martes, 29 de junio de 2010

LAS NOCHES... EN ENCINA HERMOSA


Noche de luna en Encina Hermosa, la paz es total, acabo de encender unas velas en la capilla, y después de deambular por el Museo, me centro en un cartel de 1926, con toros de COQUILLA, Marcial Lalanda, Nicanor Villalta y Martín Agüero, pienso el mostrárselo a ustedes :
Marcial Lalanda fue el torero de mayor extensión de este período, de la muerte de Joselito al triunfo de Manolete, son 23 años, en los cuales Lalanda sobrado de recursos, se enfrentó a todos, contendió con todos y con su arte vistoso y su repertorio escogido, su sagacidad, a todos supo aventajar con maestría.
Todo ello tiene más mérito por cuanto que Marcial tenía escasas condiciones físicas para triunfar. Su rostro cetrino y adusto y sus pies planos, sus hombros encorvados y su aire poco gallardo no inspiraban, de momento, esa simpatía precursora del éxito. Pero Marcial con una clara inteligencia, supo fabricar un toreo en el que los defectos de su figura se presentaban como méritos.
Lalanda usó inteligentemente todas las suertes conocidas y con la mayor brillantez posible. Su toreo forzado, amanerado y teatral. Sus verónicas retorcidas, su toreo al natural violento emocionaba al público. Con los toros difíciles y quedados usó todos sus resortes y logró faenas que difícilmente hubiese hecho otro torero en cualquier época. No perdió jamás la cabeza y conoció como nadie las llaves emocionales del público, completo en quites, banderillero facilísimo, torero largo. Matando fue hábil y eficaz durándole muy poco los toros.
Lalanda se pareció a Joselito en su repertorio variado, en su conocimiento de las reses y en su brillantez y valor. Se asemejó a Belmonte en la estética de su toreo.
Lalanda, si no el torero de una época, el más completo y sólido.
Nació en Vaciamadrid (Madrid), en 1.903. Al retirarse en 1.942 de dedicó al apoderamiento.

Nicanor Villalta, hijo de un modesto novillero Joaquín Villalta, apodado "Castillejos".
Con su figura alta y musculosa, sus piernas inacabables y gruesas, con cuello largo y unos movimientos inarmónicos, Nicanor Villalta representaba el esfuerzo de la voluntad para evitar lo grotesco.
Toreaba con una muleta desplegada como una bandera, los pies juntos, las pernas apretadas y así daba su violento derechazo echando el cuerpo atrás. Este derechazo de discutible belleza era emocionante y el único pase en que lucía la figura del torero aragonés que debía imponerse, a pesar de poseer un amplio repertorio. Como estoqueador era notabílisimo, se perfilaba en corto y con una fuerza hercúlea se dejaba caer sobre el toro parado metiendo el estoque con una potencia fulminante. Era como un puñetazo fenomenal armado de un estoque.
Y era hermoso ver como Nicanor Villalta una vez clavado hasta el pomo el acero, se dirigía, sin mirar al toro, a saludar a la Presidencia como dando por acabada su labor, en tanto que el bicho todavía en pie, se bamboleaba y rodaba al fín sin necesidad de puntilla. Tomo la alternativa en 1.923 de manos de Luis Freg, se retiró en 1.943 cuando aún obtenía éxitos con sus estocadas y sus muleteos emocionantes.

Martín Agüero fue un matador valentísimo que manejaba con habilidad y lucimiento el capote y la muleta. Como estoqueador era seguro y rápido, con un valor firme y alegre.
A consecuencia de una cornada le amputaron la pierna en 1.931, y a pesar de su afición y grandes deseos y tanteos, hubo de abandonar toda esperanza de volver a torear.

Y este es el resumen de los tres matadores que componen el cartel que les muestro hoy y que mirando en las distintas revistas que estan en el Museo les he podido preparar para mostrárselo a ustedes.





Les sigo mostrando fotografías de los tentaderos con los alumnos de la Escuela de Tauromaquía Marcial Lalanda, de Madrid y observen en la primera foto como salen las COQUILLAS a la Plaza.


viernes, 25 de junio de 2010

LOS PASTOS... Y LOS REPRODUCTORES



El toro "regordio" no es el toro que se desea para la lidia, no es que no quieran embestir, el exceso de kilos afecta a su movilidad.
Antiguamente se decía que la marisma daba a los toros empuje más fuerza, nervio y casta, que el salitre de los pastos influía en su bravura.
Las habas es una alimento ricas en proteínas, en exceso perjudican, son muy caras, la parte que les sobra la tiran no aprovechando las proteínas sobrantes.
El toro ama la hierba, podemos definirla como la suma de calor y agua. Los prados naturales alimentan más que los artificiales, creados por el hombre. La vaca engorda en ellos pero decrece en celo, si de un artificial la pasamos a un natural, pronto observaremos como el color del pelo se abrillanta y se nota el cambio inmediatamente.
Los análisis indican los elementos tan importantes que tiene la hierba, proteínas, calcio, fósforo, magnesio, potasio, etc.
El toro semental come el pienso primero, y luego brama llamando a la vaca que se comerá lo que sobra, hay veces que a su vaca preferida le deja comer con él.
¿Pero qué come un toro?. Depende de su edad y que cada ganadero tiene su teoría y su calculadora, los toros son glotones, les gusta quitarse la comida toman un bocado en un bidón, otro en otro, en realidad no se quitan nada pues como todos lo hacen, al final todo queda igual.
Los comederos de piedra tienen el inconveniente que se dan contra ellos con las puntas de los pitones.
El toro y la vaca tienen dos periodos de restricción de pastos, el verano y el invierno donde se agotan totalmente. Parece hasta mentira, queda solamente la tierra, entonces sobreviven gracias a lo que el ganadero les aporta cada día, camperina, heno, que nunca puede ser igual a lo que comen del campo cuando en primavera comen lo que quieren.
La explotación ganadera rejuvenece las zonas bajas de la dehesa, de no ser así, la producción de esta zona se convertiría en estructuras leñosas y se recuperaría el bosque.

