martes, 18 de mayo de 2010

TENTADEROS (3)



En primer lugar, tengo que resaltar la excelente labor realizada durante los tres días de duración de los tentaderos, por el picador Sebastián Sánchez Sierra "El Chani", que con una afición desmedida, llevo a efecto la suerte de picar, tanto con las vacas como con los machos que se tentaron.
Para que Uds. comprueben lo que les digo, les muestro varias fotografías de distintos momentos, donde se aprecia la profesionalidad con la que actuó.

A veces, al hablar de tentaderos, hemos escuchado, ¿en tal ganadería retentaron tantas vacas?, yo, personalmente, creo que las "retientas" no conducen a nada, el llevarlas a la Plaza por segunda vez, nos desconcertaría, pues los animales poseen un instinto para recordar lo que se les hizo en el primer tentadero y por tanto su comportamiento será tan cambiante que en nada se parecerá a como fue en su primera tienta.

Las plazas de tienta de las ganaderías es preferible tengan sobre 40 metros de diámetro, pues en los tentaderos de machos permiten tener más espacio para seleccionar la mejor cualidad de la bravura: arrancarse de largo, ver el galope de la arrancada, la prontitud y la codicia con que la realiza.
Hay ganaderos que conservan la tradición como ocurre en la ganadería de Miura, que la plaza es cuadrada y la conserva a pesar que hizo una nueva de igual forma y dimensiones.
Algunas teorías aconsejan que el caballo de tentar sea pequeño y el peto flexible a fin de "que la becerra lo pueda mover", no se sienta derrotada y que se le multipliquen las ganas de embestir.

Se tientan absolutamente todas las hembras de la camada. El picador se coloca a contraquerencia, es decir, al lado opuesto a la puerta de donde sale la vaca.  La primera vara no es muy decisiva pues el animal embiste por librarse del caballo de picar, la vaca vuelve a entrar en sucesivas veces por librarse del obstáculo por encima del dolor que le produce la puya de picar.
Una cosa importante es  no precipitarse en sacar la becerra del peto si está apretando y metiendo la cabeza, conviene dejarla y observar la reacción, si se quiere marchar o si por el contrario no le duele el castigo y se deja en el peto los riñones apretando.
Cuando la vaca esté en el peto, el torero se debe colocar detrás, sacarla andando hacia atrás, dando un capotazo suave y dejarla de nuevo en suerte.

Podemos añadir a lo enumerado anteriormente, como signos de bravura en el caballo: " Se arranca en recto",  "Desde largo",  "Recarga",  " Se queda en el peto y empuja", "Boca cerrada",  "No muge ",  " No escarba".
Y como signos de mansedumbre en el caballo : "Distraída",  "No recarga",  "Boca abierta",  "Muge",  "Escarba",  "Dobla las manos",  "Sale suelta de la primera y no toma la segunda",  "Sale descompuesta".

En los tentaderos la Casta y la Raza se confunden con frecuencia, pero existen diferencias fundamentales entre ambos términos.
La Casta es el temperamento de la Raza, es dureza, normalmente coincide con la mucha fuerza, la agresividad, la embestida espectacular, con la sensación de peligro, puede ser muy positivo y apreciable, pero no es bravura en algunos casos, ni nobleza en otros.
Otras no tienen la cualidad de la buena, la nobleza, desarrollan peligro, se defienden y plantean problemas a los toreros, agravados por su temperamento y agresividad.
Cuando sale una vaca encastada, pero también brava y noble, hay que descubrirse. Es la vaca que enaltece y emociona cuya faena permanecerá en la mente del ganadero por mucho tiempo.
La Raza es la bravura auténtica, la que dura del principio a fin de la lidia. Con clase en la embestida, fijeza, seriedad, humillación, galope, recorrido y codicia para seguir los engaños con la suficiente fuerza que proporcione emoción y vibración a los que lo presencien.





viernes, 14 de mayo de 2010

LOS TENTADEROS (2)



El tentadero de hembras se realiza entre los veinticuatro y treinta y seis meses, de dos a tres años, eralas y utreras y es una prueba fundamental para buscar las futuras vacas madres.
Las vacas van saliendo una a una, sólo el picador en la plaza de tienta, con un palo de tienta y una puya de 15 centímetros. Hay ganaderos que dejan corretear la becerra un rato por la plaza, a mi me gusta pararlas con el capote tan pronto se puede y a continuación se las coloca en "suerte" en el sitio exacto y a la distancia justa  que en cada momento se vaya considerando óptima. Es la forma de ver la que se arranca de lejos, su galope en la arrancada, la prontitud o la tardanza y la codicia con que la realiza. Se pide siempre mucho silencio y que nadie se mueva durante los momentos que la becerra tiene que ir al caballo y lo que se trata de valorar si la becerra se crece ante el castigo dejándose allí los riñones o simplemente rehuye la pelea. Yo pienso es bueno torear a las vacas mucho rato para descubrir su "fondo", así mismo opino como una buena prueba el cambiarlas de manos, así vemos si la vaca ha variado en su comportamiento, yendo a peor, se mantiene en la misma línea, va a más, etc.                
En el tentadero podemos destacar lo más deseable frente al caballo : " Prontitud " , "Fijeza", "Recargar",    "Arrancarse de largo", "Alegría", "Ir a más o mantenerse " , "Fuerza". Lo más indeseable frente al caballo : "Tardear", "Falta de fijeza",  "Permanecer al pie del peto sin empujar", "Echar la cara arriba", "Hacer sonar el estribo" , "Quererse quitar la vara ", "Sosería ", " Ir a menos ", " Falta de fuerza ".
En la faena de muleta del tentadero el ganadero será un espectador más, con la particularidad que en la plaza de tientas puedes corregir al que está toreando: si observas más posibilidades de éxito en uno u otro terreno, si conviene perder pasos, dar sitio al animal; al contrario que en la Plaza de Toros donde nada puedes hacer por mejorar aquello aunque tu percibas que lo que están haciendo no es lo correcto. 

