martes, 5 de noviembre de 2013

JOSELITO " EL GALLO " EN EL RECUERDO.



¿ Que fué Joselito " El Gallo " en el toreo ?
Pienso que en la mente de todos estará el decir : ¡ Joselito " EL Gallo fué un maestro !
¿ Pero qué es un maestro en tauromaquia ?
Casi todos contestaremos . pues que torea muy bien, pero pienso que ni siquiera es una condición precisa.
El maestro debe participar en los dos principios básicos en que se funda el toreo,
conocimiento de las reses y conocimiento de las suertes.
Yo añadiría también el tener carácter y sobre todo una gran vocación.
Carácter suficiente para imponerse una disciplina que contagie a todo el público que asiste al espectáculo y que a su vez alcanza a su cuadrilla.
Sin una buena cuadrilla no se puede ser un maestro, por las cuadrillas se les conoce.
Y vocación suficiente para hacer de la profesión su vida.
No estar íntimamente satisfecho jamás.
Afan de superación total.
Buscar cada día la perfección.
Joselito " El Gallo " murió a los veinticinco años, sin acusar el menor síntoma de decadencia y practicando todas las suertes del toreo, desde el galleo con el capote a la suerte de recibir, las vistosas banderillas, con las que todas las tardes se le veía quebrar el junco de su cintura.
Mató 1569 toros. Alterno con todos los matadores de su época, sin rehuir ni vetar a ninguno.
Toreo con Juan Belmonte 257 tardes, con su hermano Rafael, 184, con Rodolfo Gaona, 139, con Vicente Pastor 58, con Machaquito y Bombita 23 y 14 tardes, etc.
En la plaza de Madrid toreo 81 tardes. En Sevilla 58.
Con Belmonte, su competidor difícil fué con quien más toreo.
El mes de mayo con mucha primavera en el campo y mucha sangre brava en los toros, sin querer al caer del calendario las hojas se hicieron fecha en las lápidas de mármol.
- Decia José :
- La obligasión e ante que la devosión.
En aquella época, vivía Joselito en Sevilla en su nueva casa- palacio de la Alameda de Hércules. Casa que perteneció a " Cara Ancha " y que compró para comodidad y holgura de los suyos, de manera especial para situar a su adorada madre en el trono que él quería.
Sus visitas, a casa no duraban más de dos días, pues siempre decía : hay que prepararse a fondo.
Vicente Pastor decía de José :
- Cuando a él le llegue el agua al pecho, todos los demás estaremos ahogados.
Pero que pensaría José cuando se encontró en los ruedos con Belmonte.
Él lo había hecho todo, pues había vencido y destronado a Bombita, que lo era todo cuando él nació al toreo. Y ahora de pronto aparece un torero raro, que se ponía demasiado cerca y al que los toros se quitaban de encima con frecuencia, como un pelele. Pero los públicos asombrados llenaban las plazas para verlo. Por si - como advertía Guerrita - No les quedaba ocasión de verlo más.
¿ Que pensaría Joselito " El Gallo " ?
Apenas salido de su asombro, del asombro ante este problema inesperado que la vida le trae.
Si antes, para pelear con Bombita, empezó por ír al terreno de Bombita, ahora, para poder pelear con Belmonte, va al terreno de Belmonte. Es decir, al terreno del toro.
La " Edad de Oro " del Toreo se inicia el 16 de octubre de 1913, con la alternativa de Juan Belmonte, en Madrid, y finaliza el 16 de mayo de 1920, con la muerte de Joselito en Talavera. Es una época del toreo en la que se puede concretar desde su inicio a su final el día, la hora y el minuto.
En la cabeza de Joselito no cabía que nadie hiciera las cosas mejor que él.
En el transcurso de una cena, después de un festival en el que había triunfado José, el segundo gran califa " Guerrita ", que asistía a la misma, le dice a Joselito :
- Has estao superió esta tarde, hijo. Te pareces a mí.........
- Gracias maestro.
- Lo que no entiendo es cómo no has acabao todavía con ese pobre diablo de Triana. En diez minutos podrías hacerlo si quisieras.
A mí me hubieran bastao menos de cinco.......
- Perdone usté, maestro, pero en eso anda equivocao. Es verdá que usté hubiera podio con él toas las tardes, como yo, menos cuando hase con er toro cosas que ninguno de los dos, ni el mismo " Lagartijo ", hemos soñao en la vida. Y con un torero asín no se acaba tan fácilmente : mejó dicho : no se acaba.
- La verdá es que no lo entiendo, José. Pero si tú lo dise.......
Para " El Guerra " las palabras de Joselito fueron tremendas, pues no podía concebir que un pobre infeliz de Triana pudiera hacer cosas mejor que " Lagartijo ", primer califa de Córdoba y maestro suyo.
Joselito, a pesar de que también tenía su orgullo, nunca descalificaba a ningun torero fuera de el ruedo, y además sabía que el trianero marcaría una época, e incluso algo más que eso.
Un día que Joselito no pudo con un toro le pregunto al " Guerra " : ¿ En qué me he equivocao, maestro ? Y éste le contestó : " No te preocupes, hijo, que con este morlaco ni yo hubiera podío hasé ná ".
José fué uno de los primeros que supo captar la profundidad del toreo de Juan.
Estando en el hotel después de una corrida, en la que el público aclamó ruidosamente a Juan, animaban los amigos a José diciendo que eran unos ignorantes al no reconocer su toreo en aquella tarde.
Pero José, desconsolado, dijo : " Sere el mejor, pero " ese " ha toreado hoy como si fuera quien inventó el toreo.
Eso no quiere decir que Joselito no fuera un artista. Pero el temple del trianero, no entraba dentro de la concepción clásica de la tauromaquia de aquel tiempo.
De ahí su desconsuelo cuando se lamentaba de que si bien era el mejor torero, no era el que mejor toreaba.  
Que respeto mutuo se profesaban, podriamos decir sin temor a equivocarnos que el mejor partidiario de Belmonte era Joselito y el de Joselito era Belmonte, como lo demostraron tantas y tantas veces.