Cuando un semental comienza a envejecer se produce descenso en la calidad de sus descendientes, liga peor y aparecen defectos en las crías, en ese momento, no conviene dejar hembras y termina la "reata" de ése semental, las hembras al matadero y los machos a la lidia, pero nunca a padrear.
Los sementales se echan a las vacas en Encina Hermosa en los primeros días de Diciembre y se tienen con las vacas hasta final de Junio, naciendo los primeros becerros a finales de Septiembre.
A veces se produce el hecho que un semental y una vaca se encariñan de tal manera, que el semental no quiere cubrir al resto de las vacas, no es que ocurra frecuentemente, pero ocurre, de producirse el ganadero tiene que optar por retirar la vaca o cambiar el semental por otro.
El macho detecta fácilmente las hembras en fase de celo mucho antes que los toros de otras razas, lo hacen hasta con dos días de antelación.
El ciclo de las hembras por el cual aceptan al macho es conocido como madurez sexual, los órganos reproductores de la hembra están adaptados desde ese momento a un ciclo normal iniciado por ciertas hormonas. Los ovarios de la hembra corresponden a los testículos del macho.
El celo tiene una duración en las vacas de unas 6 a 10 horas, si no queda preñada vuelve aparecer a los 20 o 21 días, son evidentes los signos : la vaca está arisca e inquieta, muy nerviosa bramando continuamente y con signos febriles.
El periodo de tiempo durante el cual se desarrolla el feto en el útero es el periodo de preñez de la vaca, el celo se interrumpe durante unos nueve meses que dura la gestación.
En el semental los dos testículos producen tanto el esperma como la hormona masculina están suspendidos en el escroto.



lunes, 21 de junio de 2010

LA DEHESA EN EXTREMADURA



La dehesa es un ecosistema equilibrado creado por el hombre, a partir del bosque de encinas primitivas.
El término "dehesa" del castellano defensa, hace referencia al terreno acotado al libre pastoreo de los trashumantes que recorrían España.
Los romanos establecieron latifundios en ciertos territorios que consideraban como amplias superficies de un único propietario, quizás sea el origen de las dehesas.
También puede definirse como un tipo de ecosistema seminatural, donde predomina la encina.

El arbolado de la dehesa extremeña lo componen mayormente encinas y alcornoques, los robles en menos escala. Estos árboles cobijan a la fauna tanto silvestre como doméstica, de esta manera, se evita tener refugios para el ganado; la hojarasca de estas especies fertilizan los campos a través de la deposición de materia orgánica.
Se asienta sobre substratos de rocas silíceas, ácidas y duras, principalmente granitos y pizarras, en un clima mediterráneo semiárido, con veranos secos y calurosos y con inviernos fríos y húmedos.
Extremadura ocupa una superficie cercana al millón de hectáreas de dehesa arbolada y otro tanto de pastos. Su explotación se basa en aprovechar en conjunto recursos ganaderos, agrícolas y forestales.
La ganadería extensiva aprovecha principalmente el ramón, la bellota y los pastos herbáceos.
En los últimos años la dehesa extremeña, tan ligada al toro de lidia, ha multiplicado el número de ganaderías, pues muchas han pasado de Salamanca y Andalucía a Extremadura.
La dehesa es una frondosidad siempre verde, siempre con hojas, con la luz de la mañana se viste con el verde vida, entre los espacios sin vegetación el pasto emerge más verde configurando así una imagen tan sumamente bella, difícil de olvidar. Es destacable la creación de un microclima debido a la intercepción de radiación solar y sobre el viento ejerce un efecto reductor de poder desecante.
Dentro de la dehesa existen zonas no arboladas de pastizales :
Los pastizales, en terrenos pobres y rocosos, pastizales en suelos llanos y fértiles y pastizales artificiales.
Hay que velar por los aportes minerales, sobre todo fósforo, calcio y magnesio.
Para que una hierba pastada por el diente de un animal pueda alcanzar su producción máxima, es preciso que entre dos pastoreos o aprovechamientos transcurra el tiempo suficiente para que acumule en sus raíces las reservas necesarias para un rebrote vigoroso, logrando nuevos y enérgicos desarrollos vegetativos.

Todo ganadero de reses bravas debe tener un conocimiento más o menos aproximado del valor alimenticio de los pastos de su dehesa, en todas ellas hay pastos excelentes, medianos, mediocres y malos.
Los vacunos de lidia al aire libre en régimen extensivo, mientras encuentran hierba la consumen, pero varía el tiempo dedicado al pastoreo, del forraje, del calor o frío de la estación, lo normal es que cada vacuno suele estar echado unas doce horas diarias, otras cuatro horas de pie, parado o inmóvil y el resto desplazándose pastando. La rumia suele, durar unas siete horas diarias, parte de pie, inmóvil y parte echado.
Si pastan hierba con mucha humedad beben una vez al día, cada diez kilos de hierba les aporta de siete a ocho de agua.
Si pastan forrajes secos y tienen suficiente agua a su disposición beben de 2 a 4 veces al día.
Suelen defecar unas nueve veces al día y orinan unas siete veces.
Un toro con 500 kilos de peso vivo, pastando en un buen pastizal recogería en un día unos 50 kilos de hierba tierna de unos 15 centímetros de alto.
Según la Ley sobre La Dehesa en Extremadura, se considera dehesa cualquier finca rústica de más de 100 hectáreas susceptible de aprovechamiento ganadero en regimen extensivo.