Hoy tengo que hablarles de otro matador de toros que en algunos momentos de los tentaderos de estos días puso su nota de torería: me refiero a José Luis Bote Romo, actualmente profesor de la Escuela de Tauromaquia de Madrid. José Luis ingresó en la misma en 1.976, torea una becerra un año más tarde. Desde 1.982 toreó en muchas becerradas acompañado del Fundi y Joselito. Su mayor triunfo lo obtuvo en Aguascalientes (Méjico) en la Feria de 1.996, cortó 4 orejas y dos rabos, triunfo que le abrió numerosas puertas en plazas mejicanas. José Luis en su carrera ha tenido graves cornadas, sobre todo la de Madrid, el 17 de Mayo de 1.992, con un toro de Alonso Moreno de la Cova, alternando con Dámaso González. Nace en Madrid el 27 de Junio de 1.967, debutó de luces en 1.980 en San Martín de la Vega. En 1.983 debuta con picadores y la alternativa en 1.987 en Villaviciosa de Odón (Madrid), padrino Joselito y testigo El Fundi, toros de Manuel San Román, toro de la alternativa Melón, le cortó las dos orejas. Confirma en Madrid el 22 de Mayo de 1.988 con el mismo cartel de la alternativa, toro Mostachón de Antonio Arribas. Confirmó en la Méjico el 1 de Enero de 1.996 con Manolo Arruza y David Silveti.
En el año 2001 en la Finca "Esteban Isidro" de Manolo Chopera tuvo una cornada de 9 centímetros, le operaron de urgencia durante 45 minutos.
En Lumbrales (Salamanca), en un festival, sufrió lesión en rodilla izquierda, sin olvidarnos de la grave cogida en Villajososa (Alicante). En el año 2.000 torea 17 festejos y corto 16 orejas, la mala suerte hizo siempre mella en la carrera taurina de José Luis, con muchos cortes en sus temporadas dificultando así su trayectoria por los ruedos.


Les muestro unas fotografías del mismo en su paso por los tentaderos de Encina Hermosa, de estos días pasados.






lunes, 10 de mayo de 2010

LOS TENTADEROS ( 1 )





Los ganaderos cuando hablamos del tema opinamos que hay familias de vacas que se diferencian mucho unas de otras, de ahí se sacan los sementales y hasta nos atrevemos a decir que las vacas de esas familias no suelen fallar. A veces comentamos, en la corrida de tal Plaza van dos toros de familias de sementales y saldrán extraordinarios, desgraciadamente la verdad es otra y con mucha frecuencia nos equivocamos. Si tentamos una vaca, un becerro de una de esas familias excepcionales y salen buenos, nos hacemos ilusiones que sus descendientes serán superiores, pero una veces acertamos y otras nos decepcionamos, a pesar de todo ello, los tentaderos son imprescindibles en una ganadería de bravo, son el termómetro que mide en cada momento el índice de bravura de la misma.

Como tenemos mucho que hablar sobre tentaderos, se tentaron 45 animales, lo vamos a dividir en capítulos y dentro del primero lo vamos a dedicar a Joaquín Bernardó y Bartoméu, matador de toros y actualmente profesor de la Escuela de Tauromaquia de Madrid.
Joaquín inició la carrera de Comercio pero la abandona para iniciarse en la profesión de torero a los 15 años. En Barcelona toreó 243 veces. Nació en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) el 16 de Agosto de 1.935. Debuta en público el 28 de Mayo de 1950, en Manresa y la alternativa en Castellón el 4 de Marzo de 1.956, padrino Antonio Bienvenida y testigo Julio Aparicio. El toro de la alternativa, de nombre Carolo, de D. Manuel Arranz, confirmó en Las Ventas el 10 de Junio de 1.956, padrino Mario Carrión y testigo Joselito Huerta, con toros del Pizarral de Casatejada. Toreó unas 30 corridas por temporada durante los años 1.956 a 1.983  y se retira en Barcelona el 24 de Septiembre matando en solitario 6 toros, vuelve a lidiar en Barcelona en 1987 el 19 de Abril ocasionalmente. Tuvo una fuerte cogida en Barcelona en 1.976 por  un toro de Javier Perez-Tabernero Sánchez, tiene 16 cornadas en su paso por el toreo. Bernardó comenta que, con el paso del tiempo ahora se torea mejor que nunca, si  los públicos de hoy vieran torear de capote a Mario Cabré se quedarían boquiabiertos.
El día 27 de Abril, primer día de tentadero, durante la comida me comentaba Joaquín que llevaba mucho tiempo que no cogía una muleta delante de una res.
Pero llegó el día 29, se tentaron unos machos, para que los alumnos más aventajados de la Escuela de Madrid, practicaran con la rama de encina; les explico, de ésa manera no se torea al animal y si al ganadero no le gusta, lo que hace con el caballo, se suelta y se lidia normalmente, tiene como todo su práctica el ver los machos con una rama, pero la verdad es que lo asimilaron bien, y enseguida daba gusto verlos como lo realizaban. Salió un becerro nº6 de nombre ESPAÑOL, con tanta calidad que Joaquín no pudo menos que pedir la muleta a uno de los chavales y nos deleitó, a los que tuvimos la suerte de presenciarlo, con unos maravillosos momentos.
Les muestro unas fotografías para que Udes. lo comprueben. Por cierto, ¿en una de ellas realizá el pase de la Bernardina?.