domingo, 30 de mayo de 2010

LOS ENCASTES OLVIDADOS





Les muestro, un cartel de 1.926, del Museo de Encina Hermosa, 6 toros de Coquilla, para Rafael el Gallo, Sánchez Mejías, Valencia II.
La vida de Rafael el Gallo es muy conocida, su anecdotario es del dominio público.
Sin embargo, los rasgos de su larga vida de matador de toros, una de las más largas que hayan existido. Duró de 1.895 a 1.936, en que se retiró como matador en activo, aunque en 1.943, aún toreaba en festivales públicos; son, pues, más de cuarenta años de matador de toros. De él hizo el Guerra una frase gráfica diciendo que "si cayera de un quinto piso, caería torero".
Nacido en Madrid el 18 de Julio de 1.882, toma la alternativa en Sevilla en 1.902, padrino Emilio Bomba y testigo Ricardo "Bombita". Confirma en Madrid en 1.904 le doctora "Lagartijo Chico " con toros del Duque de Veragua.
Al Gallo es difícil clasificarle en ninguna época ni en ningún estilo. Sus únicos vicios fumar y beber café, además del parloteo más incansable, todo cuanto se ha hablado del Gallo como intenso juerguista es legendario, le proporcionó una vejez feliz y alegre. Como torero fue un caso aparte. Toreó clasicamente cuando quiso, creó un torero barroco cuando bien le pareció y fue cobarde, desmedulado de miedo cuando se le antojaba.

Nunca se podrán saber las causas de sus súbitos ataques de pánico; su frase "las broncas se las lleva el viento y las cornadas se las queda uno", también decía "el que no ha nacido con el arte no puede tenerlo". 
El Gallo creó un toreo alegre y espectacular, en 1926 al reaparecer se acordó de Coquilla para tal acontecimineto.

Ignacio Sánchez Mejías fue sin igual como torero y como hombre. Era un caso patológico de valor como su cuñado Rafael el Gallo lo era del miedo. Fue Ignacio "el bien nacido", según le llamo su amigo García Lorca, un torero más bien basto y de una temeridad desmandada. Fue un torero con mando en la plaza y una vida aventurera e inquieta, se dedicó a los toros porque en la hora sevillana en que nació la única salida aureolada y romántica para un héroe era ser torero.
Su cuñado Rafael le preguntó en una ocasión que hubiera sido él si no hubiese existido el toreo, contestó con su espontaneidad única "si no hubiese existido el toreo, lo hubiera inventado yo". Vivió una vida de fábula entre bailaores, poetas y toreros. Amigo de José María de Cossio, Rafael Alberti, de Romero Murube y Fernando Villalón. En su finca Pino Montano se dieron cita todo el flamenco puro. Su valor en la Plaza fue aterrador.
Nacido en Sevilla el 6 de Junio de 1.891, hijo de médico de regular fortuna. De muy joven conoce a Joselito, estudia el bachillerato, e incluso un curso de medicina huye de su casa a Nueva York donde le detuvieron las autoridades por no llevar dinero ni pasaje, su hermano Aurelio lo avala y rescata, residente en Méjico, allí torea por primera vez de luces. Fue de banderillero con Belmonte, Rafael el Gallo e incluso con Joselito.
El 16 de Marzo de 1.919, toma la alternativa en Barcelona, de manos de Joselito y testigo Juan Belmonte. Logra un triunfo rotundo. En 1.920 confirma en Madrid, en la corrida de Beneficencia, Joselito de padrino y de testigos Belmonte y Valerito. Toreó 50 corridas en 1.919 y 90 en 1.920, en 1.922 se retiró en Ávila donde mató 7 toros.
Vuelve en 1.924, 25 y 26 son años de dura refriega con los toros, se retira en 1.927 en Pontevedra. Vuelve de nuevo en 1.934 sin facultades, fue a sustituir a Domingo Ortega a Manzanares y se encontró la muerte en el primer toro de nombre Granadino, de la ganadería de Ayala.
Tuvo una personalidad tan acusada, que infundía a su sola presencia en la plaza una categoría superior a los demás toreros.