domingo, 27 de octubre de 2013

RONDA....... Y SUS TOREROS ( CAPÍTULO IV )



Sesenta y cinco años después de la muerte de Pedro Romero nace en Ronda el 4 de enero de 1904 Cayetano Ordóñez Aguilera y comienza otra famosa dinastía torera en Ronda la de los " Ordóñez ".
Juan Ordóñez y Ana Aguilera, eran propietarios de la zapatería La Palma instalada en la Plaza de Alarcón hoy llamada de Carmen Abela.
Sin antecedentes taurinos en la familia, Juan Ordóñez había sido carabinero y, retirado ya, se dedicó al negocio de la zapatería para sacar adelante a su familia compuesta por nueve hijos entre ellos siete varones.
En realidad el sobrenombre de Niño de la Palma en lo taurino lo empezó a utilizar su " malogrado hermano Antonio ".
Quería ser torero. A consecuencia de los golpes que le propinó una vaca murió más tarde. Al desaparecer Antonio que era el hijo mayor de Juan el apodo de Niño de la Palma lo hereda Cayetano.
Cuando cuenta con trece años de edad, la familia se traslada a la Línea de la Concepción, año 1.917, no funcionaba bien el negocio de la zapatería.
Cayetano alterna su trabajo en el Café Cinco Minutos, que es propiedad de su padre, con el de panadero y ayudante de cocina en el Café el Duque. Asimismo comienza a ír de maletilla por las ganaderías de la zona.
Con diecinueve años decide arrojarse al ruedo, como espontáneo, en una novillada celebrada en Ceuta.
Trata de retirarlo la fuerza pública, que con el chico se comportó más como fuerza que como pública. Termina en el hospital asistido de una herida contusa.- producida por un culetazo, que le interesa la piel en la región parietal.
El traje de luces lo viste por primera vez en La Línea de la Concepción, en una charlotada y un enano formaba parte de la cuadrilla, por mucho empeño que puso Cayetano, la gente se rie con ganas del enano de su cuadrilla.
El 30 de abril de 1.922, después de muchas vicisitudes se presenta como novillero en Algeciras. Tiene que despachar los cuatro novillos. El irlandés Trimbi, con el que alternaba se asusta y se niega a matar su lote.
En la temporada siguiente torea ya con picadores, en San Fernando, en la provincia de Málaga, en la de Cádiz, Jerez y Baza con buenos resultados.
En 1.924, acepta lidiar en Málaga una novillada de Miura. Su éxito es clamoroso. Se presenta en Sevilla prueba de fuego, el 5 de octubre de 1.924 despertando un gran interés.
Estando en el café de su padre, en La Línea, entró un día Juan Belmonte con unos amigos. Cayetano, se quedó mirando a Belmonte, casí no le salían las palabras, para preguntarle qué era lo que deseaba tomar, - ¿ En qué estás pensando, mocito ? - le preguntó, en tono paternalista, el pasmo de Triana.
El chiquillo de repente y atropellando las palabras dijo :
- Pienso, maestro, que usted me dará la alternativa algún día.
- ¿ Eres torero, le pregunta Belmonte ?
- Quiero ser torero.
- Me gustaría verte. Avísame y si puedo te facilitaré algún tentadero.
Se fué Cayetano por los cafés y casí se le caen las tazas de la bandeja.
Después del éxito de Sevilla, torea en Córdoba, Logroño, Alicante, Granada, Castellón, Melilla.
