viernes, 13 de agosto de 2010

El OLFATO Y LA VISTA EN LOS REPRODUCTORES


El toro y la vaca de lidia, son animales de tipo defensivo; su alimentación es herbívora, y por tanto no tienen que luchar para vivir; los vegetales no se mueven. Por eso carecen de garras, de colmillos, piezas para sujetar las presas como los carnívoros y fieras cuya vida exige matar.
Las sensaciones que reciben los animales dominan toda su vida; los dolores, los placeres proceden de los sentidos, faltos de reflexión, ignoran el pasado el cuanto no es recuerdo material.
El ganado de lidia cuenta con cinco sentidos.
El ojo, el globo ocular es relativamente pequeño menor que el del caballo y comparando el volumen del ojo con el peso del cuerpo, resultan que estan en el último lugar de los animales domésticos. El ojo del toro tiene de 28 a 35 centímetros cúbicos de volumen y el de la vaca de 25 a 34.
Los reproductores son cortos de vista, en algunos ejemplares, por defecto de esfericidad, la miopía es más intensa, son los llamados burriciegos, como el toro que mató a Joselito en Talavera de la Reina.
En el toro la anchura del cráneo, distancia mucho los ojos, posición favorable para crear un vicio de refracción. Los toreros que se arriman saben que el toro acude mejor al engaño en las distancias cortas, en cambio toreando a distancia, aumenta el peligro y es mayor la exposición a las cornadas. El toro animal miope, acercándole la muleta acorta la distancia focal, lo que favorece la buena percepción de los objetos por encontrarse situado de manera que podemos decir que ha enfocado el objeto en su retina.
Es animal de vista baja, ve muy bien el suelo y cuanto se mueve al nivel de la tierra y para mirar por alto ha de levantar la cabeza forzando el cuello. Normalmente ve a la altura de su línea horizontal y por debajo.

Los receptores olfatorios residen en las fosas nasales. Estas fosas están constituidas por los cornetes nasales y la mucosa, la cual, en su tercio superior, se encuentra la región olfatoria.
Las partículas olorosas llegan a la región olfatoria por dos vías distintas: por los orificios nasales en el acto de la inspiracion, es decir, ejecutando movimientos respiratorios cortos y reiterados, o por vía faringea en el momento de la espiración, como ocurre en la ingestión de los alimentos.
El umbral de excitación, es decir, la cantidad mínima precisa para provocar la sensación varía para cada olor. Destaca en el olfato la facilidad con que se fatiga, sólo lo hace con el olor en cuestión y no con lo demás.
El sentido del olfato le permite al animal detectar el olor de que están provistas todas las cosas que le rodean. El aire que respira está impegnado de partículas en suspensión que le producen al animal las correspondientes sensaciones de olor.
Es por tanto y gracias al sentido del olfato lo que le permite elegir los alimentos en el campo, y así observando a los animales podemos ver cómo acepta unos y rechaza otros.
El animal ventea levantando la cabeza y aumentando el número de inspiraciones, haciendo pasar mayor cantidad de aire, y a mayor velocidad, para incrementar la sensación.
El olfato en los sementales tiene un papel importante en la reproducción pues descubren a las hembras en sus periodos de celo olfateando el aire.
Por la noches las reses en el campo, si se acercan a ellos personas o animales sienten necesidad de olfatear el medio en busca de información olfativa precisa en esos momentos para ajustar a ella sus reacciones de defensa.
Los toros ven poco de noche y siguen al resto por el sonido de los cencerros, cuya tonalidad conserva en su memoria.

Comen en abanico, nunca de frente, al tener las pupilas horizontal y ve a los lados y abajo más que de frente, esto le permite pacer con tranquilidad y moverse buscando el pasto diario.
Los párpados defienden el globo ocular contra la invasión de cuerpos extraños y facilitan la excreción y difusión de las lágrimas.
Para la correcta formación de las imágenes es necesario que se den en el ojo dos circunstancias: primero que el objeto lo tenga enfocado y segundo que se halle en la dirección del mismo.
El ojo normal, aprecia los objetos situados lejos sin acomodarse, como los situados en sus cercanías.



Les traigo una foto presente en el Museo, para ver si alguien acierta en nombre del matador.