El tercer espada Victoriano Roger "Valencia II". Fue un torero corto, sin estilo ni arte pero con un valor despellejado, en llaga viva. Su ánimo no se quebró jamás ni ante las catorce espantosas cicatrices que surcaban su cuerpo.
Exhibió un arte de una violencia insolente, que picaba a sus alternantes y les obligaba a aceptar combate. Su estilo de capa endurecido y tenso, sus medias verónicas que curvaban al toro sus muleteos fragosos con la mano derecha, su brutalidad al entrar a matar y, sobre todo su codicia de triunfo le mantenían en cartel cada temporada hasta que el cornalón inevitable lo retiraba por unos meses. Nació en 1.898, tomó la alternativa en 1.921 de manos de Granero y toreó hasta 1.936.

Como final, les muestro unas fotografías de los últimos tentaderos con alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Madrid.


martes, 25 de mayo de 2010

TENTADEROS DE MACHOS


Hay ganaderos que viven en las Dehesas durante todo el año, otros donde me incluyo tenemos que compartir nuestras profesiones fuera de la ganadería durante los días laborables y normalmente nos ocupamos de la misma, los domingos y festivos.
El ganadero ante los ojos de la afición, es el único responsable para lo bueno, lo regular o lo malo de su divisa, nadie elogiará, criticará a los miembros que la componen. El responsable único, el ganadero.

El tentadero de machos puede hacerse a campo abierto, el mismo, siempre tuvo muchos detractores el escritor D. José María Cossio, no lo consideraba conveniente. Son más los ganaderos que no, lo practican.
La edad ideal para el tentadero de los machos, es tentarlo de eral, a ésa edad acusan el instinto, pero no el poder.
La diferencia del tentadero de machos al de las hembras es notable. En el de las hembras se tienta la camada completa y en el de los machos sólo se tientan los que proceden de las mejores reatas y con buena selección morfológica.

En los tentaderos de machos se utilizan dos formas de hacerlos, sin telas o con telas.
Sin telas, es a cuerpo limpio, sólo con la ayuda de dos ramas de encina que lleva cada participante con las que torearan al novillo y lo pondrán en suerte al picador. Dos personas se colocaran en el burladero, frente al picador y otras dos en los burladeros de los lados, estos tendrán la función de cortar en el caso de que estén en apuros los compañeros de enfrente, los cuales estarán encargados de tirar del novillo desde el caballo hasta el burladero con el fin, que desde el burladero arranque al galope hacia el caballo.
Con las ramas se saca al animal las veces que hace falta del peto del caballo, procurando correr lo más rápido posible hacia los burladeros para conseguir que el eral pueda colocarse a una mayor distancia del picador y ver así su arrancada.
Una vez visto con el caballo y si el ganadero considera pasada la prueba con nota alta se torea con la muleta, de no haber sido así, se le da puerta, en este caso, como no se la a toreado nada, se puede lidiar sin ningún problema.

La otra posibilidad es tentarlos con telas, es decir, se hace la lidia de igual forma que si estuviéramos en una plaza de toros. Se le torea con el capote, entra el caballo en la plaza, se le darán los puyazos que el animal requiera y se le torea de muleta. Una vez finalizada la faena, el ganadero, valora si le sirve de semental en la ganadería o lo manda al matadero, esto último en el argot se llama "quemarlo".

En el tentadero de machos se selecciona bravura, clase, transmisión, poder, acometividad, la alegría, la arrancada de lejos, la repetición, movilidad, codicia, casta, nobleza, fijeza, temple y el aguantar el mayor tiempo posible embistiendo.
Hay ganaderos que no tientan y dejan a sus sementales por morfología y por reatas de vacas.

Se dice con mucha frecuencia que "los toros se parecen a sus dueños" y ello no es ningún tópico, pienso tiene mucho de verdad. Los objetivos, los propósitos, el gusto del ganadero durante tantos años, acaban por imprimir carácter a su ganadería, que será mejor o peor, pero que reflejará de alguna manera,  la forma de interpretación del arte de criar toros de lidia.


