miércoles, 13 de octubre de 2010

LAS DOS CARAS DE LA NOTICIA





He pasado unos días en Encina Hermosa disfrutando del sol y la lluvia y de la buena otoñada que se nos presenta este año en Extremadura. 
La parición de las vacas que comenzó a finales de Septiembre al día de hoy ya tenemos una quincena de becerros corriendo por la dehesa, que podrán ver en las fotos que les traigo y muestro abajo. De momento ganan en número los nacimientos de las hembras a los de los machos, pero hasta Abril que terminan las vacas de parir, es pronto para apostar de quien será la victoria. Por tanto como pueden apreciar dos buenas noticias me esperaban.

Esta claro que dos noticias buenas eran demasiado y por tanto la mala estaba rondando. A primera hora de la mañana de mi segundo día en Encina Hermosa, recibo la malísima noticia que el semental nº 18 Miliciano que en su día les presente en el blog, lo han matado por la noche sus compañeros, se pueden figurar el mazazo que recibí con tan catastrófica noticia.
Este tipo de noticias ni será la última ni la primera; por desgracia en las ganaderías se dan con cierta frecuencia. El afán continuo de pelea entre los animales, propician muchas bajas al cabo del año tanto en hembras como en machos, siempre duele, pero un semental al que tanto cuesta buscar, perderlo en un momento, te destroza moralmente y cuesta muchos días el recuperarte de nuevo.
Si en principio contaba con trabajar mucho este invierno en la búsqueda de nuevos sementales, tan básicos en la ganadería, con este motivo aumenta la necesidad de hacerlo, tarea ardua y nada fácil, pues por mucho que te empeñes en buscarlos si no están, no aparecen, pero al ser tan necesario tenerlos, no hay más remedio que intentar encontrarlos en todas las camadas.
La vaca 204, Española, que en su día pasó por la prueba de la tienta con brillantez, acaba de realizar su primer parto, un macho negro, como ella, y que llevará en los ruedos el nombre de Español.
Desde ahora su vida ha cambiado porque su instinto maternal la hace dedicarse por completo al cuidado de su becerro que luce un crotal con el nº ( 1089 ) y que la sigue junto al resto, pero sin apenas separarse de ella. Española estará en alerta constante, por si algún peligro amenazara al mismo y que según pasen los días irá creciendo y poco a poco se atreverá a irse separando de su madre y juguetear con el resto de los becerros.
Las vacas madres pasan su vida en semilibertad, se las cuida bien, pues se trata de mantenerlas gordas y bien alimentadas, pastan en cercas grandes con llanuras y cerros, para moverse a sus anchas y bajos donde en noches de frío y viento refugian a sus becerros, buenas charcas de agua, la sabia naturaleza las dota de impresionantes cuernos para defender a sus crías, tienen una vida sana. Los ganaderos lo primero que preguntamos cuando nace un becerro ¿es macho?, nos gustan más que las hembras, principalmente por dos razones, la lidia del macho en la plaza conlleva mucha responsabilidad, pero si las cosas salen bien no se puede explicar lo que se siente, es por tanto un gusanillo que se lleva dentro y no se olvida con facilidad; con la hembra sientes una gran satisfación en el tentadero, pero en nada comparable, con la plaza.
Empiezan a parir sobre los cuatro años y llevan una vida de lo más placentera, hasta que mueren de viejas, gozan por tanto de más libertad que los sementales que se pasan tres trimestres encerrados y uno padreando.
Las vacas paren siempre en los sitios más insólitos de la dehesa. Nosotros a veces hemos hecho pruebas encerrando a las que iban a parir en una cerca pequeña donde el control era más fácil y tuvimos que desecharlo, pues cuando se acercaba el momento de parir saltaban por algún punto y parían en el sitio donde a cada una le gusta, cada vaca en la dehesa, tiene un sitio para ello.
Las vacas que paren al principio, en otoño, tienen ventajas, se pueden entregar más en la cría de su becerro, pues momentáneamente no tienen que compartir la alimentación más que con el que tienen fuera, después más adelante, cuando se cubra de nuevo, serán dos a los que tiene que alimentar, por eso las que paren primero se desgastan menos, y tienen siempre más capacidad.
Por eso, es el momento de que no les falte de nada a las vacas, teniendo en cuenta que dentro de cincuenta días aproximadamente, tendrán con ellas al semental que se ocupará de cubrirlas. Pero para que las cubra el semental tienen primero que entrar en celo, influyendo mucho para ello el que estén fuertes y gordas, para cubrirse y engendrar una nueva cría en sus entrañas.
Las vacas se cubren aproximadamente a los dos meses de parir. La reproducción es la función de lujo del organismo y hace que eso sea posible, siempre que las vacas estén gordas, pues aunque la vaca tenga celo si no está gorda aunque las cubra el semental no se quedarán preñadas.
El otoño y la primavera pienso son las dos estaciones más bonitas en la ganadería, después de la penuria del verano, donde el campo se queda sin nada, de nada, empezar en otoño de nuevo a ver vida en el mismo, te reconforta muchísimo, y aunque los animales no cubren todavía sus necesidades alimenticias con la hierba que empieza a salir, el ver el campo verde les llena de esperanza, como también nos ocurre a los humanos, donde me incluyo totalmente.