viernes, 6 de agosto de 2010

EL VERANO EN ENCINA HERMOSA


El pasto tan abundante de esta primavera, comienza a dar señales de agotamiento, así como la grama, por tanto desde el lunes todos las mañanas, la primera labor a realizar es suministrar con un tractor y un remolque, forraje a todas las vacas que aún están con sus correspondientes becerros, concretamente "avena" que en Mayo segamos y empacamos en paquetes de quinientos y pico kilos de peso.
Esta comida se les reparte en el suelo, lo más extendida posible, con el fin de que puedan comer el mayor número de vacas, cuanto más extendido, menos se pelean. El pasto que queda en realidad es el pasto que las vacas han ido dejando, cuando pueden escoger, primero se comen lo que más les gusta y al final barren con todo.
En estos momentos tienen que mantener a sus becerros que les acompañan todavía y las que estén preñadas que empiezan a parir a final de Septiembre, llevan dentro al feto. Es por lo que estando en los últimos meses de gestación y teniendo elevadas necesidades de minerales para la formación del esqueleto del feto, conviene complementarles con el forraje.
Durante la época fetal, el esqueleto es la parte del organismo, que tiene mayor velocidad de crecimiento. Si la alimentación de la madre es insuficiente en calcio, fósforo y magnesio, los moviliza de su propio esqueleto poniéndolos a disposición del feto. Si la desmineralización es acusada puede comprometer la salud de la vaca madre, este es el motivo que antes que el pasto se agote más, se les empieza a complementar la alimentación, para evitar lo expuesto.
No ocurre esto con los machos que comen paja y pienso durante todo el año, al margen del pasto del campo, verde o seco, que obtienen en cada estación.
Las vacas de primer parto las de segundo y tercero siguen creciendo durante la lactación.
Así como en las adultas las necesidades de producción de leche son prioritarias, en las jóvenes, eralas y utreras, las necesidades de crecimiento deben de ser prioritarias a las de producción, no debiendo perder peso, sino ganar diariamente.

Una de las características más interesantes de el ganado de lidia es que están habituadas para cubrir sus necesidades de acuerdo con el ciclo productivo del pasto de la dehesa. Los animales almacenan sus reservas corporales en los momentos en que la alimentación es abundante (primavera y otoño) y las gastan en aquellos en que las necesidades son elevadas: final de gestación y principio de lactación. De esta forma la vaca se convierte en un animal "acordeón", ya que almacena y gasta sus reservas según un ciclo muy bien definido.
Lo que más molesta a los animales en verano, más que el calor, que también les influye, son las moscas y mosquitos poniendo en serios aprietos a su equilibrio emocional: provocación de estampidas, peleas, etc., de ahí la importancia de la dehesa con sus encinas y alcornoques que les defienden en verano del sol y de las moscas.
Para la producción de leche exige la ingestión de abundante cantidad de pasto de buena calidad alimenticia. El pasto verde y el forraje son los más indicados para ello.
Si no se practica la complementación de la alimentación las vacas llegarán al momento del parto flacas y depauperadas. Una vez paridas tienen que afrontar la lactación para alimentar al becerro recién nacido.
Los becerros que en estos momentos acompañan a las madres, tienen desde hace un par de meses instalado en el cercado que habitan, comederos donde solo pueden entrar ellos, provistos de pienso de arranque. Es un pienso que lleva leche para que su olor les incite a comerlo, pero son tan desconfiados de todo, que apenas se acercan al comedero, cuya finalidad es que los que empiezan a comer castigan menos a las madres mamando en menor cantidad, y a su vez empiezan a estar preparados para lo que se avecina el  "destete", momento en el que se les separará de las madres, pero son tan reaceos a comer el pienso, que una vez se haga el destete, algunos, hay que castigarlos apartándolos, para que no pueden comer paja, se les pone solo el pienso y acaban por comerlo, si por el contrario tienen paja se comen la paja y no comen pienso.

El día 17 de Agosto comenzamos de nuevo el Saneamiento, que durará hasta final de Agosto y que después nos tendrá quince o veinte días en ascuas, hasta conocer los resultados del mismo. Para los que desconozcan lo del Saneamiento les recuerdo que pueden ver en el blog antiguo fecha 13 de Marzo de 2.010, "Hoy, toca hablar de Saneamiento", de los resultados depende el mantenimiento de la Carta Verde, sin la cual no se puede lidiar en Francia.
Por tanto a partir de la segunda quincena de Agosto, tendremos que desarrollar aparte del día a día normal Saneamiento, que son 15 días intensos hasta realizarlo todo y el destete  de los becerros que están con las madres, que se les apartará de las mismas.

Este año como fue abundante en lluvias, las charcas o lagunas donde bebe el ganado, se encuentran  bien de agua, otros años a estas alturas ya teníamos alguna medio seca, teniendo que cambiar el ganado a otras que tuvieran agua.




Hoy les traigo otra fotografía del Museo, espero que alguien acierte el nombre del matador de toros de la misma.