Les muestro dos fotografías, en que alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, llevan y traen con las varas de encina al animal, del caballo al burladero o viceversa. Otros dos momentos, muleta en mano.


sábado, 22 de mayo de 2010

TENTADEROS (4)




Una vez vista la becerra en el caballo, se torea de muleta, prueba actualmente muy valorada por los públicos. El Ganadero tiene que observar la becerra en la muleta, el recorrido que tiene, si no se cansa de seguir la muleta, si lo hace por derecho, sin brusquedad, con suavidad sin perder casta ni fiereza. Antiguamente una becerra buena en el caballo y mala en la muleta, se aprobaba, ahora se miran ambas cosas, sobre todo si en la muleta tiene duración, antes los toros tomaban varios puyazos y después se arrinconaban en tablas.
Otros detalles a tener en cuenta al animal en la muleta, si cambia la embestida de mejor a peor o viceversa, se vuelve brusca o incierta, el problema del ganadero, es tener que decidir en tan corto espacio de tiempo si una becerra sirve o no sirve para vaca de la ganadería.

El recorrido es como se desplaza, más allá de la distancia que le marca el torero, si lo hace humillando durante todo el pase y repite sin vacilación y sin cambiar la calidad de su embestida. Si con estos requisitos "dura" tiempo yendo a más, estaremos ante una vaca que en su vida en la ganadería nos dará muchas alegrías con su descendencia.

La acometividad es un carácter que se trasmite por herencia y afecta al sistema nervioso y muscular. Tenemos que el animal bravo embiste cualquiera que sea su fortaleza muscular, se perfecciona con la edad, pero no se adquiere nada más nacer. Un becerro acomete como lo pueda hacer un utrero, la técnica después se va depurando. Una becerra brava con poder será calificada siempre mucho más, que si la misma becerra sin poder, que pasará desapercibida.
Los reproductores en la ganadería, vaca y semental, semental y vaca, son los que trasmiten los caracteres deseados y el semental que los posee se le llama "encastador".
Tenemos muchos buenos ejemplos de encastadores, el semental DIANO, de la ganadería de Ibarra, que murió a los diecinueve años de edad y ejerció desde los cuatro años hasta poco antes de morir, con resultados inmejorables en la ganadería de D. Vicente Martínez, de Colmenar Viejo.
En la de D. Graciliano Pérez Tabernero, puedo citar a MESONERO que en los dieciocho años dejó 1.150 hijos.
Dos sementales "Algabeto" y "Ratón", con 150 vacas de Urquijo dieron lugar a la famosa ganadería de Contreras, por desgracia hoy, muy extinguida.

Un factor que ha contribuido a la raza de lidia es la consanguinidad, que concentra en una población animal el mayor número de caracteres favorables que se buscan, en este caso el carácter bravura.
La intuición de los viejos ganaderos, que tuvieron el acierto de combinar la prueba de la tienta y la consanguinidad debidamente dosificada y obtuvieron el toro que entonces buscaban y que para ellos era el toro deseado.

La casta es el conjunto de características propias de una ganadería, transmisibles a su descendencia en función a su ascendencia. Se dice casta vazqueña, casta vistahermosa donde se encuadran la mayoría de las ganaderías actuales, a través de todas las lineas Murube- Urquijo con sus derivaciones de Ibarra - Parladé e Ibarra - Santa Coloma.
La casta vazqueña representada por Concha y Sierra creada en 1.882 y la de Prieto de la Cal, en 1.919 línea Veragua.
Otra casta la de Gallardo-Cabrera, con dos importante ganaderías Pablo Romero y Miura.
Dice Filibero Mira "que del manantial de la casta Vistahermosa surgen como dos grandes ríos, el uno  sigue la corriente de el Barbero-Arias, Saavedra-Murube desembocando en la ganadería de Carlos Urquijo. La otra arranca de Picavea- Lesaca y da sangre "asaltillada".
El encaste de Ibarra y Saltillo confluyen con la bravísima ganadería del Conde de Santa Coloma, antecesora de la contemporánea de Buendía.


Les muestro cuatro fotografías de los Alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, en distintos momentos, en su paso por Encina Hermosa, en los tentaderos de días pasados.