En 1.925 el 1º de marzo se presenta en Barcelona. Resulta cogido en el muslo y decide reaparecer el 22 de marzo en Valencia, sin tener la herida bien cicatrizada, tiene que entrar en la enfermería porque se le abre la herida.
El 28 de mayo se presenta en Madrid, la plaza se llena hasta la bandera y a ello contribuye el artículo de Corrochano : " Es de Ronda y se llama Cayetano. Sin embargo la actuación pasa sin " pena ni gloria ". En total toreó 25 novilladas en la temporada de 1.925 y tomó la alternativa, en la Maestranza , de Sevilla, el 11 de junio de 1925 de manos de Juan Belmonte y testigo " El Algabeño ".
Se cumplía así el deseo de aquel camarerito de La Línea, al atender en el café de su padre nada menos
que a Juan Belmonte..
Se lleno la Maestranza por dos motivos : la reaparición de Juan Belmonte y por el buen recuerdo que guardaban los aficionados del rondeño de novillero. Cayetano cortó una oreja en el último toro y su triunfo trascendió a toda España deseosa de un torero que renovase el panorama.
Confirma alternativa en Madrid, 16 de julio de 1.926, corrida a beneficio de la Asociación de la Prensa.
Cartel Luis Freig, Nicanor Villalta y Cayetano, que formó un lio en un toro de Vicente Martínez que le cortó una oreja y José María de Cossio le hizo una gran crónica
El 8 de noviembre marcha a México, donde actuó en 10 corridas.
En la temporada de 1.925 coincidiendo con la reaparición de Juan Belmonte conoce el Niño de la Palma a Ernest Hemingway, su mujer la pianista Hadley Richardson, con la que se había casado en Chicago en 1.921.
Se hospedaban en el Hotel Quintana, de la Plaza del Castillo, que era el lugar habitual de la residencia de los toreros más importantes en su paso por el coso de Pamplona.
Aquel año Hemingway escribe " Fiesta ".
A Cayetano Ordóñez lo convierte en Pedro Romero.
En la temporada de 1.926 el Niño de la Palma pega un petardo en San Isidro, es la primera corrida en la que interviene Cayetano que tiene que protegerle la fuerza pública para que salga indemne de la plaza. El día 7 de julio quedó grabado en la memoria de los aficionados que le habían aplaudido hasta el delirio la temporada anterior.
Su situación se agravará el día 9 de julio. Es recibido de uñas por el público pamplonés. El toro marcha al corral con los tres avisos reglamentarios. La presidencia hizo que subiese al palco. Nunca se vió tal despliegue de guardias de seguridad Cayetano llegó al Hotel Quintana seguido de un tumulto de espectadores y uno de estos le arrojó una botella que fué a estrellarse en las columnas de un porche. Varios mozos penetraron en el hotel. Juan Quintana el dueño mandó cerrar las puertas del hotel, hizo llamar a un taxi para que se situase en la travesía de Espoz y Mina y por la puerta de servicio que da a esta calle pudo salir el Niño de la Palma, enfundado en una gabardina que Juan Quintana le dió. Cayetano se cambió de traje en la estación de Alsasua. En esa estación cogió el tren que le conduciría a Madrid, en donde toreaba al día siguiente.
( Continuará )





