de Gitanillo de Triana. Salió a cumplir el rito y el público a voces le exigió que se retirara.
Cayetano se encogió de hombros e hizo señas a Gitanillo para que se quitara.
Cayetano se fué hacia capotes encarandose a la gente y en medio del barullo el toro hizo por él, le cogió de lleno por la espalda y le estrelló contra la barrera, donde al caer, se rompió la muñeca izquierda.
Cortó oreja en Barcelona el primero de julio.
Fracaso el 6 de julio en Barcelona.
De pronto la afición se queda estupefacta.
El Niño de la Palma al regreso de un festival en Santa Olaya, accedió a los deseos de su esposa, que le pidió que se retirase. Él le dió unas tijeras, ella le cortó la coleta y ¡ se acabó Cayetano !
Durante su tiempo de primera retirada con 24 años le nace en Dos Hermanas ( Sevilla ) el 31 de octubre de 1928, el primero de sus hijos Cayetano Ordóñez Araujo. Se celebra su nacimiento, y posteriormente su bautizo, por todo lo alto.
Los periódicos : Cayetano se ha retirado... ¡ y por miedo !
Con la retirada el paso siguiente fue el de dimitir de la presidencia de la Asociación de Matadores de Toros y Novillos, cargo para el que - en su rápida ascensión - fue elegido.
Pero la retirada no trajo la paz al espirítu de Cayetano, por más que lo intentó no pudo concentrar su vida en el amor de Consuelo, inversión del dinero ganado en las plazas y el nacimiento de su primer hijo, Cayetano también.
Pero notaba que dentro de él crecía el tormento de su orgullo profesional insastifecho, de sus frustaciones en el camino sin llegar hasta el puesto único que muchos le habían profetizado.
De un lado no dejaba de pensar - pese a su indiferente apariencia - a las acusaciones de cobardía, como fundamento de su adiós ; por otro , el nacimiento de su hijo despertó la ambición de crear para él, y para los hermanos que vinieran, una situación rumbosa y segura. El dinero estaba allí en las péndolas de los toros - Cayetano lo sabía por experiencia -, donde había que mirar en el cruce para la estocada, tras las astas. Pero..... ¿ y si una día no volvía al hijo ni a su madre.
Las dudas no dejaban reposo a Cayetano. Pero los empresarios tampoco. El momento taurino era crítico y Cayetano, incluso con sus irregularidades y altibajos, tenía cotización cartelera.
¿ Quizás fuera poco serio volver, cuando estaba tan fresca su retirada ? Pero los ejemplos de Juan Belmonte, con sus temporales retiradas y Rafael " El Gallo ", que era un torero de ida y vuelta, no dejaban de tener cierto fundamento las incitaciones de los empresarios al Niño de la Palma, para que volviera a ceñirse el capote de paseo.
En aquellos momentos el negocio de los toros únicamente era defendible en Madrid. La Empresa de Barcelona estaba en pérdida, la de Valencia había traspasado el negocio a Dominguín, la de Sevilla con una feria desastrosa.
El Niño con 25 años, edad de verdadera plenitud, se le acrecía la ambición de bienestar para los suyos.
Pero la afición de Madrid andaba nerviosa, terminada las obras de las Ventas, los aficionados se veían desahuciados de su querida plaza vieja, los nervios del cambio se traducían en exigencias a los toreros.
Cayetano regresa, pero pronto le falla el ánimo ; vuelve sin sentimiento del toreo.
En las tardes que cumple, los públicos ven un centellante toreo con su proverbial facilidad lleno de maestría en la lidia, y así mismo lleno de vacilaciones a la hora de la verdad.
Por el contrario las tardes aciagas estan llenas de miedos menos velados que nunca, y los públicos no le perdonan, son muchas las tardes que el Niño de la Palma, es silbado con mucha saña.
Le consuela el horizonte apacible de su hogar - donde nacen nuevos hijos - que le devuelven la calma y la serenidad.
Pero Cayetano reconoce que los años pasan, la inutilidad de su lucha por recuperar la ocasión perdida le envuelve y busca ocasiones de nuevos triunfos para recuperar el viejo esplendor.
Pide miuras para comenzar su temporada de 1931, en abril y en Madrid.
Ni Cayetano ni Armillita Chico hicieron nada y la corrida fué muy desagradable. Ni un gesto de comprensión. El esfuerzo para comenzar la temporada fue totalmente baldío.
Cayetano sigue su camino hacia el olvido. Sale por la puerta grande de la vieja plaza de Madrid ( hoy Palacio de los Deportes), en el año 1932, más apenas ha alzado el vuelo, las cornadas de Madrid y en Aranda de Duero cortan su racha y hacen estéril su acoplo de valor y lo hunde y desmoraliza todavía más.
Pero se anuncian los mejores carteles de inicio de temporada en la plaza de Carabanchel, de Madrid.
Toros de Saltillo y Pablo Romero y Cayetano planea su revancha, con dos grandes triunfos.
A Juan Belmonte, más que cuarentón los aficionados lo siguen viendo como un valor actual, al Niño de la Palma, en su primera corrida en la chata, se le ve como una reliquia del pasado.
Corta una oreja a un toro de Saltillo y triunfa con la de Pablo Romero a sus treinta y un años volviendo a quedar instalado en la torería de la actualidad, entre los aficionados comentaban :
¡ De aquí, hacia arriba !
( Continuará )