sábado, 31 de julio de 2010

LAS QUERENCIAS.... EN EL TORO DE LIDIA


Todos los animales especialmente los hervíboros de explotación, en rebaño sienten este complejo emocional destacándose vigorosamente el anhelo de revertirse a la tierra de donde fue arrancada su vida y que en español llamamos "querencia".
La tendencia del hombre corresponde muy bien a la querencia de los animales. Ningún animal muestra señales tan características de la querencia como el toro de lidia.
Las querencias en los toros son más ostensibles que en los demás animales, por el regalo con que se les cría y por la vigilancia con que se les atiende.
Cualquiera de las muchas acciones consiguientes a la cría y cuidado de los toros puede resabiarles. y en este caso, el animal tiene que mostrarse de suyo querencioso, y así, para andar entre él como para lidiarle, el conocimiento de las querencias es la mayor garantía de seguridad que pueden proporcionarse a ganaderos, toreros y los que conviven diariamente con él les resulta muy útil conocer las querencias de los toros, para aprovecharse de ellas de la forma más oportuna.
La querencia es un sentimiento, mejor un complejo sentimental, que se apodera del toro e impone deseos imperativos en su conducta, es fuerza creadora, impulso, torrente vital.
Los animales registrán, mediante los sentidos, las imágenes de los objetos circundantes, y  este registro puede efectuarse con rapidez sosprendente; con un solo paseo a caballo graba en su memoria el recuerdo del camino recorrido. El toro es un animal torpe en su aspecto intelectual; tampoco su memoria resulta muy sobresaliente; únicamente la larga convivencia en un corto espacio de terreno donde ha nacido le permite fijar sus impresiones en la memoria, principalmente por la sensación olfativa y visual.
Los toros ventean más que ven, los paisajes conocidos, los olores de sus pastos quedan impresos en su memoria.
Parado y tranquilo el toro en la dehesa, adquiere conciencia de las sensaciones que le rodean y constituye un valor práctico para el presente y una guía para fijo para el futuro y cuando por necesidad queremos forzar estos hábitos, el animal opone resistencia, se defiende en lucha tenaz, como defiende su vida.
Las querencias del toro pueden ser naturales y espontáneas o caprichosas.
La querencia natural la forman, donde comen la hierba, donde comen el pienso, donde duermen, donde estan sus compañeros y huyen de los sitios donde no estan acostumbrados o donde se les ha castigado. Las querencias naturales son conocidas, los vaqueros se defienden por este conocimiento, en la crianza del toro de lidia, se trata de conseguir un animal fuerte, de masas musculares enérgicas y de fuertes reacciones, es decir, instintos de defensa muy despiertos. Llevan un vida de reposo, de tranquilidad para el sistema nervioso: todo lo que se interponga entre el toro y su querencia constituye amenaza y castigo, molestia a su nerviosismo, y a ello responde acometiendo con tanta más energia cuanto mayor sea su bravura o el acoso de la excitación.
Las querencias espontáneas o caprichosas, son aquellas que desarrollan por ejemplo en la plaza de toros, en las barreras, puertas de caballos, burladeros, trajes de los toreros y hasta a veces cuando algún espectador de los tendidos, vocea o amenaza al propio toro o al torero que lo lidia.
Cuando el toro sale a la plaza ha sufrido un viaje encajonado y varias horas enchiquerado en un chiquero. El toro, animal sociable, con este aislamiento ha perdido el gobierno del sistema nervioso; su escasa inteligencia, sus facultades mentales se encuentran perturbadas. El toro tiene mucho oído y mucho olfato y un nerviosismo afectivo; al verse solo, impulsivo, emotivo, siente miedo, encerrado sin luz, su imaginación se deforma, se amplia o se desvía.
El toro se revuelve contra el torero porque lo excita, acucia sus oídos con voces y llamadas, le deslumbra con colores chillones, y embiste para destruir el obstáculo, para libertarse de todo eso.
El toro querencioso, cuando se pega a un burladero, imagina una mejor defensa, y con ello se le despierta un sentimiento, de deseo de tendencia, de no alejarse; los toros querenciosos han de ser toreados de un modo especial, porque la defensa se hace también de un modo distinto.
El toro arrancado de su ambiente de la dehesa, todo tranquilidad, placer, serenidad, al llegar a la plaza demuestra querencias casuales, colores, música y gritos, influyen directamente sobre sus sentimientos.
Por eso es importantísimo que los toreros conozcan hasta la saciedad las querencias de los toros, por el papel tan importante que juegan en la lidia, de lo contrario, a veces, las cogidas son consecuencia del desconocimiuento de las querencias o ignorancia de las mismas y cuando el torero las conoce a la perfección realiza a cada toro la faena que le corresponde obteniendo el triunfo correspondiente con su satisfación personal y la de los espectadores que la premian pidiendo las orejas al presidente.



Estando tan candente la prohibición de los Toros en Cataluña, les traigo una foto del Museo, que sobre 1.958, me mandó D. José Luis Osborne de su toro nº 164 "COQUINERO", que estuvo expuesto en el Zoológico de Barcelona varios años. Yo recuerdo que en un Ruedo de esos años publicaron las fotografías de Coquinero en un reportaje en el mismo.




 
Ya han acertado el torero de Albacete que figuraba en las fotografías de las dos últimas publicaciones, se trataba de Pedro Martínez "PEDRES", precisamente lo acertó una seguidora del blog, y que dirige "Mi Mundo por Montera". Por tanto hoy les muestro dos fotografías de dos niños prácticamente, que torearon en Encina Hermosa y que después el tiempo los ha transformado en Matadores de Toros, como pista, le puedo adelantar que el primero está en activo y el segundo retirado, espero que lo acierten rapidamente.