miércoles, 16 de octubre de 2013

100 AÑOS DE LA ALTERNATIVA DE JUAN BELMONTE



Hoy 16 de octubre de 2013 se cumplen 100 años de la alternativa de Juan Belmonte, en Madrid.
Era un jueves con la plaza llena y los precios de las entradas por las nubes.
La corrida al desechar la anunciada del Marqués de Guadalest fué sustituida por una de Prudencia Bañuelos, vecina de Colmenar Viejo.
En el paseillo la gente chillaba y aplaudía. Los gritos para Belmonte. Las palmas para Machaquito.
El cartel estaba compuesto por Machaquito, Rafael " El Gallo " y Juan Belmonte que tomaba la alternativa.
Empezó la corrida a las tres en punto de la tarde, bajo la presidencia del edil madrileño don Pedro Plaza Carranque, sin sospechar que aquella corrida, por mucho que él se imaginase, iba a ser de tanto escandalo.
Sale el primer Bañuelos, recula, pega un salto y sale a la estampida, el público se alza de sus asientos y protesta al presidente que accede al cambio, el toro era insignificante.
El segundo se asusta de los capotes y hasta de su sombra. La bronca es de órdago a lo grande. El pañuelo verde otra vez.
El tercer toro que sigue siendo el primero, surge a la arena, era de Bañuelos, sale sin divisa y los gritos no cesan, el presidente al ser tan manso ordena foguear, pero en realidad quien echaba fuego era el público por aquella tomadura de pelo.
El viejo coso amenazaba hundirse por la indignación popular.
Belmonte le da unas verónicas muy buenas pero de nada sirve la gente sigue enfadada y así continua durante todo el tercio de varas. Belmonte brinda el toro de su alternativa al público entre un gran abucheo. Su faena de muleta francamente buena, naturales, de pecho, molinetes.
Dos veces entra a matar descabella a la primera.
Cuando se retira a la barrera se oyen algunos pitos.
Salieron aquella tarde once toros.
El segundo de Belmonte que haría el número ¡ once ! era de los desechados de Guadalest, con muy poca presencia, el público cansado de tanto gritar, agotadas sus fuerzas y temiendo que el sustituto fuera peor aún, aminoró el griterio y más cuando vio lancear a Belmonte con ceñidas verónicas, y de pie ovacionaron a Belmonte.
Belmonte que vestía de salmón y oro, inició una faena de muleta corta y con el estoque anduvo mal y desacertado, dando pinchazos en cualquier parte y hasta se pinchó el mismo en una mano teniendo que pasar a la enfermería y rematar el toro Machaquito.
Los otros dos espadas anduvieron por la tarde sin pena ni gloria.
El crítico " Don Gonzalo " contaba la corrida como " Una alternativa de Escándalo " y comentaba lo del dicho popular de Corrida de expectación, corrida de desilusión.
Machaquito anunciaba cinco días después el 21 de octubre de 1913 su decisión de cortarse la coleta.
Los periódicos decían que Juan Belmonte resucita el pase natural, completamente olvidado torea siempre muy cerca embebiendo en el trapo al enemigo.
Belmonte es un innovador, le cogen los toros todas las tardes, pero eso es Belmonte.
Ya era Juan Belmonte matador de toros.
Y como de México le habían ofrecido un buen contrato, hizo las maletas y en unión de don Daniel Herrera y de un hijo de don Natalio Rivas, tomó el tren camino de París.
Y allí embarcó en el trasatlántico alemán imperator con rumbo a Nueva York.
El término " temple " no estaba codificado en las viejas tauromaquias, y por tanto fué de nuevo cuño. Quien lo introdujo por primera vez en la terminología taurina fue Juan Belmonte, cuando dijo :
" Toda la visión de mi obra se condensa en una palabra : temple.
Rafael " El Gallo ", decía de su hermano José :
¿ Demasiada casta para torear bien ? Porque, como era su obsesión dominar y tenía tan enorme poderío, a los cuatro pases ya estaban rotos sus toros, con los lomos y el cuello hechos trizas ; él se desesperaba al verse sin enemigo y no poder desarrollar su enorme capacidad torera ; pero yo le replicaba siempre : " José, tú tienes la culpa ; porque para torear bien hay que acariciar.
Y Joselito le decía a Juan Belmonte.
- Aquí quien ganó la partía fuiste tú. Juan : yo dominaba a los toros luchando y doblándome con ellos, y tú lo conseguías de una forma que nunca logré asimilar : parando y templando. ¡ Menúo arte el tuyo, Juan !
Eran dos formas distintas de enfocar el toreo.
Pero de no haber sido por lo de Talavera, quién sabe si Joselito hubiera templao mejor que nadie.
Le decía Belmonte a José :
- Ya me diste un buen toque en Madrí con aquellos naturales. Todavía se habla de ellos......
- Puras especulaciones, Juan.
- Tu fuiste quien removió de no sé dónde las reglas eternas de la tauromaquia, Juan : las únicas : Por eso te he dicho que ahí me ganaste la partía.