jueves, 7 de octubre de 2010

LA OSIFICACION EN EL GANADO DE LIDIA




La osificación es el proceso de mineralización de los tejidos que originan los huesos. La formación del esqueleto puede tener lugar por sustitución del cartílago. Este proceso supone la incorporación de sales minerales tales como fosfato cálcico, carbonato cálcico, fosfato magnésico, fluoruro cálcico, etc., en la proporción de 85, 10, 1,5 y 0,3 % de la fracción inorgánica, respectivamente, sin contar el agua.
Podemos distinguir dos procesos de osificación la DESMAL y la ENDOCONDRAL.
La osificación desmal se inicia con la modificación de células mesenquimatosas que se transforman en esteoblastos, alrededor de los cuales aparece un fieltro de fibrillas precolágenas. Posteriormente un cemento amorfo reúne las fibrillas hasta formar una masa compacta en cuya superficie se adaptan los esteoblastos, que se transformarán en osteocitos al mineralizarse el tejido osteoide.
Posteriormente la osificación endocondral tiene lugar por agrandamiento de las cavidades vesiculosas del cartílogo y depósito periférico de sales cálcicas alrededor de los llamados núcleos de osificación.
Les cuento todo esto tan complicado, para que ustedes comprueben la importancia de la osificación en el ganado de lidia.
El hueso acumula en sus trabéculas, elementos calcio-fosfóricos que cederá en momentos de penuria, pero si no se los suministramos complementariamente, mal podrá cederlos el propio organismo. De ahí que lo más aconsejable es el suministro  continuo de una buena mezcla de minerales.
No podemos olvidar que los elementos ( calcio y fósforo ) forman el 75% del total de las cenizas del cuerpo de las reses de lidia y concretamente, en el esqueleto, bridas cartilaginosas y ligamentos se eleva al 90% de dicha cantidad.

El fósforo y el calcio son los dos elementos minerales, que precisan los animales de las ganaderías por varias razones :
 - Los forrajes que pastorean los animales al aire libre, son pobrísimos en fósforo y mayormente aún en calcio.
 - En la gestación de la vaca, lactación de su ternero y crecimiento del mismo, hasta  llegar al ruedo, precisan de aportes minerales muy cuantiosos para que dichas funciones fisiológicas las desarrollen con plenitud y vigor funcional.
En una palabra son "necesarios siempre", por tanto el aporte calcio y fósforo debe ser constante y a libre disposición de los animales.

Los huesos de los animales contienen el 45% de agua, un 20% de (oseína)  o matriz orgánica y el 35% restante es inorgánico.
El hueso, además de su función de sostén del cuerpo, constituye un depósito de calcio y fósforo, una autentica reserva de tan vitales elementos minerales, las cuales se movilizan de acuerdo con las necesidades orgánicas.
Los huesos se forman a partir del cartílago y, una vez formado, esta en intercambio continuo de calcio y fósforo con el resto del organismo.
Las hormonas desempeñan un papel decisivo del sistema esquelético. El tiroides, si pierde su funcionalidad, se detiene el crecimiento, por provocar un retraso en la proliferación celular ósea y cartilaginosa.
Las hormonas sexuales regulan el desarrollo óseo (frenándolo o activándolo). Los cabestros por estar castrados, aumentan su esqueleto y desarrollan mucho su cornamenta.

Vitaminas: la vitamina A como auténtico factor de crecimiento y osificación, la C evita trastornos degenerativos musculo-óseos, la E es vital para el desarrollo muscular y endurecimiento de las bridas cartilaginosas. Su carencia lleva a midiodistrofias (músculo blanco).
Lípidos. Las grasas alimenticias son necesarias para evitar los procesos osteopáticos.
La osificación ósea se efectúa como les indiqué anteriormente a través de la (oseína), que es la sustancia fundamental primaria del hueso, de origen conjuntivo y que se mineraliza al precipitarse y retener las sales calciofosfóricas, que le aporta la reserva alcalina de la sangre, a través del plasma.

Todos estos procesos, se inician ya dentro del útero de la vaca y siguen activamente durante todo el crecimiento del ternero. Se reducen al llegar a la pubertad, aunque en realidad no terminan en toda la vida del animal este intercambio de hacer y ceder aportes de sus reservas a todo el fisiologismo animal.
Así, cuando un toro se lidia a los cuatro años, no ha terminado la osificación de sus miembros y consiguientes bridas cartilaginosas, es por tanto que todo cuanto se haga para fomentar la osificación será la base de un manejo mejor en todas nuestras ganaderías.









domingo, 3 de octubre de 2010

LA POESIA EN LOS TOROS (4)


Hoy les traigo, otra poesía del baúl del Museo, se llama LA MUERTE DEL TORO BRAVO EN EL CAMPO, de D. Manuel Barbadillo, espero les guste.

Esta mañana se ha muerto,
bajo aquel lentisco grande
que da al camino del soto,
el toro que en los "mimbrales"
tropezaron los vaqueros,
casi sin vida, ayer tarde.

¡Qué poco se defendía
el toro en aquel instante!

Murió cabizbajo y lento,
lleno el pelo de cachambre,
llena de espuma la boca,
sin fuerza para oxearse
las moscas que le cercaban
entonando funerales.

El chiquillo del vaquero,
sorprendido en aquel trance,
le observaba temeroso;
le miraba, sin osarse
a poner su pie de niño
sobre el monstruo agonizante.

Pero el toro le llamaba
en su lenguaje.

No eran sus ojos de fiera,
no eran los que fueron antes;
eran claros como linfas
plateadas de un estanque.
Estaba allí, prisionera,
toda la luz del paisaje,
con campanillas de mayo,
con adelfas, con jarales;
y el niño allí quietecito,
en la pupila expirante,
temblando como en el agua
tiembla la cara al mirarse.

¡Qué pena me daba el toro
bajo aquel lentisco grande!
Sarcófago montaraz,
sin epitafios ni mármoles.
Sin un corro de caballos
sobre la arena sangrantes;
sin chaquetillas de luces;
sin banderillas de encajes;
sin la figura dorada
del espada allí delante;
sin sentir, entre el estruendo
de las mulillas que parten,
la ovación de los tendidos
cuando se inicia el arrastre .....

¡Qué pena me daba el toro,
muerto en el campo, sin nadie!




Ahora, les traigo otra, de la misma procedencia. Se llama SOLEDAD Y MUERTE DEL TORERILLO, de D. José de la Vega Gutiérrez, espero que les guste.

Sobre el encaje de luna,
bordado de estrellas blancas...
Sobre las brumas del río,
temblores de madrugada...

Riza los juncos el viento
como trenzas de oro y plata;
y en la lividez remota
de la campiña lejana
va exprimiendo el horizonte
zumos de color naranja...

Sobre el camino de polvo,
la luz incierta del alba
acompaña al torerillo
como un ángel de su guarda...
Salió de noche..., muy noche,
y por compaña llevaba
luces de gloria en la frente
y albor de rosa en el alma...
Un desfile de ilusiones
por los ojos le cruzaba
como lejano espejismo
que jamas la mano alcanza...
La emoción, aguas abajo,
iba derramando lágrimas
de negras penas dormidas
y de tristezas calladas....

Los espinos de la cerca
tienen suavidades blandas
para la lluvia de anhelos
que por el cuerpo resbala...
Un capotillo liviano
que vino envuelto de faja
se despliega por el aire
en un vuelo de esperanzas...

¡Acude... torito... toro!...,
que ya llega la mañana
y los vaqueros madrugan
y están atentos los guardas.

Y acude el torillo, toro...
¡Toro de la mala entraña! ...
Y atraviesa al torerillo
con cuarenta puñaladas;
y en un siniestro volteo
por los espacios lo lanza
como un muñeco de trapo,
como una brizna de aulaga....

Un revuelo de gemidos...
Una angustiosa llamada...
y luego, sólo el silencio,
el aire..., la luna..., nada...

Sobre el suelo han florecido
grandes rosas encarnadas,
que va besando la luna
con pasión de enamorada...
Nadie lo vió... Nadie supo
cuando al ángel de la guarda
se apartó por los caminos
de los luceros de plata...

Soledad de soledades
en la muerte que acechaba
con frías manos de hielo
tras los espinos y zarzas...

Allí queda el cuerpo roto...
Allí están abandonadas
en la aspereza del campo
una vida... una esperanza...
Nadie cerrará sus ojos...
Nadie besará su cara
con dolor enternecido
por las lágrimas amargas...

Canta al viento la tragedia
vestida de negras galas,
mientras los cuervos, de negro,
baten alegres sus alas...

¡Ay, torero..., torerillo...,
torero de la desgracia!...

¿Dónde se esconde tu madre
que no acude, aunque la llamas?...
¡Solo en tu campo de muerte,
la soledad te acompaña! ...